Tomado de Yahoo España
La ciencia nos sorprendía hace unos días con un hallazgo muy
sorprendente. La aparición de un potro de una raza extinguida, el caballo de
Lenskaya. El animal apareció en el cráter de Batagaika, en Siberia, y estaba en
perfecto estado después de 40.000 años bajo tierra. Su buena conservación se
debe a que permaneció en una capa de tierra permanentemente congelada conocida
como permafrost desde que murió, en el paleolítico superior. Pues bien, este no
ha sido el único hallazgo del equipo de paleontólogos internacional liderado
por el doctor Semyon Grigoryev. La autopsia reveló que los tejidos internos del
animal conservaban un tono rojizo y los vasos sanguíneos del corazón contenían
sangre en estado líquido. Esta sangre permitirá al equipo de científicos clonar
al animal y devolver a nuestros días una especie que se extinguió hace de miles
de años. Aún así, el proceso entraña algunos riesgos porque el ADN que se
extraiga estará deteriorado por el paso del tiempo y será muy difícil
reconstruirlo al 100%. Pero con toda seguridad, el animal que se recupere
tendrá unos rasgos muy similares al caballo de Lenskaya original, una raza con
una gran fortaleza y de pelo largo capaz de soportar temperaturas de hasta 70
grados negativos.
