Nelson, un
buitre leonado procedente de Bulgaria, en la capital de Yemen, Saná, el 23 de
abril de 2019
Por
Abdulkarim AL-MARANI con Dana MOUKHALLATI /AFP – Tomado de yahoo.es
Nelson, un
buitre leonado procedente de Bulgaria, entró en Yemen, un país desgarrado por
la guerra, en busca de comida y acabó en manos de combatientes que lo
encarcelaron un tiempo bajo sospecha de espionaje.
El pájaro, de
color arena, se posó en Taez, una ciudad del sudoeste de Yemen. Los buitres de
su especie pueden volar distancias largas en busca de alimento y de temperaturas
clementes.
Nelson tiene
unos dos años. En Bulgaria el Fondo de Fauna y Flora Silvestre (FWFF) le colocó
un anillo y lo equipó con un emisor por satélite. En septiembre de 2018 lo
soltó para ver a dónde le llevaba la peregrinación.
Todo parece
indicar que se perdió. Acabó en poder de combatientes progubernamentales
yemeníes de la ciudad de Taez, asediada por los rebeldes hutíes, que creyeron
que el emisor era un aparato de espionaje. Así fue como el buitre se convirtió
en prisionero de guerra.
- Un ave
espía -
Cuando la
historia de este buitre comenzó a circular entre los medios de comunicación, el
FWFF envió a Hisham al Hut, un yemení de la capital, Saná, a recoger al pájaro
y explicar a los combatientes que no era un espía.
Pero cruzar
la zona en guerra fue complicado. "Se necesitaron 12 días", afirmó
Hut a la AFP.
"El
ministerio de Relaciones Exteriores búlgaro contactó al embajador de Yemen,
quien, a su vez, se puso en contacto con las autoridades locales (en Taez) y
les pidió que devolvieran el buitre a la organización", explicó.
Según Hut, el
pájaro partió de Bulgaria y sobrevoló Turquía, Siria, Jordania y Arabia Saudita
antes de llegar a Yemen, donde el FWFF perdió su rastro.
Fue dado por
desaparecido hasta el 5 de abril, cuando el FWFF recibió cientos de mensajes de
yemeníes informándole de que el ave estaba cautiva en Taez.
Actualmente
el buitre recupera fuerzas en Saná gracias a los cuidados de Hut. "Cuando
lo recogimos estaba en muy mal estado" y había adelgazado, afirma.
- Un ala rota
-
Hut cree que
Nelson podría recobrar la libertad en dos meses, cuando se haya recuperado y
cure el ala que se rompió durante el viaje. "Al comienzo pensamos que
necesitaría seis meses para curar, pero ahora estimamos que bastan dos".
Según él, la
desventura del ave se debió a que no encontró comida.
"Los
buitres se alimentan de cadáveres de animales muertos pero en la situación
actual de guerra no hay. Eso le obligó a posarse e impidió que prosiguiera el
viaje".
La guerra
iniciada hace más de cuatro años ha provocado en Yemen la peor crisis
humanitaria del mundo con millones de personas desnutridas y amenazadas por la
hambruna, según la ONU.
La contienda
bélica se intensificó en marzo de 2015 cuando una coalición militar, dirigida
por Arabia Saudita, intervino para apoyar al gobierno del presidente Abd Rabbo
Mansur Hadi.
Desde
entonces al menos 10.000 personas -en su mayoría civiles- murieron y más de
60.000 resultaron heridas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Varias oenegés estiman que el número de víctimas es muy superior.