
Por Xabier Coscojuela
Tomado de Tal Cual
El general
Vladimir Padrino López es muy activo en las redes sociales. Utiliza, por
ejemplo, Twitter para informar, fijar posición y reiterar su respaldo y
compromiso con el golpe de Estado que encabeza Nicolás Maduro. Sin embargo, no
dice nada sobre las amenazas que el Ejército de Liberación Nacional le hizo a
varios venezolanos en el estado Táchira. No pelea con el ELN ni siquiera de
manera virtual.
Hemos
esperado varios días a ver qué decía el general Padrino, esperando que fuera
coherente con el radiograma que envió el 5 de abril de 2019, en el cual daba
órdenes a los integrantes de la Fuerza Armada Nacional de combatir cualquier
grupo armado al margen de la ley. Por cierto que en esa orden, en la que se
explayó en la defensa de los colectivos, llamó la atención el que se
especificara que había que combatir a cualquier grupo ilegal armado. Uno
suponía que eso no necesitaba una orden. ¿Será que lo dicho en ese
radiograma es una contraorden?
En todo caso,
el ELN dejó claro que piensa actuar en Táchira, dentro de las fronteras de la
patria, espacio que Padrino y sus subordinados tienen la obligación de
defender. Es por ello que nos llama la atención el silencio del ministro. Ni
siquiera respondió al exhorto que le hizo el obispo Mario Moronta, quien lo
responsabilizó de lo que le pueda ocurrir a los amenazados por la guerrilla
colombiana.
Padrino es un
actor político de primera importancia en la Venezuela actual. Este es un
gobierno cada vez más de la Fuerza Armada Nacional. Sus integrantes son corresponsables
directos del desastre en que está sumido el país. También tienen mucha
responsabilidad en las innumerables violaciones a los Derechos Humanos que se
vienen cometiendo en Venezuela. ¿Será que se aliaron con el ELN para seguir
violando los Derechos Humanos de los tachirenses?
Padrino y sus
subordinados tienen la palabra.