En vísperas de la conmemoración
del 1 de mayo y recordando a los dignos héroes de chicago, los maestro levantan
su voz de protesta ante el patrono que de manera indolente suprime beneficios
importantes para el trabajador educativo tales como HCM, sueldo digno y derecho
a la protesta. Hoy por hoy, la vocación de maestro y humanista de nuestros
docentes esta puesta a prueba ya que el salario de un docente se convierte
literalmente en sal y agua, es por ello que como dice la biblia si los hombres callan
las piedras gritan.
En estos momentos el
clamor del maestro es por el injusto tratamiento y la indiferencia lamentable
que el actual gobierno tiene con los trabajadores de la educación, y este
clamor no es producto de particulares o parceladas visiones políticas de la
realidad. Los problemas existen y las condiciones laborales económicas y
sociales del magisterio cada día se hacen más precarias. Por ejemplo una de la
cosas de solución inmediata que exigimos es la indexación salarial lo que sería
una medida por demás justa, dada la situación económica actual.
Por
todo lo antes mencionado, el Ministro Aristóbulo Isturis debe escuchar desde de
las aulas el grito de indexación y recordar tiempos pretéritos cuando como
dirigente sindical pedía la indexación del contrato al gobierno de turno, ejercicio
que dada su condición de historiador debe resultarle muy fácil y provechoso.
Por doctor José Gregorio Medina (presidente
de SER Carabobo).
