Fuente e imagen: Contramutis / Por Alfonso Lafarga
- Seis
periodistas saharauis en cárceles marroquíes con penas
de cuatro años a cadena perpetua
- “Silencio
mediático”, única referencia de RSF al Sáhara Occidental ocupado por
Marruecos en su Informe anual 2018
- En
2019 continúa el hostigamiento a los periodistas saharauis
Una breve alusión. Esa es toda referencia de Reporteros Sin
Fronteras (RSF) a la situación de la prensa en el Sáhara Occidental ocupado por
Marruecos, donde seis periodistas se encuentran encarcelados cumpliendo
severas condenas y se impide la libertad de prensa.
.En su “Informe anual 2018”, RSF cita de pasada a
la excolonia española, incluyéndola en el capítulo dedicado a Marruecos, y lo
hace para indicar que “el mismo silencio mediático que se impone al Sáhara
Occidental” existe en el RIF, “otro territorio que mediáticamente ha caído en
el olvido”. Eso es todo.
Reporteros Sin Fronteras, que tiene como principales misiones
trabajar por la libertad de prensa en todo el mundo, luchar contra la censura y
apoyar y proteger a periodistas, se refiere al Sáhara Occidental como “un
territorio que según la ONU está pendiente de descolonización y que desde
mediados de los años 70 administra Marruecos, que a su vez lo considera sus
provincias del sur”, sin especificar que está ocupado militarmente desde
finales de 1975.
Los informes anuales de RSF analizan “los asesinatos de
informadores, encarcelamientos, agresiones a periodistas, ataques a medios, y
los casos de censura y represión, así como las represalias, detenciones y
procesos judiciales contra periodistas, profesionales o ciudadanos, cuyo único
delito fue ejercer su derecho a informar”, algo que podría referirse a lo que
ocurre en el Sáhara Occidental, donde no se permite la presencia de periodistas
internacionales y los informadores saharauis luchan contra el bloqueo
informativo marroquí, lo que les supone detenciones y cárcel.
Como consecuencia de su trabajo seis periodistas saharauis se
encuentran presos en cárceles marroquíes a más de 1000 kilómetros del Sáhara
Occidental y a los que, igual que en anteriores informes, no cita RSF:
son Abdalahi Lekfuani, detenido en noviembre de 2010 y condenado a
cadena perpetua; Hassan Dah, detenido en diciembre de 2010, con una
pena de 25 años; Mohamed Lamin, preso desde noviembre de 2010,
condenado a 25 años; El Bachir Khada, en prisión desde
diciembre de 2010, con 20 años de condena; Mohamed Banbari, detenido
en agosto de 2015, condenado a 6 años de cárcel, y Saleh Lebsir,
encarcelado en junio de 2015 y condenado a 4 años.
Intervención de la ONU
El caso de Mohamed Banbari mereció la atención del Grupo
de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas, que pidió su
inmediata libertad al considerar que está en prisión por su trabajo como
periodista en la ciudad saharaui de Dajla, donde era corresponsal del
grupo periodístico Equipe Media e informaba sobre violaciones
de los Derechos Humanos. Filmó en 2011 los graves incidentes que se produjeron
en Dajla después de un partido de futbol y cuatro años después fue
detenido y acusado de participar en los altercados.
Kerry Kennedy, presidenta de la Fundación Robert F. Kennedy Human Rights
(RFKC) dijo que Marruecos encarceló a Banbari por atreversea ejercer
su derecho a la libertad de expresión y que hay muchos más como él en
el Sáhara Occidental; para Maran Turner, director ejecutivo de
la organización estadounidense Freedom Now, la detención de Banbari fue arbitraria
e ilegal e indica como Marruecos silencia la libertad de expresión en
el Sáhara Occidental.
Durante 2018 continuó la persecución a periodistas en los
territorios ocupados del Sáhara Occidental, pero estos casos tampoco aparecen
en el informe de RSF: en marzo fueron detenidos Mohamed Salem Mayara y Mohamed
El Joumayi, de Smara News y corresponsales de RASD TV,
y se le impuso una condena de dos años de cárcel; se encuentran en libertad
desde el 27 de septiembre pendientes de la resolución del Tribunal de Casación.
La policía marroquí detuvo en mayo al fotógrafo y editor del
Bentilli Center Laaroussi Ndour, en junio a las periodistas Zahara
Essin y Khadi Essin, en diciembre a la corresponsal
de RASD TV Nazha ElKhalid, que ya sufrió otra detención en
agosto de 2016, y también en ese mes al fotógrafo Brahim Dihani, en
todos los casos mientras realizaban labores profesionales.
El acoso a los periodistas saharauis continua en 2019. El 13
de enero Mohamed Mayara, coordinador de Equipe Media, es agredido
por la policía en el aeropuerto de El Aaiún tras llegar de los campamentos de
refugiados saharauis de Tinduf e interrogado por las actividades de EM; Mayara
y su familia han recibido amenazas repetidas veces.
Otro miembro de Equipe Media, Mohamed
Barkan, es detenido en el aeropuerto de El Aaiún el 16 de enero tras llegar
de Suecia; el 26 vuelve a ser detenido e interrogado durante ocho horas por
unas manifestaciones desarrolladas en 2013 y sobre el cortometraje “Tres
cámaras robadas”, producido en 2017. El 31 comparece en el juzgado de El
Aaiún acusado de incitar y participar en manifestaciones no autorizadas y queda
en libertad sin cargos.
Y el 4 de febrero Hammoud al-Laili, corresponsal
de la RASDTV, es detenido cuando cubre una sentada en El Aaiún; la
policía le confiscó dos cámaras e interroga durante más de cuatro horas.
La presentación en Madrid del Informe de Reporteros Sin
Fronteras corrió a cargo del presidente de la sección española, Alfonso
Armada, y tuvo lugar el 8 de febrero en la sede de la Asociación de la
Prensa madrileña (APM), que fue definida por su presidenta, Victoria
Prego, como la casa “no solo de los periodistas de Madrid, ni de los de
España, sino de todo el mundo”.
Periodistas de todo el mundo menos del Sáhara
Occidental, cuyo territorio aparece en el mapa del informe de RSF sin
nombre y separado de Marruecos con una línea apenas perceptible.
Para una información detallada sobre el acoso sufrido por
periodistas saharauis en 2018, según fuentes periodísticas saharauis y
organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, pinchar periodistas saharauis.
