Guaidó se
esfuerza en demostrar que la sociedad es el principal motor de la transición,
mientras Trump intensifica sus ataques a Maduro
El impulso de Juan Guaidó se
explica en buena medida por el respaldo de las principales instancias de la
llamada comunidad internacional al Parlamento venezolano. Tras lanzar su desafío a Nicolás Maduro el pasado 23
de enero al jurar como jefe de Estado interino, el
presidente de la Asamblea Nacional obtuvo el reconocimiento inmediato de
Estados Unidos, al que se sumaron después la Unión Europea y la mayoría de los
Gobiernos de la región. Pero el protagonismo de la Administración de Donald Trump, decisivo
para forzar la asfixia económica del chavismo a través de las sanciones a la
petrolera estatal, PDVSA, corre el riesgo de opacar la iniciativa de la oposición,
que lleva años preparando el terreno para una transición democrática.
Guaidó y los
dirigentes que le acompañan son conscientes de esa posibilidad y tratan de
demostrar que el éxito de este proceso, que busca el cese de Maduro y la
convocatoria de elecciones, está en manos de la sociedad.
"El pueblo"; "nosotros"; "los venezolanos". Todos
los pasos de esta etapa tienen, según sus discursos, un solo motor. "Somos
nosotros los únicos protagonistas de la historia que estamos escribiendo
hoy", proclamó hace días el diputado Miguel Pizarro, presidente de la
comisión especial encargada del seguimiento de la ayuda humanitaria y miembro
de Primero Justicia, que tradicionalmente ha aglutinado al electorado menos
conservador de la oposición venezolana.
La
entrada de cargamentos de medicinas y alimentos, prevista para el sábado a través de
la frontera colombiana, es, sin embargo, precisamente el
principal reflejo de ese delicado equilibrio. Los primeros envíos llegan de
Estados Unidos. El domingo, el senador Marco Rubio y el representante Mario
Díaz-Balart, ambos republicanos de origen cubano, viajaron hasta la ciudad de
Cúcuta para supervisar los preparativos. John Bolton, consejero de seguridad de
Trump, amenazó a Maduro con encerrarlo en la prisión de Guantánamo, sugirió el
envío de tropas a Colombia y el lunes recordó en Twitter las sanciones
impuestas las semanas por Washington a varios cargos chavistas, entre ellos el
jefe de las fuerzas especiales de la policía venezolana, conocidas como FAES.
Al mismo tiempo, el propio Trump advirtió a los militares que, si siguen apoyando
a Maduro, no tendrán su clemencia. "No encontraréis refugio, ni una salida
fácil porque no habrá salida”, dijo en su intervención en Universidad
Internacional de Florida. Los militares serán, en última instancia, quienes
tendrán que decidir si permitir el ingreso de la ayuda humanitaria y en estos
momentos todas las presiones, internas y externas, recaen sobre sus oficiales.
Los discursos
beligerantes de Trump han
sido bien recibidos, en esta ocasión, por buena parte de la oposición
venezolana -tradicionalmente la más conservadora y con hilos en Miami y
Washington- que ha abrazado el posicionamiento del inquilino de la Casa Blanca,
al considerar el impulso de Estados Unidos como la única manera de lograr la
salida del poder de Maduro.
La
sobreactuación de Estados Unidos en la crisis venezolana es,
además, el principal pretexto del oficialismo para agitar el fantasma de una
intervención exterior. La Fuerza Armada Bolivariana (FANB) rechazó este martes
las declaraciones del mandatario estadounidense. "El día de ayer pudimos
observar un acto de extrema soberbia y terrible insensatez por parte del
presidente de los Estados Unidos al referirse a nuestro país. El tono y el
contenido de sus declaraciones permiten apreciar a simple vista la muy
peligrosa actitud de quien lamentablemente dirige los destinos de una potencia
militar", recoge un comunicado del Ejército. El ministro de Defensa,
Vladimir Padrino López, aseguró que el Gobierno de Maduro no cederá ante la
presión. "Nos subestiman. Estamos llamados a cumplir nuestra tarea
histórica: defender la patria".
Más medido ha
sido, en cambio, el apoyo de la Unión Europea,
que hasta decidió participar en un grupo de contacto y abrió la puerta a la
posibilidad de facilitar una negociación, aunque sin éxito al menos por el
momento. Este martes Guaidó se reunió con diplomáticos europeos, que en
cualquier caso reiteraron el compromiso de sus países con el ingreso de la
ayuda humanitaria. "Luego de nuestra reunión con embajadores europeos, anunciamos
el aporte de más de 18 millones de dólares para la ayuda humanitaria por parte
de Italia, España, Reino Unido, Alemania y Francia. Gracias por respaldar
nuestra lucha por la vida de cientos de miles de venezolanos", manifestó
en Twitter el dirigente venezolano.
Texto tomado de El
País de España.
