ETD/El
presidente del Foro Penal denunció en rueda de prensa, que luego de ser
detenidos, los efectivos militares permanecieron desaparecidos por más de ocho
días y que lo único que se conocía de ellos es que habían sido arrestados por
funcionarios de la Dirección Nacional de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
Romero afirmó
que familiares de los sargentos informaron que sus parientes han sido víctimas
de brutales torturas, en especial, citó el caso del sargento mayor de tercera
Geomer Martínez, a quien los efectivos de la Dgcim guindaron del techo atado
desde sus brazos, lo que le ocasionó desgarramiento en varios músculos.
Sandra
Hernández, esposa del sargento Luis Alexander Branders, quien lideró la sublevación
en Cotiza, señaló que “durante los quince días que estuvo en la Dgcim, lo vendaron,
le pusieron una capucha, lo tuvieron dos días sentado, siendo golpeado con
palos, bate, manopla, pateado, está todo morado”, dijo.
Después de
permanecer por varios días en la sede de la Dgcim ,10 de los sargentos detenidos
en Cotiza fueron trasladados a Fuerte Tiuna y el resto a la cárcel de Ramo Verde.
Resulta
necesario preguntarse cómo es posible que estos casos de torturas no merezcan
la atención del Fiscal General de la República tan dado a aparecer en los medios
de comunicación.
