Análisis
de Noticiero Digital
Ayer, 2 de enero, los mercados fueron sorprendidos por la
“nueva” cotización del Petro, la criptomoneda lanzada por el Gobierno
venezolano, que tiene, según ha dicho siempre el jefe de Estado, Nicolás
Maduro, dos funciones: la primera es esa, la de servir como medio de cambio,
aunque no se conocen transacciones aún con ella luego de un año; la segunda, es
la de servir como referente para una serie de precios de la economía, de los
cuales, el más importante (según lo dispuesto por Maduro el 15 de agosto) es
fijar el salario mínimo.
Aparentemente, así como la supuestamente “indevaluable”
criptomoneda ha sufrido una merma en su valor en bolívares de 90,5% desde que
se le fijó precio en agosto (su precio de lanzamiento fue de BsS 3.600,
contrastados con los 38.190 bolívares de ayer), el Gobierno está evaluando,
indicaron fuentes de la banca, que el Petro pueda tener un valor dual.
Así de loco como suena. Un valor dual para la criptomoneda:
El primero, de 9 mil bolívares (cifra que sale en la página web del Banco
Central, mientras en un enlace a una hoja de Excel se reconoce el valor de Bs.
38.190) está orientado a servir como marcador del precio del salario y de
ciertos servicios, como los pasaportes. “Hay dos petros. Uno para el Dicom, la
devaluación, y otro para los salarios. Es lo que se está diciendo en el BCV. Es
un lío”, señalaron las fuentes.
En este sentido, el Petro está pasando por el mismo proceso
que la Unidad Tributaria, que ajustada a la inflación, servía como marcador de
numerosos servicios de la economía, hasta que el Gobierno de Hugo Chávez,
cuando controlaba la Asamblea Nacional, en un acto político muy criticado en su
momento, dejó de indexarlo al Índice de Precios al Consumidor, y posteriormente
el de Maduro dejó incluso de publicar el IPC.
El anclaje del salario al petro está en veremos:
Aparentemente, el Ejecutivo no puede costear un aumento de 322%
El segundo valor, según comentaron las mismas fuentes, sería
el destinado a “alinear” el petro con la nueva cotización del Dicom, que ya se
ubica en 638 bolívares por dólar. Y en efecto, si se multiplica 638 x 60 (en
teoría un petro tiene un valor de 60 dólares) el resultado da 38.280, que es el
valor fijado en ese mismo enlace del Banco Central para la venta de la
criptomoneda oficial.
“Básicamente, lo que tiene el Banco Central es un gran
enredo. Están tratando de ver cómo concilian los dos valores, pero esperan
instrucciones del Gobierno, que tampoco lo tiene claro”, señalaron las fuentes
de la banca a Noticiero Digital.
Se trata de tener coherencia entre el acelerado aumento de
las últimas semanas en el Dicom y el del petro. Todo esto, desde la directiva
del BCV, señalaron las fuentes de la banca.
Aunque el emisor envió la cotización de 38.190 a los bancos
para que estos lo publicaran en sus páginas web, no todos lo hicieron, y el
propio BCV mantiene en su página principal el de Bs. 9.000. Lo mismo hicieron,
entre otros, los bancos estatales (Bicentenario, Tesoro y Venezuela).
“El Gobierno tampoco puede asumir un nuevo incremento de 322%
en el salario mínimo (que sería la diferencia entre los actuales BsS 4.500 y la
mitad de un petro a valor de 38.000 bolívares) sin alimentar aún más el
monstruo de la hiperinflación, que se estima puede llegar este año a
10.000.000%”, indicaron los voceros, aunque en el sector privado se están
preparando para que un anuncio de esa naturaleza llegue el 10 de enero, como
“primera medida” del cuestionado nuevo Gobierno de Maduro. “Y en todo caso, aun
aceptando el incremento de salarios, es probable que tampoco quiera seguir
aumentando el precio de servicios como los pasaportes, porque no quiere generar
más descontento”, indicaron las mismas fuentes.
Mientras tanto, desde el sector privado, otras fuentes
indicaron que tomar una medida de esta naturaleza (acercar al Dicom a
prácticamente el valor del mercado paralelo) solo tendría sentido si el
Gobierno está pensando en abrir o flexibilizar el control de cambios, una medida
que ya anunció en agosto (se proclamó con bombos y platillos la “liberación”
del control cambiario, lo cual obviamente no ocurrió) o sencillamente, no
permitir que el diferencial entre la tasa de mercado y la oficial llegue a ser
de más de 3.000%, como llegó a ser en algún momento del año 2017.
Pero las expectativas del sector privado son tan pesimistas
que algunos comerciantes e industrias están calculando, dijeron estas fuentes
del sector privado, un “dólar de reposición” a Bs. 4.500. Una cifra que descalabraría
la economía, pero que explica por qué, en este momento, Venezuela es un país
sumamente caro en dólares, mientras sus habitantes vuelven a ganar un salario
mínimo que no llega a $10.
Dicho “dólar de reposición”, si llegara a concretarse en las
próximas semanas, no solo obligaría, en efecto, a llevar el salario mínimo a
niveles que hoy parecen útopicos (en bolívares) sino que pone a los venezolanos
ante la perspectiva de la pobreza actual como un chiste en comparación con lo
que vendría.
Lo cierto es que todas las promesas asociadas al Petro han
sido vulneradas por Nicolás Maduro en un año, mientras se desconoce si lo que
está planteado para la criptomoneda sería un cambio dual, aunque es lo que se
afirma; lo que agregaría aún más absurdo al gran absurdo que es la economía
venezolana “en rumbo al socialismo”.
Pedro García Otero / Tomado de Costa del Sol FM
