Un nuevo
estudio publicado en la revista 'Mayo Clinic Proceedings' ha demostrado que
bañarse en una sauna de forma regular se asocia con una
reducción en el riesgo de enfermedades vasculares, como presión arterial alta y
enfermedad cardiovascular, enfermedades neurocognitivas, y enfermedades no
vasculares, como las pulmonares o los trastornos de salud mental.
Además, de
acuerdo con las conclusiones de esta investigación, dirigida por científicos de
la Universidad de Jyväskylä, la Universidad de Finlandia Oriental y la
Universidad de Bristol (Reino Unido), la sauna alivia condiciones como
enfermedades de la piel, artritis, dolor de cabeza y gripe.
Los hallazgos
de los investigadores también sugieren que los beneficios para la salud
de la sauna están relacionados con sus efectos en las funciones circulatoria,
respiratoria, cardiovascular e inmune. Así, un baño de sauna regular estabiliza
el sistema nervioso autónomo, reduce la presión arterial, la inflamación, el
estrés oxidativo, la circulación del colesterol malo, la rigidez arterial y la
resistencia vascular.
Además,
contribuye a niveles beneficiosos de hormonas circulantes y otros marcadores
cardiovasculares. Las respuestas fisiológicas producidas por un baño de
sauna común corresponden a las producidas por la actividad física de
intensidad moderada, como caminar.
Además, de
acuerdo con las conclusiones de esta investigación, dirigida por científicos de
la Universidad de Jyväskylä, la Universidad de Finlandia Oriental y la
Universidad de Bristol (Reino Unido), la sauna alivia condiciones como enfermedades
de la piel.
Tomado de ECOticias.com
