Las violaciones a los derechos humanos del pueblo saharaui en
los Territorios Ocupados por el Reino de Marruecos, persisten más allá de la
visita de Horst Köhler, Enviado Especial del Secretario General de Naciones
Unidas para el Sáhara Occidental, sostienen organizaciones latinoamericanas y
caribeñas
Comunicado
El proceso articulador de organizaciones, asociaciones e
individuos en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá,
República Dominicana, Uruguay, Venezuela, y otros países latinoamericanos y
caribeños, expresa su profunda condena e indignación por las persistentes
violaciones a los derechos humanos del pueblo saharaui en los Territorios
Ocupados por el Reino de Marruecos que, durante la visita de Horst Köhler,
Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sáhara
Occidental, se intensificaron en El Aaiún, Smara y Dakhla, ciudades saharauis
bajo ocupación.
En relación a la visitas de los enviados especiales del
Secretario General de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, reconocemos
que son de fundamental importancia y que deben rendir resultados palpables en
beneficio de las legítimas reivindicaciones del pueblo saharaui. Recordamos,
además, que el anterior enviado especial, Christopher Ross, tuvo serias
dificultades para acceder a las Zonas Ocupadas desde la primera ocasión que
hizo esa propuesta, en 2012; razón por la cual, años más tarde fue calificado
por el Reino de Marruecos como “persona non grata”, declaración considerada por
las organizaciones latinoamericanas y caribeñas como un agravio a los altos
responsables de las Naciones Unidas, por parte de las autoridades marroquíes.
De todos modos, con la inédita visita del enviado especial,
Horst Köhler, las Naciones Unidas -en particular su Consejo de Seguridad-
tienen la oportunidad de reconocer que la actual situación del pueblo saharaui
es insostenible, dada la política oficial del Estado marroquí de impedir el
ejercicio legítimo del derecho a la protesta pacífica, a sus reivindicaciones
en torno al derecho a la autodeterminación y en contra de la ocupación de su
territorio.
En este contexto, la estrategia mediática marroquí buscó
impedir que las brutales palizas públicas propinadas por la gendarmería a la
población saharaui, en especial a jóvenes y mujeres, que se manifestaban en
contra de la ocupación y que dejaron más de un centenar de heridos y un
adolescente en estado crítico, sean divulgadas entre la comunidad
internacional, aun cuando las imágenes de estos hechos graves fueron
registradas y difundidas a través de las redes sociales y portales de noticias
saharauis, por valientes activistas que cotidianamente rompen el cerco
informativo impuesto por Marruecos.
Las organizaciones latinoamericanas y caribeñas también
rechazan la postura de Francia y España de aseverar que mantienen excelentes
relaciones con el régimen marroquí mientras bloquean el proceso de
descolonización y participan en el expolio de los recursos naturales del pueblo
saharaui, en contravención de las decisiones del Tribunal de Justicia de la
Unión Europea sobre el tema. Estas decisiones han confirmado, una vez más, que
Marruecos no tiene soberanía sobre el Sáhara Occidental y por eso los recursos
del pueblo saharaui no pueden ser negociados entre la UE y el Reino de
Marruecos sin el consentimiento del legítimo representante del pueblo saharaui,
el Frente POLISARIO.
Por otro lado, desde una perspectiva regional, las
organizaciones latinoamericanas y caribeñas rechazan la visita en curso del
expresidente y secretario general del Parlamento Andino, el chileno Fernando
Meza y el ecuatoriano Eduardo Chiliquinga, respectivamente, a El Aaiún, capital
del Sáhara Occidental ocupado, por invitación de la monarquía marroquí.
Las organizaciones latinoamericanas y caribeñas conocen que
la decisión de estas dos personalidades no representan la opinión ni el sentir
de varios de los integrantes del Parlamento Andino y mucho menos representa a
los pueblos andinos y latinoamericanos que hace, aproximadamente, doscientos
años lucharon por la independencia en contra del colonialismo europeo.
La visita a una ciudad saharaui bajo ocupación, además, se
encuentra en abierta contradicción con los principios y lineamientos de la
política exterior del conjunto de los países andinos, latinoamericanos y
caribeños que respaldan el derecho de los pueblos a la descolonización y a la
autodeterminación e independencia del pueblo saharaui.
La organizaciones latinoamericanas y caribeñas también
saludan la declaración del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, en el último período de sesiones del
Consejo de Derechos Humanos, de preparar una misión técnica de seguimiento sobre
la situación de los derechos humanos en las Zonas Ocupadas.
Sin embargo, recuerdan que este tema debe ser incorporado en
el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara
Occidental (MINURSO), la única misión de este tipo a nivel global que no
monitorea ni reporta las violaciones a los derechos humanos y que no ha podido
cumplir su objetivo de realizar el referéndum de autodeterminación, en sus 27
años de existencia. Este retraso que impide el derecho del pueblo saharaui a la
autodeterminación, deja a la población vulnerable y desprotegida frente a la
brutalidad del régimen marroquí de ocupación.
Las organizaciones latinoamericanas y caribeñas no dejan de
apoyar los esfuerzos del Enviado Especial del Secretario General de las Naciones
Unidas para el Sáhara Occidental, Horst Köhler, para reanudar las negociaciones
entre el Reino de Marruecos y el Frente POLISARIO, único y legítimo
representante del pueblo saharaui, en el marco de los principios y las normas
de la Carta de las Naciones Unidas y las múltiples resoluciones del Consejo de
Seguridad y el Comité Especial de Descolonización.
Por último, respaldan la histórica resolución efectuada por
la 31° Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana (UA),
reunidos en Nuakchot, Mauritania, los días 25 de junio al 2 de julio del 2018,
que decidió crear un mecanismo africano para permitir que la Unión Africana
(UA) brinde apoyo efectivo al proceso liderado por las Naciones Unidas, basado
en las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, para lograr la
autodeterminación del pueblo saharaui. De igual forma, consideran un importante
y decisivo avance el que la Unión Africana (UA) asuma un papel protagónico para
lograr la plena independencia y autodeterminación del pueblo saharaui en el
Sáhara Occidental.
¡Por la descolonización y el fin de la ocupación marroquí del
Sáhara Occidental!
¡Viva la resistencia saharaui!
¡Viva la resistencia saharaui!
Latinoamérica, julio 6 del 2018
