Pocos saben de las visitas a Galicia que tuvo Stephen Hawking; ETP lo reseña aquí como regalo para nuestros asiduos lectores gallegos. Tomado de La Voz de Galicia.
En el 2008 el genio de la física recibió el Premio Fonseca en Santiago, lugar que recomendaba para pasar la luna de miel, y conoció en Fisterra el «fin del mundo». Años más tarde comió en el mercado vigués de A Pedra y en Cambados
Fisterra emociona a Hawking Carballo
En Santiago, donde fue recibido como una «estrella de la ciencia» -entre la admiración de universitarios, turistas y peregrinos-, el científico pudo recorrrer un tramo simbólico del Camino de Santiago que concluyó en la catedral. Un periplo, y una estancia, que también dejó su impronta en el británico.
José Edelstein, afincado en Compostela, uno de los físicos que propuso a Stephen Hawking para el galardón, así lo corrobora. Recuerda que el viaje por Galicia fue una experiencia agotadora para el científico, pero muy satisfactoria para él y para todo su equipo. «Mira cómo habrá sido, que su actual asistente técnico le preguntó a dónde le recomendaba irse de luna de miel y Hawking le aconsejó Santiago. Y vino», rememora Edelstein.
«Hawking aconsejó a su asistente venir a Santiago de luna de miel»
Elisa Álvarez
El científico come en el mercado vigués de A Pedra
Seis
años más tarde del primer recorrido por Galicia de Stephen Hawking, el
físico regresó a la comunidad, concretamente a Vigo, adonde llegó en la
escala del trasatlántico Independence of the seas, en un viaje
imprevisto que dejó atónitos a cientos de ciudadanos. El científico
comió en un restaurante de la calle de las Ostras y pasó por la zona
portuaria en su silla de ruedas, acompañado por familiares y
asistentes.Fueron, precisamente, los vendedores del mercado de A Pedra los más impactados por la visita. «La verdad es que te impacta, yo me emocioné al verlo, se me saltaban las lágrimas. Y la gente se emocionaba al verlo», reconocían en palabras a La Voz.
Stephen Hawking prueba el rodaballo en Cambados
Igual
revuelo que su visita a Vigo, provocó la que el físico realizó un año
más tarde, en el 2015, a Cambados, en una estancia, de nuevo, no
anunciada. El Parador, que fue donde comió en esa ocasión, no tuvo
noticias de la eminente visita hasta media hora antes de que el
científico y su séquito cruzasen la puerta. Lo acompañaban su hija y
varias enfermeras y auxiliares.Hawking estaba de viaje de ocio. Y volvió a elegir Galicia para disfrutarlo.
