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Lisboa se convierte en la nueva Miami

El número de millonarios extranjeros que viven en la ciudad se multiplica

Desde que, a finales del 2013, el anterior Gobierno portugués, presidido por el conservador Pedro Passos Coelho, aprobó, en pleno rescate del país, la denominada golden visa, el número de millonarios brasileños y chinos que han escogido los barrios históricos de Lisboa, y sus alrededores, para residir se ha disparado, desbancando a Florida (Estados Unidos) en sus preferencias.

El llamado visado dorado es un permiso de residencia en Portugal que se concede a ciudadanos no comunitarios para desarrollar una actividad empresarial en territorio luso, con una inversión de al menos un millón de euros, o que adquieran una propiedad inmobiliaria desde 350.000 euros en zonas de rehabilitación urbana y a partir de 500.000 en el resto.
«Lisboa es única por su ubicación, historia, clima y, sobre todo, por su calidad de vida y la seguridad con la que nuestros hijos se pueden mover libremente por sus calles», declara a La Voz Andrea Schultz, una ejecutiva brasileña que decidió trasladarse a vivir a Lisboa con su marido y sus hijos a finales del 2014. «Otro de los motivos que nos hizo mudarnos a Portugal fue la facilidad para conseguir el permiso de residencia y el pasaporte portugués», apunta Andrea, «ya que después de cinco años viviendo aquí podremos solicitar la ciudadanía portuguesa».
El precio del metro cuadrado en las zonas nobles de Lisboa se ha disparado el último año, rondando ahora los 8.000 euros, aunque sigue siendo bastante más barato que en París y Londres, donde alcanza los 17.000 y 27.000 euros respectivamente.
Según los datos facilitados por el Consulado General de Portugal en São Paulo, se conceden 820 nuevas nacionalidades portuguesas a ciudadanos brasileños cada mes, y en los últimos cinco años, coincidiendo con la golden visa, fueron 40.000. Además, cada vez es más frecuente que las grandes inmobiliarias lusas participen en las mejores ferias de Brasil para captar a potenciales clientes deseosos de vivir a orillas del Tajo.
También franceses y turcos
«El mercado inmobiliario en Portugal vive un momento de crecimiento único, no solo por los brasileños y asiáticos que se benefician de la golden visa», declara a La Voz la española Beatriz Rubio, consejera delegada de Remax Portugal, «también por los franceses, que aprovechan las excelentes ventajas fiscales lusas para ciudadanos de la UE que deciden comprar casa en Portugal y vivir aquí más de 181 días al año, apostando por los mejores barrios históricos y las casas remodeladas». Rubio avanza que «muchos millonarios turcos están saliendo de su país durante los últimos meses por la incertidumbre política e instalándose discretamente en los mejores barrios de Lisboa, donde compran excelentes casas».
«Cada persona busca en Lisboa lo que tenía en su país, pero mejorado», dice la responsable de Remax Portugal: «Los asiáticos, sobre todo los chinos, compran casas nuevas en barrios de reciente construcción, como la zona de la Expo 98 o en Estoril y Cascais». El gusto de los brasileños pasa, según Rubio, por urbanizaciones con todas las comodidades y casas de gran tamaño. «Para los cariocas da igual la zona, siempre y cuando sean urbanizaciones y áreas grandes, tanto en los barrios históricos como en las afueras», señala.
Los que peor están llevando que su ciudad se convierta en el destino preferido de adinerados ciudadanos de todo el mundo son los propios lisboetas, que están abandonando los barrios donde vivían, como el Chiado y Príncipe Real, repletos ahora de turistas y de residentes extranjeros, para invertir en zonas menos masificadas y tranquilas de la capital.
Por este motivo, los tradicionales barrios comerciales de Campo de Ourique, Estrela y Alvalade están viviendo un auténtico renacer.