Páginas vistas en total

Gobierno español suspende venta de equipos antimotines a Venezuela




España decidió suspender la venta de equipos antimotines a Venezuela debido a la inestabilidad social en el país sudamericano, dijeron este viernes dos funcionarios del gobierno español.
Semanas de protestas contra el gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, han dejado más de 30 muertos, más de 500 heridos y más de 2.000 personas detenidas, según un informe de Amnistía Internacional publicado esta semana.

La suspensión provisional de España de las ventas de equipos de seguridad fue acordada el mes pasado por una comisión del gobierno que incluía a los ministerios de Relaciones Exteriores, Defensa, Interior y Comercio, dijeron funcionarios que pidieron anonimato porque no están autorizados a hablar públicamente sobre la decisión.
La suspensión fue reportada primero por el diario El País de España.
España autorizó la venta de 2.6 millones de euros (unos 3.5 millones de dólares) en equipo de control de disturbios a Venezuela el año pasado, informó el Ministerio de Economía.
La comisión gubernamental interministerial de España revisa rutinariamente las ventas de armas de guerra y otros materiales sensibles, como equipos de control de la policía antimotines, y tiene en cuenta “la estabilidad interna de la nación destinada” para recibir el equipo, dijo uno de los funcionarios del gobierno.
El otro funcionario dijo que no es la primera vez que España ha suspendido la venta de equipo de control de disturbios a Venezuela. También se hizo durante el largo mandato del presidente venezolano Hugo Chávez, predecesor de Maduro.
Entre los muertos en las protestas está Wilder Carballo Amayo, quien tiene la doble nacionalidad española-venezolana, y quien murió en febrero pasado por una herida de bala en la cabeza, dijo una vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores.
España, al igual que muchas otras naciones y organismos internacionales, ha instado a las fuerzas del gobierno y de la oposición venezolana a buscar una solución a través del diálogo.
La Embajada de Venezuela en Madrid respondió a una llamada telefónica de CNN, pero no quiso hacer comentarios de inmediato sobre la suspensión de las ventas de equipos de control de disturbios.
El presidente de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, dijo a la prensa esta semana: “o los derechos humanos se ponen al frente de la agenda política en Venezuela, o Venezuela corre el riesgo de entrar en una espiral de violencia que llevaría a más abusos y violaciones de los derechos humanos”.