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14 noviembre, 2016
El país esta viendo a la oposición dividida y sin brújula
Opinión
Por Kico Bautista
La unidad pareciera ser nuestra gran fortaleza, también nuestra mayor debilidad. Imagino a los jefes del oficialismo, muertos de la risa, observando como la oposición esta debatiendo en las redes destruyéndose así misma. Como si fuéramos enemigos y no aliados que es lo que decimos ser. Mayor demostración de división es imposible. Nos estamos derrotando nosotros mismos y dando una pobre demostración de compresión de lo que es la política.
Destruir a la MUD en medio del actual conflicto es suicida. Pero, eso pareciera no importar. Hay gente que piensa que estábamos ganando la batalla y que lo perdimos todo al firmar los acuerdos que se dieron a conocer recientemente. Teníamos a Maduro contra la pared y lo dejamos escapar por un acto de traición. Sin darse cuenta, en ese discurso, dejan ver que estamos en uno de los momentos de mayor debilidad en los 17 años que tenemos peleando contra uno de los peores gobiernos de la historia patria.
No se puede ganar en la mesa de negociación lo que no se tiene de verdad en la calle. El acuerdo es una demostración de nuestra fuerza real, de lo que es posible lograr en las actuales circunstancias.
Esta división horrible, en medio de la batalla, es la demostración más clara que no tenemos al gobierno contra el piso. Nos quitaron el revocatorio y el país no está encendido. Eso no es culpa de la Mesa. Tiene que ver con otros factores que, por cierto, están en casi todas las encuestas. El 72% quiere un salida electoral a la crisis. 57% quiere irse del país. Para el 87% el principal problema es la inflación y la falta de ingresos.
En el 2017 tenemos un records de protestas. 714 en el mes de junio. 525 en octubre. El pueblo está en la calle peleando por lo que más hace falta y ni nos damos cuenta. Los saqueos que registran a diario son por hambre. Ninguna de estas manifestaciones. Grandes como la de Cumana o chiquitas como el saqueo de un camión de pollo en el Valle, han sido apoyada en los medios por los partidos que integran la MUD.
El problema fundamental es que nuestro discurso está ubicado en lo político y no en las necesidades concretas de la gente. Queremos revocatorio, que se vaya Maduro mañana y no convertimos la crisis económica y social en consignas. Nuestra acción esta centrada en la defensa de la AN y en el RR. Hemos reducido los problemas de las masas a que cambie el gobierno y todo indica que la urgencia es otra. Llevar comida para la casa y rendir los pocos reales ante tanta inflación es de vida o muerte para la mayoría.
Si evaluamos la fuerza que hemos exhibido podemos llegar a la conclusión que nos respalda la clase media opositora. Que es heroica; si. Pero, insuficiente para sacar a Maduro del poder. No logramos movilizar los sectores populares. Luego, nuestro ejercito expresa síntomas de agotamiento. Hay desesperanza. La gran mayoría del sector profesional o se fue o anda buscando como irse del país. Es difícil de entender por la situación económica, sin embargo, pareciera que no hay disposición a estar permanentemente en la calle y en pie de lucha. Tenemos manifestaciones exitosas como la Toma de Venezuela y caídas estrepitosas como el paro convocado dos días después.
La gente ha aprendido a moverse solo para situaciones claves. Las formas de lucen repetitivas y hasta aburridas según describen las encuestas. ¿Veamos por que?
Una nuestras mejores amenazas es ir a Miraflores y aún así, María Corina convoco a ir la semana pasada y no le fue nadie. Esa era una medida absolutamente desesperada y favorable al gobierno. Desde cualquier punto de vista medianamente racional, en ningún escenario de la protesta aparecíamos obteniendo algún éxito en su realización. Sospecho que el gobierno hasta celebro su anuncio. Para ellos era revivir el 11 de abril y al epopeya de Chávez. Sin embargo, el radicalismo vio su postergación como un acto de debilidad o entrega. La política no es un asunto de bolas sino de cerebro. Luego, el anuncio de enjuiciar a Maduro en la AN, dado al conflicto de poderes podía terminar en un saludo a la bandera y nada más.
No terminamos de entender que la calle es la gente. Si tuviéramos cientos de protestas por la comida, el agua, la luz o los salarios otra cosa hubiera pasado en la Mesa de Negociación.
La verdad es que en este momento la MUD luce debilitada y los más triste es que es por sus propios partidarios, no por el gobierno. En ella están los partidos, los dirigentes más experimentados y el resultado no es un poder, más bien la división. Mientras el gobierno, a decir de Diosdado, ha perdido mucho respaldo pero, mantiene una dirección compacta y coherente, nosotros lucimos sin norte y descabezados.
¿La razón? Hay varios proyectos estratégicos en desarrollo al mismo tiempo en la oposición. El que tiene Capriles, el de Henry Ramos, el de María Corina y el de todo aquel que quiere ser candidato a la presidencia. Todos compiten a ver quien logra quien es el más radical en el discurso. Aprueban en la MUD y luego frente a los micrófonos dicen otra. No hemos sacado a Maduro del poder y se ven designando ministros en Miraflores. Lo que le estamos mostrando al país es mucho desorden. Ruido en las comunicaciones. Cada radical que pide desconocer a la MUD e incendiar al país de la arrechera lo que está haciendo es debilitándonos, demostrando su enorme incomprensión del momento político y repitiendo errores que ya cometimos en el pasado. Lo peor es que si se lo decimos, lo mejor que podemos obtener es un insulto.
Por la gente que sufre, que no aguanta debemos parar esta conducta suicida y reafirmar la unidad. Hace falta pensar en términos políticos y no en el desahogos. Entender que Maduro no se va a ir porque nosotros lo soñemos o como simple resultado de la situación de crisis en en que vivimos. Tenemos que ganarle. X su estrategia y sorprenderlo. El gobierno le da con todo a Voluntad Popular y eso no tiene otro destino que radicalizar al partido de Leopoldo. Busca que no se sienten a negociar, que reaccionen con desobediencia y llamen a radicalizar la protesta. El mejor escenario que imagina el PSVU es la represión, la violencia de sus grupos armados. El nuestro es que la mayoría se exprese, que el pueblo vote.
