Opinión
¡AMORES QUE MATAN…!
Por Jesús Francisco Gómez
Cuando la camionetica de pasajeros pasó por debajo del arco de Bárbula, me sentí rejuvenecido al ingresar a territorio del Campus Universitario de mi querida Alma Mater, la Universidad de Carabobo; donde pasé, entre sobresaltos buenos y malos, felices años de mi juventud estudiando en la Facultad de Ciencias de la Educación, para labrar mi futuro y recibirme de Licenciado. Pues Bien, regresaba, nuevamente, a la Universidad como aspirante estudiantil y me dirigía a la Facultad de Derecho para averiguar la posibilidad de estudiar abogacía a mis años “sexigenario”.
¡AMORES QUE MATAN…!
Por Jesús Francisco Gómez
Cuando la camionetica de pasajeros pasó por debajo del arco de Bárbula, me sentí rejuvenecido al ingresar a territorio del Campus Universitario de mi querida Alma Mater, la Universidad de Carabobo; donde pasé, entre sobresaltos buenos y malos, felices años de mi juventud estudiando en la Facultad de Ciencias de la Educación, para labrar mi futuro y recibirme de Licenciado. Pues Bien, regresaba, nuevamente, a la Universidad como aspirante estudiantil y me dirigía a la Facultad de Derecho para averiguar la posibilidad de estudiar abogacía a mis años “sexigenario”.
Seguía
la buseta su ruta adentrándose al Campus por la avenida interna, vigilada de
lado y lado, por altos, frondosos y verdes árboles, a la par que mis pensamientos
retrocedían al pasado estudiantil vividos en estos muros de la Carabobo. _Estoy
seguro, que a casi todos nos ha pasado, graduados o no, que en aquellos tiempos
juveniles de estudiante universitario, entre bochinches, lecturas y amoríos, teníamos
sueños por querer arreglar el mundo_.
Con
el bullir del motor de la camioneta y el hervor de mis pensamientos, el rabioso
monólogo interno de mis recuerdos no paraba. _Seguía recordando aquel momento
en que ¡De pronto llegó Chávez! No podíamos creer que aquella “Utopía Universitaria”
de nuestra anhelada “Sociedad Socialista” se materializara en un hombre que
pensaba, hablaba, y actuaba como nosotros: “Chávez”.…“Chávez era yo, y yo era
Chávez”, así gritábamos a los cuatro vientos. Él se había convertido, con su
verbo lleno de “realidades del padecer nuestro de cada día”, en un Sentimiento
Nacional. Llegó al Poder con el apoyo de Estudiantes, Profesionales y mucho
Pueblo Llano de adecos y copeyanos.
Y con ello, creímos que venía a gobernar para cambiar, el “Sistema Imperante”,
hacia el bien común de la “Sociedad Socialista”, nuestra Utopía. ¡Demasiado
bueno para ser verdad! ¡Qué chasco nos llevamos con ese farsante y oportunista
ladrón de Hugo Rafael!...
…
¡De pronto se fue Chávez! Se fue Chávez, dejándonos la Soberanía y la Libertad
bajo la tutoría de los Castros;
nos vendió como borregos al Régimen Cubano. Se fue Chávez, dejándonos caos,
miseria y muerte al arruinar la economía del País; enriqueciendo, con el Tesoro
Nacional, a su familia, entorno ministerial y a chuleadores gobernantes de países
dentro y fuera del hemisferio americano, que en su momento le apoyaron en sus
tropelías y fechorías contra nuestros connacionales… Se fue Chávez, dejándonos
a nosotros, los “Tirapiedras Universitarios”, con un sabor amargo a traición
por sentirnos utilizado y despreciado por él, como condones, para sus ansias de
Poder Hegemónico y cuyo propósito fue destruir a nuestra sociedad, a nuestra
Venezuela que nunca jamás fue suya… Se fue Chávez, un resentido social, dejándonos
a los sátrapas y maleantes de Maduro_Diosdado _esbirros_, un dueto de
perseguidores, carceleros, y criminales genocidas. Ellos, verdugos de
estudiantes y líderes políticos; Ellos, azotadores de la población con su ejército
paramilitar de delincuentes comandado por la Prán Mayor, Iris Varela y su
difunto amante, el Prán de Margarita, “El Conejo”, que con un odio visceral resguardan
al Régimen y continúan con el terrorismo sangriento para someter y atemorizar a
los ciudadanos de bien, legado del difunto, hoy enterrado en Cuba…
¡Caraaajo!
Ofuscado en mi torbellino de ideas, la camionetica se pasó del buscado destino.
¡Caramba, chico! Hay que echarle bolas pá tras, aunque no estudie abogacía, y
rectificar el camino para rehacer al Nuevo Edificio de la Casa de las Leyes, la
Asamblea Nacional que ganamos en buena lid, la cual cambiará nuestras vidas,
ahora con FÉ en el futuro. Sólo hay que dar el primer paso de “Cambio” y cuidar
de no equivocarse nuevamente, para no seguir ideologías trasnochadas ni líderes
mesiánicos.
Por ello, como aquellos amores que matan
y por muchos detalles más, como todo aquel “picao de culebra, que cuando ve
bejuco, se asusta”; así de mosca
estoy en las reuniones de mi Alternativa1, cuando comienzo a ver de reojo y con
desconfianza al que me toca, con hedor a chavismo, el tema de una nueva “Sociedad
Socialista”. No vaya a ser que en el horizonte aparezca un Chávez gatopardeano y
vuelva a lanzar a la letrina aquellos sueños de joven universitario, que alguna
vez tuve. Con una sola vez de engaños y estafa política…, basta para no saber más
de “Socialismo del Siglo XXI”. Estoy muy viejo para la gracia. Eso lo dejo para
las tertulias de políticos idiotizados, acompañados de un güisquisito; pues,
los comunistas y socialistas, como yo, hemos demostrado a nivel parroquial y
mundial que no servimos para gobernar ni administrar. Todo lo que tocamos lo
volvemos miseria y hambre. Es una cruda realidad y a las pruebas me remito: La
antigua URSS, Europa Oriental, Cuba, Corea del Norte y pare usted de contar
aquellos países, como Venezuela, que estamos probando a juro de la fatal medicina
Comunista: Nuestra población y recursos han sido destruidos.
¡A
caminar con pasos firmes y seguros que ya se vislumbra una luz en el túnel del
totalitarismo, puesto que ya ganamos la Asamblea Nacional con 112 Diputados que
nos representan.., y no desmayaremos hasta salir de esta obscuridad sacando al
sátrapa de Miraflores en este año 2016!