Páginas vistas en total

EL DESASTRE SIGUE POR DENTRO.

OPINIÓN 

Samuel Ruh

Hoy amanecieron mas robustas y largas las colas en los supermercados, los alimentos no llegan, la molestia de miles de venezolanos es mayor, la paciencia de quienes ven terminadas las reservas de algunos productos se agota, es mayor su angustia y los intranquiliza.
Maduro con su cháchara diaria, inventando cuanto argumento se le ocurre para disimular su irresponsabilidad e ineficiencia, se ha convertido en el centro de burlas, odios y resquemores de los ciudadanos. Ochenta por ciento de rechazo parece poco, deberían ser cien, pero es el mas alto porcentaje de desprecio contra un gobernante entoda la historia política venezolana. Todo el mundo parece darse cuenta que su problema es de inteligencia y capacidad, la lógica autobusera y su experiencia de chofer, parecen no servirle de mucho y cada vez es es mayor el numero de personas que abandonan el ingenuo territorio de la credibilidad y se van al otro lado, donde están el mayor numero de afectados por la inflación, la inseguridad y la falta de viviendas y trabajo. (...)
Los militares que lo acompañan se han vuelto indolentes e intransigentes y hacen lo que les da la gana, lucen sin liderazgo a quien seguir o rendirle cuentas, por la libre, metiendo las manos en el Erario y fuertemente apegados a la manguangua, e impunidad ante las denuncias de sus  sucias triquiñuelas y corruptelas ( Osorio y el sobreprecio del aceite, las cuentas del Ministro de Finanzas en Suiza etc) su mediocridad y hamponato publico es  el único curriculum que presentan.
Pero están pasando cosas, invisibles, poco percibidas, pero están pasando, no por solo madrugar amanece mas temprano, la violencia, los gritos y las posiciones destempladas, impacientes e imprudentes, afortunadamente ya no son los elementos que se solían tener para analizar con realidad la situación, aquello de que nadie hace nada no es cierto, la gente está haciendo lo que le corresponde, aguantar pero se  aclarandose  y escapando de las patrañas y engaños, claro, la realidad de un país destrozado y sin guía, los está haciendo madurar cada vez mas.
La economía es mortal y destroza a los gobiernos y a sus gobernantes cuando estos alteran profundamente sus reglas y lógicas. Pobre gobierno, es cuestión de tiempo. Se acabaron. Ya aquellas pendejadas atrasadas y dejadas atrás desde los años sesenta en que fueron descontinuadas y enviadas al basurero, como aquellas de Yankee Go Home, no bastan para confundir a quienes sudan la gota gorda en las puertas de los supermercados, abastos y farmacias todos los días.

Samuel Ruh Rios.
@samuelruh
Sruhrios @gmail.com