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18 noviembre, 2013

Sahara Occidental: Marruecos pierde su principal apoyo intelectual en España


*Fuente: Demainonline, 16 de noviembre de 2013
*Traducción no oficial: Poemario por un Sahara Libre


El que defendía  a Marruecos. Su gente, sus intelectuales, su sociedad civil y, a menudo algunos de sus líderes. A Bernabé López García, profesor (retirado) de Historia del Islam contemporáneo en la Universidad Autónoma de Madrid, un columnista en la prensa marroquí, amigo de mucho tiempo de varios responsables marroquíes, siempre se le abrían todas las puertas cuando llegaba a Marruecos. Estaba considerado hasta ahora, incluso por el Majzen, como un amigo que entendía el significado de la realpolitik.
Miembro destacado del desaparecido Comité Averroes, una organización hispanomarroquí creada en 1996, cuyos miembros fueron nombrados por los jefes de Estado de ambos países, un círculo que estaba encargado de aproximar a marroquíes y españoles en todos los niveles y en todos los campos. Pero fue sobre todo uno de los intelectuales e investigadores españoles, caso atípico en España, que defendía la opción de la autonomía para el Sáhara Occidental. La única solución, a su juicio, para resolver este conflicto que dura casi cuarenta años.(...)

Esta posición, que es perfectamente defendible en una verdadera democracia, la ganó en el pasado el profesor universitario al Polisario y sus seguidores en España, que a menudo le denostaron calificándole de  "vendido a Marruecos”.
Sus artículos de opinión, publicados en el diario El País, críticos en ocasiones, nunca han sido virulentos contra el Makhzen y sus cómplices, incluso cuando han cometido las peores violaciones de derechos humanos. En cambio, Bernabé López García fue parte de la minoría de españoles que creían y aún creen en que el rey Mohamed VI, a diferencia de Hassan II, con la resolución del problema del Sahara llevaría Marruecos a la democracia. Por otra parte, una de las principales tesis de López García era que un Marruecos verdaderamente democrático podría atraer a todos los saharauis, habiendo muchos que no son pro-marroquíes o pro-Polisario, y que invertiría la tendencia independentista de los saharauis hacia un viento favorable.
La semana pasada, ante la sorpresa de los que lo escuchaban en una mesa redonda, organizada por el Think Tank americano Wilson Center, en Washington, López García comenzó una historia completamente diferente, lo que hizo estremecer de asombro a los funcionarios marroquíes.
Para López García, Marruecos hizo una lectura  “truncada'' de la sentencia de la Corte de La Haya el 16 de octubre 1975 al iniciar la Marcha Verde hacia el Sahara Occidental durante el mismo año. Ante un amplio público formado por investigadores y analistas de Estados Unidos, explicó que si la Corte Internacional de Justicia de La Haya ciertamente invocó vínculos de lealtad entre Marruecos y las tribus del Sáhara Occidental en algún momento de la Historia, sin embargo concluyó que no había “ninguna conexión de soberanía territorial” entre el Sahara Occidental y Marruecos que alterase el principio de la libre determinación para el territorio.
Por lo que parece, los servicios de "enviados especiales" y la Embajada de Marruecos en Washington, que escuchaban e informaban, no podían creer lo que escuchaban. Confundidos unos y sorprendidos otros, todavía siguen pesarosos.
López García continuó su discurso explicando a su audiencia que Hassan II  “ocultó conscientemente'' parte de esta decisión jurídica internacional que reconoce la falta de vínculos de ''soberanía'' y que siguió reproduciendo este mensaje para movilizar a su gente, “siendo repetido sin cesar hasta hoy en día por el discurso oficial marroquí'”, presentando la sentencia del Tribunal como una “victoria'' de Marruecos, aprovechándose simplemente de un vínculo de fidelidad de una tribu saharaui en un momento en la historia.
“Marruecos tiene una posición ambigua'', dijo Bernabé López García, ya que por un lado se compromete a negociar con el Frente Polisario, dándole legitimidad y el reconocimiento de que “hay un problema sin resolver'', pero, por otro lado, se mantiene por encima de su público con “un discurso rígido en el que demoniza a su oponente Polisario”.
López García también señaló que uno de los obstáculos para una solución a la cuestión del Sáhara Occidental es la “desinformación de la opinión pública marroquí en el tema”, que está ausente de la discusión de la cuestión ya que "cualquier desacuerdo con la versión oficial puede conllevar tremendas represalias al traspasar la línea roja y ser considerado como traición y penado severamente''. “El recurso constante de la demonización del enemigo dificulta la capacidad de conciliar las posiciones”, afirmó.
Refiriéndose a la reciente retirada del embajador marroquí en Argelia, explicó que se trataba de una maniobra, una vez más, para tratar de "borrar la otra parte real del conflicto, los saharauis que Marruecos quiere esconder detrás de la pantalla de la vecina Argelia. Marruecos ha jugado con el tiempo pensando que era su principal aliado, dejando pasar años y años sin que el conflicto encuentre una solución que le dé ventaja en el coflicto'', señaló el investigador antes de concluir que '' parece inevitable un referéndum en el que los saharauis puedan expresar libremente su voluntad''.
Para ser un amigo de Marruecos se trata de una gran paliza "amigable" que el querido profesor nos ha dado. Como dirían algunos, con amigos como él, el Majzen no necesita enemigos.
Más en serio, en opinión de gente cercana a Bernabé López García, que ha conocido la  dictadura franquista y vivió la época gloriosa de la llamada "transición democrática", cuando España pasó a la democracia, afirman que está profundamente decepcionado por los trece años de  reinado de Mohamed VI, y ya no cree en una "transición democrática marroquí." La represión en el Sahara, y también en el resto de Marruecos, graves violaciones de los derechos humanos, los cierres de diferentes medios y la multiplicación de la corrupción hacen de Marruecos lo que es: un simple edificio, cuya fachada se pinta de tiempo en tiempo, para dar la ilusión de frescura, pero cuyo interior, lejos de miradas indiscretas, está podrido.
Nota: Se puede consultar el dictamen de la Corte Internacional de Justicia de La Haya del 16 de octubre de 1975 aquí: