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22 junio, 2011

Experiencias positivas en institutos al sur de Valencia: MOVIMIENTO NO A LA VIOLENCIA ESCOLAR: HERRAMIENTAS PARA UNA SOCIEDAD SANA

Un grupo de profesionales en diversas áreas han apostado por erradicar la violencia, comenzando en las escuelas e integrando esta a la comunidad.






Que Venezuela es un país violento es algo que nadie puede negar. Diariamente vemos en la televisión y en los diarios los saldos negativos que enlutan familias enteras. Cuando esto ocurre decimos para nuestros adentros o soltamos desalentados un “que barbaridad” y luego pasamos a la página deportiva o a las últimas declaraciones del político que busca su mejor ángulo para mostrar a la cámara.

No obstante, la violencia es algo que no nace en los árboles. No es un elemento que se crea por generación espontánea, al contrario, nace y crece alimentada en medio de ciertas condiciones que permiten su gestación, evolución y su arraigo en la sociedad, haciendo no solo un daño momentáneo sino permanente en una sociedad que ve a sus jóvenes perdiendo los valores y muriendo a manos de sus pares.

Ante esto, se ha preguntado usted que puede o qué hace para frenar esta situación. En Valencia existe un grupo de personas que no solo se hizo la interrogante sino que han tomado acciones concretas que han dado excelentes resultados. José Aponte, Endet Raidi, Zuhail Corona, Luzemma Gómez, Yenibet Rojas y Jesús Hernández integra el Movimiento no a la violencia escolar cuyos objetivos principales son el de promover la cultura de paz, lo cual hacen gracias al esfuerzo de facilitadores que llevan herramientas a padres, representantes y comunidad en general con la finalidad de minimizar la violencia existente en los centros educativos y la sociedad en general. Aunado a esto buscan iniciar la intervención contra la violencia escolar desde la realidad concreta de cada centro e intentan fomentar la convivencia y los valores de tolerancia, solidaridad y cooperación que favorezcan el desarrollo integral de los niños y jóvenes.

Zuhail Corona es parte de este grupo multidisciplinario que lleva una esperanza a los distintos institutos educativos y que hace de ellos un centro integral por excelencia dentro de la comunidad que los alberga en su seno. “Los liceos y escuelas pasan a ser, con este proyecto, además del lugar donde se imparten clases, un sitio para conocerse, para reconocerse, para el debate y la búsqueda de soluciones, no solo al problema de la violencia (que es quizás el más grave, pero no el único) sino otros que enfrenta esa comunidad en particular”.

PASOS PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA

Corona explica que son varios los pasos que el Movimiento no a la violencia escolar ha implementado para erradicar (o minimizar) la violencia en las escuelas y que, sin embargo, involucra a la comunidad y a la familia, componentes esenciales para lograr el objetivo.

El primer paso es “adaptar la educación a los actuales cambios sociales, desarrollando la colaboración a múltiples niveles, de forma que sea posible afrontar los complejos retos sociales que la educación vive hoy. Para lograr esto se deben redefinir los roles a partir de los cuales se estructura la interacción educativa, dando al alumnado un papel más activo en su propia educación, permitiendo que el profesorado incremente su autoridad, y poniendo en marcha nuevos esquemas de colaboración entre la escuela y la familia, así como con el resto de la sociedad”.

El segundo paso –indica Corona- es “mejorar la calidad del vínculo educativo y desarrollar los talleres charlas” . Esto debido a que las investigaciones sobre el génesis de la violencia arrojan que la falta de calidad del vínculo educativo es una de sus principales causas”.

En tal sentido, aclara que para prevenir la violencia en las escuelas ”es imprescindible que el profesorado desarrolle su poder de referencia, además de distribuir el protagonismo académico entre el alumnado”. Esto es algo que la escuela debe promover.

Otro paso importante que se debe implementar para acabar con la violencia tiene que ver con desarrollar alternativas que permitan cambiar la violencia por algo mejor. “La violencia puede ser utilizada para responder a funciones psicosociales cuando se carece de alternativas. Por eso, y para prevenirla, es preciso desarrollarlas estableciendo contextos y procedimientos alternativos en el sistema escolar y en la familia, por medio de los cuales, y de forma normalizada, puedan expresarse las tensiones y las discrepancias y resolverse los conflictos y en este proceso las víctimas puedan encontrar la ayuda que necesitan sin ser estigmatizadas”.

No menos importante es “romper la conspiración de silencio sobre la violencia escolar, ya que entre las condiciones que contribuyen a su creación y perpetuación, destacan tres características de la escuela tradicional: la justificación o la permisividad de la violencia entre chicos, como forma de resolución de conflictos entre iguales; el tratamiento habitual que se da a la diversidad actuando como si no existiera; y la falta de respuesta del profesorado. Dicha falta de respuesta está relacionada con la forma de definir el papel de los docentes, orientado de manera casi exclusiva a impartir una determinada materia.

También se debe educar para condenar toda forma de violencia a la vez que es necesario favorecer una representación que ayude a combatirla. En tal sentido se hace ventajoso orientar el rechazo a la violencia desde una perspectiva que incluya tanto su repudio de forma general, con independencia de quién sea la víctima y quién el agresor.

Aunado a lo anterior es conveniente favorecer la identificación con el respeto a los derechos humanos, estimulando el desarrollo de la capacidad para ponerse en el lugar del otro, motor básico de todo el desarrollo socio-emocional.

Asimismo, Corona advierte que se debe “incluir en el normal acontecer diario educativo actividades específicamente dirigidas a prevenir la victimización dentro de los programas de prevención de la violencia, enseñando a decir no en situaciones que puedan implicar abuso; pedir ayuda cuando se necesite; y estar preparado emocionalmente para no sentirse culpable cuando se es víctima”.

También es perentorio prevenir la intolerancia y el sexismo, educar en la ciudadanía democrática, poner a disposición del profesorado los medios que permitan adaptar la escuela a una situación nueva.

Ante todo esto Corona advierte que para llevar a la práctica los principios expuestos, es preciso desarrollar condiciones que permitan a los profesores llevarlas a cabo sin menospreciarse e incluso cuando se puedan carecer de medios.

NECESIDAD DE MEJORAR RELACIONES FAMILIARES

Bajo la premisa de que la familia es el primer encuentro del niño con el mundo y donde se forja la personalidad y las bases para las relaciones interpersonal, el Movimiento no a la violencia escolar considera necesario que mejorar las relaciones familiares es el primer paso.

Para ello se hace imperioso que se establezcan los roles adecuados y necesarios para el buen al buen funcionamiento de un sistema familiar. Además se debe fortalecer la llamada comunicación asertiva, es decir un intercambio de ideas positivo, claro, directo, continuo y enriquecedor que no pretenda imponerse o convencer y que se desarrolle tanto en el escuchar como en el hablar.

Asimismo, debe imperar el compañerismo sano, es decir, hay que desarrollar una verdadera amistad entre los miembros de una familia, conociéndose, cediendo tiempo o dejando de lado las preferencias particulares para compartir. Para lograr una excelente relación familiar es significativo, además, aprender a manejar a personas difíciles, conflictos, crisis y a desarrollar formas creativas de solución. Zuhail Corona hace énfasis en que al “tener que lidiar con personas distintas, susceptibles de cambios, sujetas a circunstancias nos obliga a abrir nuestra comprensión hacia otras maneras de ver la vida a la vez que aprenderemos el respeto necesario a los demás con la sola consigna de la paz familiar”. También resalta que el intercambio entre los miembros y el compartir momentos y tradiciones familiares es un paso muy importante para lograr mejorar las relaciones interpersonales y se debe hacer un esfuerzo para abrir espacios para ello.


TALLERES PARA INTEGRAR Y EDUCAR


Zuhail Corona hace énfasis en que para integrar a la comunidad y a la escuela es necesario abrir espacios para compartir experiencias y para que se impartan herramientas que permitan ver la realidad cotidiana desde la óptica de la erradicación de la violencia en las aulas de clase y, por extensión, en las comunidades aledañas a las escuelas.

Para ello, revela, existe un método que no falla y que permite intercambiar experiencias y herramientas educativas. “Los talleres representan un técnica muy enriquecedora que permite a los padres, representantes, estudiantes y profesores intercambiar opiniones, anécdotas y recibir del facilitador información que le puede ser útil en su vida cotidiana y, a su vez, suplantar la violencia de la vida cotidiana”.

Hasta ahora han diseñado una serie de talleres que involucran a toda la comunidad educativa. El primero de ellos es el de liderazgo y oratoria que permite establecer relaciones interpersonales fructíferas a través de una comunicación fluida de las ideas. Se dicta en 16 horas y esta pensado para grupos de 40 personas.

De igual manera, existe un Taller para padres y sus hijos que suministra herramientas que facilitan una mejor relación interfamiliar por medio del rescate de valores humanos. “La familia es el primer núcleo con el que se topa el niño y de una buena relación familiar va a depender la capacidad del joven para interactuar con su entorno, por eso es tan importante brindar apoyo a los padres para que sepan manejar las situaciones familiares usuales sin generar violencia”, puntualiza Corona.

Hay otro taller denominado Taller para niños lectores que se cumple en 5 semanas y en el que se leen diversos textos, además de que suministra herramientas que permiten una mejor relación interfamiliar, mejorando, igualmente, la calidad de la comunicación. “En esta actividad se ha observado la fortificación del nexo familiar y la elevación de la autoestima en el participante. Es altamente gratificante ver como los niños desarrollan sus capacidades narrativas y escenográficas luego de la lectura de un buen libro”.

Los adolescentes también tienen su espacio. Por medio del taller llamado Proyecto de Vida se busca contribuir al desarrollo humano de los jóvenes en términos de excelencia personal y orientación vocacional, además se les ofrecen herramientas para combatir las drogas, el embarazo y el alcoholismo y se les orienta para que vean hacia el futuro y elaboren (sobre la base de sus realidades) proyectos de vida coherentes, fundamentados en sus capacidades.

RESULTADOS

El Movimiento no a la violencia escolar ha determinado que los orientadores de los liceos visitados insisten en que la disfunción familiar es uno de los factores que incide las conductas violentas. Además coincidieron en que padres y representantes deben orientar y escuchar a sus hijos sobre alguna situación irregular con algún compañero de clases.

De igual manera, se pudo monitorear la opinión de los estudiantes, quienes afirman que las agresiones verbales lideran las acciones violentas (88%), seguidas de las físicas (79%), abuso de poder (24%) y abuso sexual (5%).

Los docentes, por su parte, han evidenciado los siguientes hechos: agresiones verbales (89%),agresiones físicas (83%), abuso de poder (15%) y abuso sexual (5%).

A juicio de los integrantes del Movimiento no a la violencia escolar los resultados indican que los mecanismos de resolución de conflictos dentro de los planteles son violentos. El tipo de violencia empleado con mayor frecuencia por los alumnos es verbal y como mecanismo extremo ante los conflictos está la violencia física. Estudiantes y profesores están conscientes sobre los grados de violencia que se dan en el plantel.

Para Corona “todo esto evidencia la necesidad de que la escuela puede ser el centro integrador para lograr una sociedad libre de violencia”.