De Argentina a México
Podemos llamarla
Cristina, pero también podría ser Andrea o Isabel. Esta historia
comienza con una mujer despertando desnuda al filo de la cama de un
hotel al que no recuerda haber entrado. La drogaron en una fiesta y su
memoria es una nube oscura.
El único recuerdo que le queda de la
noche anterior es su propio cuerpo, en el que todavía son visibles las
huellas de la violación.El drama de esta mujer, que muchas veces es apenas una adolescente, es cada vez más común de un extremo al otro de América Latina.(...)
