Sus exequias se llevaron a cabo en el
Parque Cementerio Jardines del Recuerdo, en Bogotá.
El exgobernador de Nariño y
excomandante del M-19, Antonio Navarro Wolff, falleció el domingo 1.° de
noviembre. Así lo anunciaron sus familiares por medio de un comunicado.
"Con profundo recogimiento y
dolor, le informamos a sus amigos, amigas y a todas y todos los colombianos que
nuestro amado Antonio Navarro Wolff falleció a las 2:42 de la tarde de
hoy", se lee en el mensaje de la familia.
Sus exequias se llevaron a cabo este
martes 3 de noviembre en el Parque Cementerio Jardines del Recuerdo, en Bogotá,
donde familiares y amigos se reunieron para darle el último adiós.
Su hijo, Alejandro Navarro, le dedicó
unas sentidas palabras a su padre durante la ceremonia. Además, hizo un llamado
a los colombianos a dejar de lado el odio y recordarlo como un hombre que
siempre quiso la paz para el país.
"Estuve leyendo comentarios en las redes sociales y las publicaciones que hicieron diferentes medios de comunicación sobre la muerte de mi padre. En su gran mayoría, son comentarios de amor, positivos, que honran su vida y su legado. Pero también hay comentarios de odio, y yo no creo que eso esté mal en sí mismo. Es decir, podemos pensar distinto, podemos doler desde un lugar distinto", dijo.
Su hijo explicó que, aunque su padre
cometió errores, como todos los seres humanos, supo reivindicarse a tiempo y
trabajó durante muchos años para contribuir a construir un país diferente.
"Mi papá no fue perfecto. Fue un
gran hombre, un inmenso hombre, pero no fue perfecto; nadie lo es. Quiero pedir
perdón a cualquier persona que sienta que las acciones de la vida de mi padre
la hirieron de una u otra forma", agregó.
¿Quién era Antonio Navarro Wolff?
Navarro Wolff nació en Pasto, Nariño,
el 9 de julio de 1948. Fue ingeniero, alcalde, gobernador, representante a la
Cámara y senador de la República.
Desempeñó un papel determinante en la
transición del M-19 a la vida política y fue uno de los tres copresidentes de
la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, junto con Horacio Serpa y Álvaro
Gómez Hurtado.
Uno de los hechos que marcaron su
vida fue el atentado del que fue víctima, cuando una granada explotó cerca de
él y le causó heridas que cambiarían su vida para siempre. Como consecuencia,
perdió la pierna izquierda y sufrió secuelas en el rostro y la laringe, que
afectaron su manera de hablar.
Tomado de El Tiempo / Colombia.
Imagen: ABEL CARDENAS.
