Por Juan Linares / Opinión
El apuro del interinato de los Rodríguez, en complicidad con
las cúpulas corporativas de Fedecámaras y Fedeindustria, y los esquiroles de la
CBST, la FBT, la CTV y ASI para imponer la "Ley de Consenso Laboral" antes
de que finalice el año tiene razones puramente confiscatorias. Sin embargo, más
allá del daño inmediato a las finanzas del trabajador activo, es urgente
denunciar con toda la fuerza jurídica y moral el impacto criminal que esta
reforma regresiva proyecta hacia el futuro de nuestra nación: la
institucionalización de una vejez en condiciones de pobreza extrema y exclusión
biológica absoluta.
1. La Destrucción de la Antigüedad y el Exterminio de la
Clase Obrera en Guayana
Eliminar la retroactividad de las prestaciones sociales contemplada en el Artículo 122 de la LOTTT no es una simple "flexibilización económica" para atraer inversiones; es despojar al ciudadano de su único fondo de amparo para la vejez. En cualquier sociedad civilizada, el patrimonio acumulado por los años de servicio representa la garantía para sostener un retiro digno.
Al pretender disolver la retroactividad y legalizar la
"bonificación" del ingreso —fijando salarios mínimos de hambre y
pagando el grueso del ingreso a través de bonos sin incidencia legal—, el
régimen y sus socios patronales condenan de forma premeditada a las futuras
generaciones de la tercera edad a vivir sin calidad de vida, sin pensiones
dignas y bajo un desamparo médico criminal. Mientras las mesas de negociación
de Miraflores jamás discuten modelos universales de previsión como el de los países
escandinavos o nórdicos (como Suecia o Noruega), ni los mecanismos de
capitalización colectiva de otras latitudes (como Chile), la realidad en las
industrias básicas es de terror.
Bajo la gestión de Héctor Silva al frente de la CVG, el
colapso ha adquirido dimensiones humanitarias: en los últimos cuatro años
han fallecido más de 3.200 trabajadores y jubilados de SIDOR debido a
enfermedades laborales y por la absoluta falta de atención médica en el
Hospital de los Trabajadores de Puerto Ordaz. La prepotencia y el
despotismo de Silva, quien actúa con la soberbia de un Zar o con los códigos de
un Pran, se ensaña incluso con el dolor familiar. Cuando las viudas acuden a
las oficinas de recursos humanos de la empresa a reclamar legítimamente las prestaciones
sociales acumuladas por sus esposos caídos, la respuesta de la burocracia es de
una crueldad inhumana: los funcionarios despachan el reclamo argumentando
fríamente que "su esposo ya falleció", confiscando los ahorros
de toda una vida y dejando a las familias sidoristas sumidas en la
desadaptación social y el abandono absoluto.
2. El Descaro del Oro y la Comparsa de la Perversión Regional
La desfachatez oficial alcanzó niveles intolerables este
domingo 1 de noviembre de 2026. En una demostración de cinismo absoluto, el
presidente de la CVG, Héctor Silva, declaró públicamente que el Estado "no
dispone de oro" para cubrir los aguinaldos y el recálculo de las
prestaciones sociales de los trabajadores y jubilados del holding minero. Sin
embargo, para lo que sí hay oro de sobra es para regalar concesiones mineras
opacas y desvalijar el subsuelo nacional, despachando lingotes a cuentas y
destinos en Dubái y Turquía a espaldas del país. El pretexto de la asfixia
financiera se cae por su propio peso al recordar que las mafias de la cúpula,
encabezadas en su momento por Tareck El Aissami, ejecutaron un desfalco
milmillonario a PDVSA que supera los 23.000 millones de dólares (una cifra que
se queda corta ante el desfalco real), robándose el futuro y la seguridad
social de la clase obrera petrolera y básica.
Para rematar el cuadro de horror en Puerto Ordaz, la comparsa
de la perversión y el cinismo sumó hoy a la gobernadora del estado Bolívar,
apodada "la Tata", quien según denuncias de las propias bases obreras
maneja minas de oro a título personal en la zona de El Manteco, municipio Piar.
Esta mandataria regional ejecutó hoy una provocación miserable, exigiendo a los
trabajadores en huelga de hambre el retiro inmediato del toldo que los protege
de las inclemencias del clima. En un acto que raya en la crueldad biológica y
el sadismo político, las autoridades pretenden montar parrandones y fiestas
navideñas de micrófono justo en el perímetro de la huelga, pretendiendo tapar
con música de utilería el llanto de las familias sidoristas y el reclamo
legítimo de los abuelos que defienden su vida frente a la CVG.
3. El Desfalco de las Cuentas Opacas: La Estafa del 9% del
IVSS y las Cajas de Ahorro
La inviabilidad del sistema de previsión no es un accidente
macroeconómico, sino el resultado de un saqueo continuado que el régimen
intenta camuflar bajo el paraguas de la geopolítica. Un ejemplo flagrante de
esta estafa institucional es el descuento obligatorio del 9% que el régimen
exige por ley a todas las empresas y comercios del país supuestamente destinado
a financiar las pensiones del IVSS.
Ese gigantesco flujo de dinero, extraído del esfuerzo
productivo nacional, no se traduce en mejoras para los abuelos, sino que se
esfuma de forma sistemática en cuentas opacas controladas por el funcionariado
gubernamental. No puede venir el régimen a lavarse las manos y culpar
cínicamente a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de los
Estados Unidos de ser la causante de que los pensionados cobren miseria,
alegando un supuesto bloqueo de estos fondos. Las sanciones internacionales no
tienen nada que ver con la desaparición del 9% patronal, al igual que tampoco
explican el desfalco sistemático y el secuestro de los aportes y descuentos de
las Cajas de Ahorros de los trabajadores públicos de Venezuela. Ese dinero se
lo robaron aquí, internamente, para alimentar la opulencia de la burocracia
dorada mientras condenan a los pensionados a un ingreso integral de hambre.
4. Una OIT Blandengue frente a una Dictadura que Persigue
Ante el acoso, la persecución judicial, las detenciones
arbitrarias y la represión desatada contra los trabajadores que pacíficamente
exigían sus derechos en las cercanías de Miraflores, surge una pregunta
inevitable entre las bases obreras: ¿Para qué existen las organizaciones
internacionales como la ONU y la Organización Internacional del Trabajo (OIT)?
El papel de la OIT en la crisis venezolana ha sido
históricamente blandengue, timorato y complaciente. En lugar de actuar
como un escudo internacional para el eslabón más débil de la cadena, la
burocracia de Ginebra parece convalidar un simulacro de "diálogo
social" donde se sientan los mismos verdugos a decidir el destino de las
víctimas. Entre las bases sindicales independientes existe la firme sospecha
de que altos funcionarios de estos organismos se dejan manipular por el régimen
a cambio de prebendas, viáticos y agendas corporativas doradas, permitiendo
que el funcionariado del Ministerio del Trabajo presione cínicamente para
engavetar las quejas por persecución sindical. Mientras la OIT redacta tibias
recomendaciones que tardan años en discutirse, a los dirigentes obreros
autónomos en Venezuela los meten presos en calabozos de máxima seguridad por el
solo hecho de exigir que se cumpla la ley.
Si miramos a los países modernos y desarrollados del mundo,
donde existe un verdadero respeto a las leyes, una desmejora constante y
decretada de los ingresos salariales es simplemente impensable. En las
democracias plenas, cualquier intento de un gobierno de pulverizar el salario
real o confiscar los fondos de jubilación provoca la caída de gabinetes
enteros, huelgas generales legalmente protegidas y un castigo implacable en las
urnas electorales. En el mundo moderno, un empleado al terminar su relación
laboral no sale a mendigar, sino que cuenta con seguros de desempleo fuertes y
fondos de retiro protegidos por la ley. Esta amenaza constante de vivir bajo la
zozobra de ser desmejorado económicamente es una patología exclusiva de los
estados dictatoriales con sindicaleros y esquiroles de la CBST, la FBT, la CTV
y ASI: personajes nefastos que, emulando la traición bíblica, son capaces de
vender su primogenitura y los derechos históricos de millones de trabajadores
por un plato de frijoles chinos y una palmada en la espalda en la taquilla
de Miraflores.
5. Ultimátum de la Clase Obrera: Movilización General el 4 de
Noviembre
Frente a la debilidad jurídica a la que pretenden
confinarnos, recordamos que la clase obrera sólo cuenta con su fuerza de
trabajo y con la razón histórica de su lado. Al cierre de esta edición, las
bases informan que los trabajadores y jubilados del holding de la CVG han
fijado una fecha límite: el próximo miércoles 4 de noviembre se espera una
respuesta definitiva a sus justas peticiones por parte de la directiva y el
ministerio. De lo contrario, advierten que el conflicto se radicalizará con
acciones contundentes en todas las regiones del estado Bolívar.
El llamado es de carácter nacional y urgente. Este beneficio
no es para un grupo pequeño, es una lucha que involucra de forma directa el
patrimonio de unos 80 mil trabajadores activos, jubilados y familiares del eje
industrial. Todos, de forma unificada, debemos marchar y concentrarnos este
miércoles frente a la sede principal de la CVG para acompañar y blindar esta
digna batalla. Si del lado del Zar Silva y de la gobernadora "Tata"
están las leyes espurias, las minas privadas de El Manteco y el dinero
ensangrentado, del lado del oprimido está la justicia de Dios y la fuerza
indomable de la organización autónoma de las bases.
¡Por un sistema de pensiones digno y humano! ¡No a la
bonificación del salario! ¡Todos a la CVG este miércoles 4 de noviembre!
jlrlinares@gmail.com
