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05 noviembre, 2026

CVG y los aguinaldos: entre la opulencia del oro clandestino y las migajas para el trabajador

Por Juan Linares / Opinión*

—¡Ajá, ajá bandido!

Estabas callado, estabas escondido

Sacando tu oro muy cerca del río—.

Esta tonada popular bien podría cantársele hoy a la directiva de la CVG. Ante las acostumbradas manipulaciones del régimen, la actuación de Héctor Silva —el denominado "Zar del Oro"— no es la excepción. En la actual crisis, Silva parece priorizar su megalomanía y egocentrismo, actuando bajo la premisa de que por encima de él solo se encuentra Delcy Rodríguez. Con una actitud prepotente hacia la masa laboral y respaldado por las fuerzas represivas, pretende decidir de forma unilateral el monto de los aguinaldos. Sin embargo, su falta de autonomía operativa lo deja en evidencia: su primera salida siempre es consultar a las altas esferas gubernamentales, reconociendo implícitamente su verdadero peso en el tablero político.

Su reciente viaje a Caracas bien pudo ser un ardid publicitario. No existen pruebas reales de que la directiva de la CVG se haya trasladado físicamente, puesto que una videoconferencia con el Ministerio de Finanzas habría bastado para dirimir el asunto. Ante los enormes recursos que se manejan, no era necesaria la intervención directa de la vicepresidencia, aunque el engaño y la dilación siguen siendo sus mejores herramientas. De cara al futuro, los representantes de los trabajadores deben exigir participar en estas comisiones; la experiencia demuestra que no se está negociando con actores honestos que honren la palabra empeñada.

El segundo encuentro oficial entre la directiva de la CVG y la dirigencia sindical se concretó este miércoles 4 de noviembre. No obstante, la respuesta institucional trajo la misma dosis de evasivas y juego trancado que ya se anticipaba.

Balance de la reunión:

• Sin acuerdo definitivo: El ministro Héctor Silva regresó de Caracas eludiendo la aprobación directa y lineal del bono sustitutivo de utilidades de 1.200 dólares que exige la masa obrera para los 80.000 trabajadores del holding.

• Contrapropuesta insuficiente: Fuentes sindicales informan que la corporación intentó asomar un monto fraccionado muy por debajo de la solicitud, buscando desactivar los toldos de protesta mediante pagos en cuotas.

• La base no se rinde: La dirigencia sindical y los trabajadores en los portones rechazaron firmemente cualquier propuesta que signifique recibir migajas de forma fraccionada.

• La huelga de hambre continúa: Hugo Medina y Tomás Romero (quien ya registra una pérdida de más de 5 kilos tras superar las 180 horas de ayuno) ratificaron que la huelga de hambre y la vigilia se mantienen firmes frente a la Casa Matriz de la CVG. Los manifestantes aseguraron que no cederán en las peticiones neurálgicas ni levantarán el toldo hasta que el pago lineal esté firmado y garantizado en papel.

Resulta irónico que las autoridades aleguen trabas presupuestarias mientras se extraen toneladas de oro de Guayana sin rendir cuentas claras a la población. Pareciera que Héctor Silva padece de amnesia selectiva sobre el flujo ilegal del mineral por los cielos guayaneses. Es imposible olvidar los accidentes aéreos de aeronaves que partían desde pistas clandestinas en Guasipati con destino a Maiquetía, cargadas de contrabando y transportando a altos jerarcas, "bolichicos" y comitivas particulares. Para esos vuelos nocturnos nunca hizo falta el papeleo; las leyes se flexibilizaban en el aire y el oro fluía más rápido que el río Caroní. Sin embargo, cuando un trabajador maltratado exige el dinero para comprarle zapatos a sus hijos, la burocracia se vuelve rígida, severa y legalista.

Ante la estrategia de desgaste de la directiva de la CVG, los trabajadores deben mantener la unidad, la acción y la solidaridad. Siendo un colectivo de 80 mil trabajadores, es urgente convocar a una asamblea multitudinaria para este viernes. Se debe exigir con fuerza y contundencia el pago de los 1.200 dólares, un derecho justo y legítimo frente a la enorme deuda económica y social que el Estado mantiene con la clase obrera venezolana. Mientras las autoridades se ocupan de alumbrados navideños artificiales, decretando las navidades más oscuras y precarias del país, la base trabajadora exige el cumplimiento inmediato de sus derechos laborales.

jlrlinares@gmail.com 

*Las opiniones contenidas en este articulo son de la exclusiva responsabilidad del autor.