Por Juan
Linares / Opinión*
—¡Ajá, ajá
bandido!
Estabas
callado, estabas escondido
Sacando tu
oro muy cerca del río—.
Esta tonada
popular bien podría cantársele hoy a la directiva de la CVG. Ante las
acostumbradas manipulaciones del régimen, la actuación de Héctor Silva —el
denominado "Zar del Oro"— no es la excepción. En la actual crisis,
Silva parece priorizar su megalomanía y egocentrismo, actuando bajo la premisa
de que por encima de él solo se encuentra Delcy Rodríguez. Con una actitud
prepotente hacia la masa laboral y respaldado por las fuerzas represivas,
pretende decidir de forma unilateral el monto de los aguinaldos. Sin embargo,
su falta de autonomía operativa lo deja en evidencia: su primera salida siempre
es consultar a las altas esferas gubernamentales, reconociendo implícitamente su
verdadero peso en el tablero político.
Su reciente viaje a Caracas bien pudo ser un ardid publicitario. No existen pruebas reales de que la directiva de la CVG se haya trasladado físicamente, puesto que una videoconferencia con el Ministerio de Finanzas habría bastado para dirimir el asunto. Ante los enormes recursos que se manejan, no era necesaria la intervención directa de la vicepresidencia, aunque el engaño y la dilación siguen siendo sus mejores herramientas. De cara al futuro, los representantes de los trabajadores deben exigir participar en estas comisiones; la experiencia demuestra que no se está negociando con actores honestos que honren la palabra empeñada.
El segundo
encuentro oficial entre la directiva de la CVG y la dirigencia sindical se
concretó este miércoles 4 de noviembre. No obstante, la respuesta institucional
trajo la misma dosis de evasivas y juego trancado que ya se anticipaba.
Balance de la
reunión:
• Sin acuerdo
definitivo: El ministro Héctor Silva regresó de Caracas eludiendo la aprobación
directa y lineal del bono sustitutivo de utilidades de 1.200 dólares que exige
la masa obrera para los 80.000 trabajadores del holding.
•
Contrapropuesta insuficiente: Fuentes sindicales informan que la corporación
intentó asomar un monto fraccionado muy por debajo de la solicitud, buscando
desactivar los toldos de protesta mediante pagos en cuotas.
• La base no
se rinde: La dirigencia sindical y los trabajadores en los portones rechazaron
firmemente cualquier propuesta que signifique recibir migajas de forma
fraccionada.
• La huelga
de hambre continúa: Hugo Medina y Tomás Romero (quien ya registra una pérdida
de más de 5 kilos tras superar las 180 horas de ayuno) ratificaron que la
huelga de hambre y la vigilia se mantienen firmes frente a la Casa Matriz de la
CVG. Los manifestantes aseguraron que no cederán en las peticiones neurálgicas
ni levantarán el toldo hasta que el pago lineal esté firmado y garantizado en
papel.
Resulta
irónico que las autoridades aleguen trabas presupuestarias mientras se extraen
toneladas de oro de Guayana sin rendir cuentas claras a la población. Pareciera
que Héctor Silva padece de amnesia selectiva sobre el flujo ilegal del mineral
por los cielos guayaneses. Es imposible olvidar los accidentes aéreos de
aeronaves que partían desde pistas clandestinas en Guasipati con destino a
Maiquetía, cargadas de contrabando y transportando a altos jerarcas,
"bolichicos" y comitivas particulares. Para esos vuelos nocturnos
nunca hizo falta el papeleo; las leyes se flexibilizaban en el aire y el oro
fluía más rápido que el río Caroní. Sin embargo, cuando un trabajador
maltratado exige el dinero para comprarle zapatos a sus hijos, la burocracia se
vuelve rígida, severa y legalista.
Ante la
estrategia de desgaste de la directiva de la CVG, los trabajadores deben
mantener la unidad, la acción y la solidaridad. Siendo un colectivo de 80 mil
trabajadores, es urgente convocar a una asamblea multitudinaria para este
viernes. Se debe exigir con fuerza y contundencia el pago de los 1.200 dólares,
un derecho justo y legítimo frente a la enorme deuda económica y social que el
Estado mantiene con la clase obrera venezolana. Mientras las autoridades se
ocupan de alumbrados navideños artificiales, decretando las navidades más
oscuras y precarias del país, la base trabajadora exige el cumplimiento
inmediato de sus derechos laborales.
*Las opiniones contenidas en este articulo son de la exclusiva responsabilidad del autor.
