- El Pentágono anunció la ejecución para el 3 de diciembre del psiquiatra del ejército Nidal Malik Hasan, quien mató a 13 personas e hirió a otras 32 en Fort Hood, Texas, en 2009.
- La
ejecución será pública y trasmitida en vivo.
Funcionarios del Pentágono anunciaron el jueves que el
oficial del Ejército condenado por el tiroteo de Fort Hood en 2009 sería
ejecutado en público, una práctica que terminó en Estados Unidos hace casi un
siglo y que se lleva a cabo con mayor frecuencia en un puñado de países, entre
ellos Irán, Corea del Norte y el gobierno liderado por los talibanes en
Afganistán.
El Pentágono declaró que la ejecución militar, programada
para el 3 de diciembre, también se transmitiría en directo. Este tipo de
transmisión tiene pocos precedentes, y la difusión de vídeos de ejecuciones
suele asociarse con grupos extremistas como el Estado Islámico.
El anuncio se suma al creciente revuelo en torno a la
ejecución prevista del mayor Nidal Malik Hasan, quien mató a 13 personas e
hirió a otras 32 al introducir su arma de fuego personal en las instalaciones
de Fort Hood, Texas. El tiroteo fue el más mortífero ocurrido en una base
militar estadounidense y causó gran conmoción en las Fuerzas Armadas de Estados
Unidos.
Son pocos los países que practican ejecuciones públicas. La
organización de derechos humanos Amnistía Internacional ha destacado algunos
casos en los que testigos presenciales han filmado ejecuciones públicas en Irán
y Arabia Saudita.
Con frecuencia, los grupos terroristas filman y difunden video de ejecuciones
La práctica de filmar y difundir videos de ejecuciones es más
común entre grupos terroristas como el Estado Islámico, tristemente célebre por
los videos de ejecuciones brutales de prisioneros que no recibieron el debido
proceso ni fueron condenados por delitos. En algunos casos, los autores de
tiroteos masivos han transmitido sus matanzas en directo a través de
plataformas digitales.
En una entrevista con Real America's Voice, un medio
conservador, a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, el secretario de
Defensa, Pete Hegseth, declaró el jueves que la ejecución sería pública y se
podría ver en directo "porque la gente necesita entender que este tipo de
actos tienen graves consecuencias". Posteriormente, el Pentágono confirmó
en un comunicado que la ejecución se transmitiría en directo.
El Ejército ha anunciado que la ejecución pública de Hasan se
llevará a cabo mediante fusilamiento en Fort Hood, el lugar donde tuvo lugar el
tiroteo. De realizarse, sería un hecho sin precedentes en la historia moderna
de Estados Unidos.
La última ejecución pública autorizada por el Estado en
Estados Unidos tuvo lugar hace más de 90 años en Owensboro, Kentucky. Unas
20.000 personas se congregaron para presenciar el ahorcamiento, en agosto de
1936, de Rainey Bethea, un joven negro que había sido condenado por violar a
una anciana blanca.
La ejecución de Hasan sería la primera a manos de la justicia
militar desde 1961, y sería el primer soldado ejecutado por fusilamiento desde
la Segunda Guerra Mundial. El fusilamiento es un método de ejecución poco
común, pero que ha sido utilizado por las fuerzas armadas, especialmente en
tiempos de guerra. La administración Trump propuso ampliar su uso como método
de ejecución.
Hegseth afirmó que la decisión de fusilar a Hasan, así como
otros detalles de la ejecución, fueron elegidos por su simbolismo.
“Por supuesto que lo haremos en Fort Hood”, dijo Hegseth. “Y
lo haremos un jueves a la una en punto, que es cuando él lo hizo, y serán
soldados con fusiles quienes ejecutarán el pelotón de fusilamiento. No habíamos
hecho algo así desde la Segunda Guerra Mundial”.
Continuó diciendo: "Bueno, en cierto modo me gusta la
mentalidad que teníamos en la Segunda Guerra Mundial".
El ataque de Hasan de 2009
El 5 de noviembre de 2009, Hasan, psiquiatra del Ejército
destinado en Fort Hood, introdujo una pistola personal en la base y abrió
fuego. Hasan declaró que llevó a cabo el ataque, ocurrido en pleno apogeo de la
lucha antiterrorista tras el 11-S, para librar la yihad contra lo que él
denominaba las guerras ilegales e inmorales en Afganistán e Irak.
Admitió los asesinatos durante su consejo de guerra y fue
condenado en 2013 por 45 cargos de asesinato premeditado e intento de asesinato
premeditado.
Hasan, quien resultó herido en el tiroteo, se encuentra
recluido en la prisión militar de Fort Leavenworth, Kansas, donde se le
considera condenado a muerte. No mostró remordimiento alguno por sus acciones y
declaró ante un comité militar de salud mental que deseaba haber muerto en el
ataque para convertirse en mártir.
Hegseth y otros funcionarios del Pentágono destacaron las
motivaciones de Hasan para el tiroteo en sus declaraciones públicas sobre la
ejecución. Hegseth también criticó al presidente Barack Obama por no haber
calificado el ataque como un acto de terrorismo en su momento.
En un mitin celebrado el miércoles en Texas, el presidente
Donald Trump, un firme defensor de la pena de muerte, anunció a bombo y
platillo su orden de ejecutar a Hasan, diciéndole a la multitud en San Antonio:
"Vamos a hacer justicia definitiva a un asesino malvado".
Este artículo, tomado del diario Clarín (Argentina),
apareció originalmente en The New York Times. Foto: Reuters.
