El gobierno
de Texas designó nueve islas ubicadas en la frontera acuática entre México y
Estados Unidos como propiedad del estado de Texas, lo que permite al ejército
estadunidense acceder a estos pequeños territorios acuáticos “con el fin de
mantener la seguridad operativa” de la frontera sur y eliminar posibles escondites de
narcotraficantes, informó la comisionada de Tierras del Estado, Dawn
Buckingham.
En el
documento la funcionaria afirmó que, tras recibir una solicitud de la Oficina
de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, con respecto a 28 islas
dentro del río Bravo, a la altura de su territorio entre Laredo y McAllen, que
anteriormente se consideraban “no reclamadas o cuya propiedad no se había
establecido”, la Oficina General de Tierras de Texas (GLO, por sus siglas en
inglés) determinó que podrán acceder a las islas para realizar tareas de
limpieza y patrullaje.
“Como Comisionado de Tierras de Texas, tengo la responsabilidad de proteger cada acre de terreno estatal confiado a la Oficina General de Tierras. Durante años, la propiedad de estas islas ha sido incierta, lo que ha limitado la capacidad de garantizar su debida vigilancia y protección”, declaró.
“Ahora que la
Oficina General de Tierras confirmó que estas nueve islas pertenecen al estado
de Texas, estamos notificando a nuestros socios de las fuerzas del orden para
que puedan acceder a estas propiedades estatales, patrullarlas, inspeccionarlas
y eliminar cualquier actividad ilegal que encuentren, de conformidad con la
ley. El terreno de Texas jamás se convertirá en un refugio seguro para cárteles, traficantes de personas, contrabandistas u otras
organizaciones criminales”, añadió.
Buckingham
aseguró que aún no se ha confirmado actividad delictiva en estas islas, pero
señaló que “la experiencia previa” demostró cómo las islas fronterizas pueden
ser explotadas por cárteles y contrabandistas, sin dar ejemplos específicos.
Con información
publicada por La Jornada / México.
