- La
capacidad de oratoria del militante desató comparaciones inmediatas con
Daniel Cohn-Bendit, histórica figura de las protestas de mayo del 68.
- Frente
a las repercusiones, el propio joven admitió que su notoriedad actual
podría extinguirse al finalizar el conflicto.
Por María Laura Avignolo,
corresponsal en París.
Elwan tiene la dicción del expresidente Jacques Chirac,
la pasión y el verbo de Jean-Luc Mélenchon —a quien le da un beso en la
mejilla en plena marcha— y la cara de un adolescente de 17 años que se ha
convertido en el rostro ultramediatizado de esta movilización estudiantil en Francia.
La comparación con Dany Cohn-Bendit, la leyenda de mayo
del 68, es inevitable. Los une su insolencia, su inteligencia frente a los
micrófonos y su oratoria contundente ante las autoridades. Cohn-Bendit se
transformó en un ecologista tranquilo que adoptó la nacionalidad alemana en una
historia de apátrida de posguerra, asesor de todos los gobiernos de Francia
cuando los ministros y presidentes no pueden controlar a los estudiantes.
¿Quién es Elwan, el joven estudiante de secundaria de
elocuencia florida que admira a Mélenchon y cree que la única solución es la
izquierda porque lo han probado todo? Una entrevista con el videasta Vincent
Lapierre, compartida en las redes sociales, entusiasmó a todos.
Su solidez oral, su dicción perfecta, su liceo en el muy chic distrito 9 de París, su cara fresca y su kufiya palestina al cuello, elegantemente doblada, provocaron curiosidad en todos los medios. Pronto fue el rostro mediático de este movimiento, que ha llevado a 480.000 personas a las calles de Francia.
Elwan Benoît estudia en el instituto público Jacques
Decour, en París. Destacado por su elocuencia inusual y su defensa
convencida de "una izquierda de ruptura", este alumno de un
instituto público del noveno distrito de París ha recibido el espaldarazo de
Jean-Luc Mélenchon. Tiene un acento popular al estilo de los años 50, un
lenguaje florido y un aire irreverente y bien educado.
Hay algo del adolescente Antoine Doinel en el joven
Elwan, la nueva figura mediática del movimiento estudiantil de secundaria. Con
la diferencia de que el personaje ficticio de François Truffaut —si bien
algo rebelde— no llevaba una kufiya ni gritaba "ACAB" por un megáfono
ante sus compañeros.
Reforma total del sistema educativo
Convertido en apenas dos días en un icono de Internet,
con miles de "me gusta" en cada una de sus nuevas apariciones en la
red, Elwan aboga por una reforma total del sistema educativo.
El estudiante de último año del instituto Jacques Decour
salió del anonimato gracias a un reportaje del youtuber nacionalista Vincent
Lapierre, antiguo miembro de Égalité et Réconciliation, la asociación de
extrema derecha fundada por Alain Soral.
En un fragmento que rápidamente se hizo viral, el joven
parisino lanzó una diatriba contra el Gobierno con una seguridad
inusual y una dicción impecable. Tras este alegato a favor de "una
izquierda de ruptura", el entrevistador, con dificultades para encontrar
las palabras, balbuceó unos "vale, vale", antes de que el chico
insistiera: "¿No está de acuerdo, señor Lapierre?", preguntó,
entrecerrando los ojos.
"Todo arde, incluido nuestro corazón"
En la era de las redes sociales, donde un rostro, un gesto o
una frase contundente se transforman rápidamente en "memes" virales,
el joven tenía todos los ingredientes para destacar. En sus diatribas
antisistema, calificó a los ministros del Gobierno de Macron de
"embaucadores", afirmó ser lector de Adam Smith (economista
del siglo XVIII, autor de la teoría de la "mano invisible") y
declaró, con un arranque lírico: "Todo arde a nuestro alrededor, pero lo
que realmente arde es nuestro corazón".
En otro fragmento, insta a los medios de comunicación a
"dar mayor valor a las minorías", antes de trazar su propio perfil
sociológico: "Yo soy blanco y poseo un capital cultural bastante
considerable".
En un vídeo publicado por Le Mouvement lycéen —un medio
creado por los Jóvenes Comunistas—, Elwan enumera sus reivindicaciones,
que califica de "muy simples". Pide la supresión de Parcoursup,
"un sistema de presión y de encierro, donde los alumnos no tienen
absolutamente ningún derecho, salvo el de callarse y sufrir en silencio".
Asimismo, reclama una reducción de la carga horaria diaria en el colegio y más
recursos para los institutos de las zonas periféricas.
No resulta sorprendente que el estudiante revelara su
afinidad ideológica con La Francia Insumisa. En la manifestación de
París, Elwan se unió a los cargos electos de La Francia Insumisa, que
desfilaban luciendo sus bandas oficiales.
"Tribunos de la república"
Jean-Luc Mélenchon, con gesto radiante y un brazalete blanco
—símbolo de la no violencia—, le pasó el brazo por encima del hombro. El joven
le susurró algo al oído y, con gran entusiasmo, le dio un beso en la mejilla.
La escena quedó inmortalizada en una fotografía que el propio Mélenchon publicó
en su cuenta de Instagram con el siguiente epígrafe: "Encuentro de
tribunos del pueblo". La publicación consiguió 126.000 "me
gusta".
"El presente inmediato y el futuro de Francia",
rezaba un comentario, mientras que otro calificaba a ambos protagonistas de
"Vengadores". Tras este encuentro, el joven militante fue
grabado expresando su alegría con gran vehemencia: "Él es quien va a
salvar a Francia, estoy convencido de ello. O, al menos, La Francia Insumisa es
la que va a salvar a los jóvenes. Y nosotros, como somos el futuro de este
país, ¡nos aseguraremos de ganar!".
Al igual que los líderes estudiantiles de décadas pasadas,
encarna la figura principal, el "tribuno" de una generación en
rebeldía, empuñando el megáfono durante los bloqueos y las
manifestaciones.
Si bien sus partidarios ven en él a un brillante despertador
de conciencias, sus detractores ironizan sobre su sobreexposición mediática,
vaticinando una trayectoria política prematura o criticando la puesta en escena
de su radicalidad.
Gracias a su foto con Mélenchon, registra cerca de 2.000
menciones en TikTok. ¿Será el joven designado por LFI para las
próximas elecciones legislativas, tal como sugieren irónicamente algunos
internautas?
En cualquier caso, el miércoles por la noche fue invitado de David
Pujadas en su programa La Grande Confrontation, emitido por LCI. Se
enfrentó a Louise Montangon, responsable de la sección de Burdeos de la
UNI, un sindicato estudiantil de derecha.
"Yo les digo a los medios: 'Yo soy blanco. Tengo un
capital cultural. Interroguen a los chicos de los suburbios. Ellos lo
necesitan'", sugiere.
"Dany, el rojo" y Elwan
Ya en mayo de 1968, el rostro de la revuelta era Daniel
Cohn-Bendit, hijo de un abogado y dotado de una gran labia. Casi sesenta
años después, los estudios televisivos —poblados por periodistas que a menudo
provienen de entornos privilegiados— siguen eligiendo el mismo perfil: un joven
desenvuelto y elocuente que habla su mismo idioma.
Elwan lo sabe. En el estudio de LCI, suelta: "Soy un
producto de las redes sociales, soy consciente de ello. Desapareceré junto con
la fiebre de los bloqueos". ¿O tal vez termine siendo eurodiputado,
como "Dany el Rojo"?
El 68 de Dany
"Fue uno de los periodos más fantásticos de mi vida,
pero no siento ninguna necesidad particular de celebrar el pasado",
explica Dany Cohn-Bendit, 56 años después y con nacionalidad alemana.
"Creo que son otros quienes sienten la necesidad de
mirar atrás, a mayo del 68. El acto de rememorar hace que la gente —y los periodistas—
se sienta bien. Creo que se me utiliza como vehículo para una generación de
periodistas de distintos países que necesitan esto para reflexionar sobre cómo
ha evolucionado su propia vida", dijo.
Aunque el movimiento estudiantil estuvo a punto de derrocar
al gobierno gaullista francés de la época, Cohn-Bendit considera que la
protesta fracasó en el plano político, ya que su lenguaje revolucionario no
condujo a ninguna parte. "Pero ganamos en el plano social y cultural,
porque permitimos que surgiera toda una serie de aspiraciones y
reivindicaciones", añadió.
"Criticamos la cultura de la época, basada
exclusivamente en el trabajo, y exigimos el derecho a disfrutar de la vida. Las
brechas que abrimos no se han cerrado y, en mayo del 68, los individuos
descubrieron la capacidad de hablar unos con otros", sugirió.
Desde entonces, el antiguo líder estudiantil ha cambiado las
barricadas y los adoquines de París por las salas de comisiones y las sesiones
plenarias del Parlamento Europeo, y ahora su retiro. Anda por el mundo
con una caravana descubriendo países, fascinado, conociendo los estadios de
fútbol, que son su otra pasión.
Cohn-Bendit analiza con filosofía su paso de estar fuera del
sistema a estar dentro de él: "Depende del momento histórico. Pero
también creo que la sociedad necesita movimientos que se sitúen fuera del
sistema", afirma.
Su origen —hijo de padres judíos alemanes, criado en gran
parte en Francia pero con nacionalidad alemana— le ha otorgado a Cohn-Bendit la
capacidad de comprender la mentalidad de las dos naciones que constituyen el
núcleo de la Unión Europea, sin verse limitado por fronteras nacionales
o políticas.
Tomado de Clarín / Argentina. Foto: captura
