El mandatario asegura que le advirtió a su homólogo
estadounidense, Donald Trump, que no interfiriera en las elecciones del próximo
domingo en Brasil.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó
duramente la subordinación a EE.UU. que exhiben algunos líderes
latinoamericanos –cuyos nombres se reservó–, al llamar a recordar que esa
conducta nunca ha resultado beneficiosa para las naciones que gobiernan.
"Lo que es triste es el complejo de inferioridad de
los presidentes de América Latina. [Tienen] la vida entera esperando que
vaya a aparecer EE.UU. para ayudar: no va a aparecer", sostuvo Lula
en una entrevista que
le concediera esta jornada al podcast Cosmo Política, al ser
preguntado acerca de la postura brasileña sobre el 'Escudo de las
Américas', la
coalición securitaria hemisférica impulsada por el país norteamericano con
el propósito declarado de combatir a los cárteles del narcotráfico y otras
amenazas regionales.
Para fortalecer su apreciación, el mandatario llamó a
recordar que en la década de 1990, tanto el expresidente brasileño Fernando
Henrique Cardoso (1995-2003) como el exmandatario argentino Carlos Saúl
Menem (1989-1999) presumían de vínculos estrechos con Washington, y el
inquilino de la Casa Blanca de entonces, Bill Clinton (1993-2001), "no
apareció". "Clinton no ayudó a Fernando Henrique Cardoso. O a Menem
en Argentina", enfatizó.
En su "mejor momento"
En otro punto de su respuesta, el dignatario afirmó que
"Brasil vive su mejor momento internacional", porque ha logrado
construir lazos bilaterales sustentados en el respeto mutuo y en la defensa de
su soberanía e intereses nacionales, con independencia del alineamiento
político de los gobernantes de turno.
"Brasil vive su mejor momento
internacional. Brasil nunca ha tenido tanto respeto como el que tiene hoy en
el mundo. Yo converso con [el presidente estadounidense, Donald] Trump,
converso con [el presidente chino,] Xi Jinping, converso con [el
presidente ruso, Vladímir] Putin, converso con Inglaterra, converso con
Alemania, converso con Bolivia, converso con Uruguay… Yo trato a todo el mundo
con respeto. Como diría Chico Buarque: no hablo distinto con Bolivia que con
EE.UU., hablo lo mismo con todos los presidentes, porque estoy
defendiendo a mi país y los intereses de mi país", apuntó.
En línea similar, defendió las relaciones entre Estados no
basadas en las simpatías personales entre líderes, sino en los intereses y
acuerdos comunes bajo esquemas de mutuo beneficio, que no horaden la soberanía
de ninguna de las partes.
"Yo no me preocupo por eso, porque la relación entre
jefes de Estado es diferente a la relación personal o a la relación
política. O sea, yo no veo si el presidente de un país es de izquierda, de
derecha o de centro: yo veo cuál es la relación que puede tener con Brasil […],
porque una buena relación internacional es aquella en la que las dos partes
puedan llegar a un acuerdo, en la que todo el mundo gana", alegó.
Finalmente, aseveró que le advirtió a Trump sobre sus
pretensiones de injerir en los comicios presidenciales brasileños, cuya primera
vuelta tendrá lugar este 4 de octubre: "Yo aprendí a no bajar la cabeza.
No soy prepotente, soy respetuoso y quiero que las personas me respeten. Esa es
mi relación con Trump. Por cierto, le dije a Trump: 'No se meta en las
elecciones de Brasil, que va a perder el esfuerzo. Es mejor perder
sin meterse, porque si se mete, va a quedar disgustado'", dijo
al respecto.
Fuente: RT / Rusia. Mateus Bonomi / Anadolu /
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