- El historiador británico se pregunta cómo Europa puede
seguir hablando de “posguerra” cuando en Ucrania hay “una guerra a gran
escala que ya dura más que la Primera Guerra Mundial”
- “La democracia liberal atraviesa hoy una profunda crisis
de confianza en casi toda Europa, especialmente entre los europeos más
jóvenes”, ha advertido
Por Matías de Diego
Nacer en la Europa del año 2005,
según el historiador Timothy Garton Ash, suponía “llegar al mundo en un momento
de expansión sin precedentes de la libertad, la paz y la integración europea”.
O así, al menos, lo ha defendido en su discurso de entrega del Premio
Princesa de Asturias de Ciencias Sociales en Oviedo.
“Nunca, a lo largo de los siglos,
habíamos estado tan cerca de hacer realidad la visión de una Europa unida y
libre como en aquel momento dorado, en torno al año 2005”, ha explicado durante
su intervención.
¿Qué ha pasado desde aquel año? Para el autor de Europa, una historia personal, desde entonces hemos vivido una sucesión de crisis –económicas, sociales y políticas– que han amenazado los valores europeos.
Ante el rey Felipe VI, la princesa
Leonor y el resto de premiados, Garton Ash ha advertido que “ahora nos
enfrentamos a tal cúmulo de amenazas externas e internas, que todo lo
conseguido desde 1945 –esa Europa que muchos miembros de su generación, alteza,
daban por sentada– se encuentra hoy amenazado en su propia existencia”. “¿Cómo
podemos seguir hablando, por ejemplo, de una Europa de 'posguerra' cuando
estamos presenciando en Ucrania una guerra a gran escala que ya dura más que la
Primera Guerra Mundial?”, se ha preguntado.
Nacido en Londres en 1955 y formado
en la Universidad de Oxford, donde ejerció como catedrático de Estudios
Europeos, Garton Ash ha cimentado su prestigio combinando la profundidad del
análisis histórico con la inmediatez de la crónica periodística. Ha sido un
testigo privilegiado de las transformaciones radicales que sufrió el continente
europeo durante las últimas décadas del siglo XX.
Premiado por su defensa de los valores liberales y al
entendimiento de la complejidad geopolítica contemporánea, el intelectual
británico ha demostrado una vez más ser la voz de una conciencia europea que se
niega a dar por sentada la libertad conquistada.
En la ceremonia de entrega, ha
defendido “defender, reformar y ampliar una Europa libre”. Con una receta de
tres ingredientes: un compromiso profundo con la búsqueda de la verdad, una
apuesta por la confianza y el tiquitaca, el juego en equipo.
“La democracia liberal atraviesa hoy
una profunda crisis de confianza en casi toda Europa, especialmente entre los
europeos más jóvenes”, ha advertido. Y para recuperarla “no basta solo con
buenas políticas”: “Hacen falta también instituciones respetadas, capaces de
adaptarse continuamente, así como las aportaciones individuales en todos los
ámbitos de la sociedad”.
Garton Ash ha cerrado su discurso con
ese tiquitaca –una referencia a Leo Messi, otro de los premiados–:
“Ojalá las naciones, Estados y regiones de Europa fueran capaces de hacer lo
mismo, combinando, como siempre ha hecho Europa en sus mejores momentos, la
diversidad y la unidad”. “Seríamos imbatibles”.
Fuente: elDiario.es / España.
