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20 octubre, 2026

España. EL ODIO DE PODEMOS CONTRA LA IZQUIERDA

 ETD

Por Rafael Narbona*

  •  Siempre he condenado los insultos machistas que ha sufrido Irene Montero, el infame acoso que soportó en su casa de Galapar y el hostigamiento mediático y judicial contra Podemos, pero eso no me impide señalar que los líderes de la formación morada han elaborado un discurso perjudicial para la izquierda.
  • Situar en segundo plano las reivindicaciones sociales para priorizar las batallas identitarias creó estupor y desconcierto en los votantes progresistas. Utilizar expresiones como "niñes, todes, ministres" solo agudizó esa perplejidad. Las teorías de Foucault y Judith Butler pueden ser pertinentes en un departamento universitario, pero el pueblo trabajador tiene otras preocupaciones y necesita mensajes menos artificiosos.
  • Podemos se queja de sufrir ataques por tierra, mar y aire, pero desde el principio no ha escatimado insultos a otros partidos de izquierda. Habló de casta y régimen del 78 para deslegitimar la Transición, pero los que vivimos aquel proceso sabemos que en ese momento era imposible hacer otra cosa. El franquismo estaba muy presente en el ejército, la policía y la judicatura y habría sido imposible sentar en el banquillo a los capitostes de la dictadura. Se hizo lo que pudo. No fue épico, pero no había mayor margen de maniobra.
  • Podemos se ha referido al PSOE como "izquierda cobarde", "progresismo de salón", "derechita sumisa", "derecha velada y escondida". A sus líderes les ha calificado de "inmovilistas", "miserables", "traidores" y "trileros". En cuanto a Sumar y Más Madrid, ha dicho que eran un "proyecto inútil" y una "izquierda cuqui y desleal". Por lo que respecta a Izquierda Unida, ha vertido improperios como "cenizos", "resentidos", "perdedores", "izquierda amansada". Podría seguir, pero creo que es suficiente para demostrar su falta de voluntad de diálogo y su pasión por el insulto. En el extremo opuesto, EH-Bildu ha actuado con respeto, seriedad, sensatez y sentido común. Siempre ha tenido muy claro que apoyaría al PSOE para frenar el avance de la derecha. Solo ha pedido a Pedro Sánchez que fuera más ambicioso y valiente, y, con razón, le ha recriminado que mirara hacia otro lado cuando Irene Montero y Pablo Iglesias sufrían un obsceno acoso en su hogar.
  •  A lo largo de mi vida, he votado al PSOE, IU y Podemos. No milito en ningún partido, pero creo que el victimismo de Podemos y la vehemencia de sus seguidores en las redes sociales le hacen un flaco favor a la izquierda. Pedro Sánchez también está sufriendo un acoso insoportable y eso no sirve de excusa para justificar sus errores y su tibieza. Ideológicamente, me sitúo a la izquierda del PSOE, pero no estoy dispuesto a apoyar un liderazgo mesiánico e irresponsable.
  • Unas primarias con un solo candidato constituyen una burla, una maniobra digna de Putin. La izquierda necesita nuevos líderes que trabajen conjuntamente, olvidándose de sus egos. Líderes generosos, templados y maduros. Si quieren un modelo, sugeriré solo un nombre: Enrico Berlinguer.
  • Por último, Podemos cree que va a liderar la oposición a un gobierno ultraderechista y que esa labor le ayudará a recobrar los votos perdidos o incluso ganar unas elecciones. Siento decirles que es más probable que me contraten a mis 65 años y con mi endeble humanidad para protagonizar una nueva entrega de James Bond.

Tomado de @Rafael_Narbona

*Profesor de filosofía. Escritor.