Tilcayo, hallado de cachorro en las Yungas de Bolivia,
convivió con una familia por más de un año, hasta que comenzaron a notar
conductas extrañas. Un estudio genómico permitió identificarlo y reordenó el
mapa de los felinos sudamericanos
Por Cecilia Castro
Durante más de un año, una familia de Bolivia creyó que
cuidaba a un gato doméstico. El
animal comía huevos y pastas, pero acechaba gallinas, emitía maullidos
distintos y tenía conductas propias de un depredador. Esa historia derivó
en el descubrimiento de Leopardus tilcayo, la primera nueva
especie de felino silvestre descrita formalmente en más de un siglo.
El ejemplar, conocido en las comunidades locales
como Tilcayo, fue hallado cuando era una cría cerca de un bosque de los
Yungas de Bolivia. Tras pasar por una vivienda rural, llegó al Santuario
de Vida Silvestre Senda Verde, donde fue observado por la bióloga
boliviana Paola Nogales-Ascarrunz, exploradora de National Geographic y
fundadora del Programa de Investigación de Félidos Bolivia.
El estudio que confirmó la existencia de la especie se publicó este jueves en la revista científica Current Biology. La investigación reunió a especialistas de Bolivia, Brasil y Bélgica, entre ellos el genetista Eduardo Eizirik, de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul, y el investigador Jonas Lescroart, de la Universidad de Amberes.
El nuevo felino recibió el nombre científico de Leopardus
tilcayo en homenaje a la denominación usada por pobladores de las
Yungas, una ecorregión de bosques nubosos situada sobre la ladera oriental de
la cordillera de los Andes.
De las 100 fotos a la fascinación
En el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, Tilcayo
todavía parecía un felino difícil de clasificar, no el representante de una
especie hasta entonces desconocida. Paola Nogales-Ascarrunz lo
observó después de su llegada y se detuvo en cada rasgo: “Le saqué 100
fotos. Estaba muy fascinada”, recordó la bióloga. Esa primera impresión
antecedió a los estudios que lo separarían de los gatos tigre conocidos.
En un primer momento, los investigadores creyeron que el
felino pertenecía a la especie Leopardus tigrinus, un grupo
conocido en varios países sudamericanos como tigrino, oncilla, tigrillo o gato
tigre. La revisión posterior de su aspecto y, sobre todo, de su ADN mostró
que se trataba de una especie diferente.
Tilcayo tiene el rostro pequeño, orejas cortas y redondeadas,
bigotes largos y manchas grandes similares a rosetas. Mide cerca de 46
centímetros de la cabeza al cuerpo y pesa alrededor de 1,3 kilogramos. Es más
pequeño que un gato doméstico promedio y puede confundirse con otros felinos
manchados, como el margay o el ocelote.
El análisis genético cambió el mapa de los gatos tigre
La confirmación no surgió solo de la apariencia. Los
científicos compararon genomas completos de 38 individuos del género
Leopardus, con muestras de animales vivos y especímenes conservados en museos.
Esa técnica, conocida como museómica, permite secuenciar ADN
de ejemplares de colecciones científicas antiguas. En términos simples, hace
posible revisar la información genética guardada en animales preservados y
compararla con la de poblaciones actuales.
“Los gatos tigre han sido un enigma durante décadas”, explicó
Eizirik a National Geographic. El especialista señaló que, durante mucho
tiempo, la similitud física llevó a considerar que varios animales pertenecían
a una misma especie.
El nuevo trabajo determinó que el grupo de los gatos tigre
sudamericanos está compuesto por al menos cinco especies distintas. Además
de Leopardus tilcayo, la revisión reconoce a Leopardus
guttulus, Leopardus emiliae, Leopardus pardinoides y Leopardus
tigrinus.
Los autores también describieron una nueva subespecie en
Perú, Leopardus tigrinus antisuyo, llamada tigrino, oncilla o gato
tigre en distintas regiones del país. Presenta un pelaje marrón amarillento,
manchas estrechas y alargadas y una cola fina que termina en punta.
Aún se desconoce cuántos Tilcayos viven en libertad
La investigación situó la separación evolutiva de Leopardus
tilcayo respecto de otros gatos tigre hace unos 1,4 millones de
años. Pese a ese origen antiguo, todavía hay pocos datos sobre su alimentación,
reproducción, distribución completa y tamaño poblacional.
“Muchas cosas básicas todavía se desconocen”, afirmó
Nogales-Ascarrunz. Los especialistas saben que la especie habita en las Yungas
de Bolivia, pero no determinaron aún si su área de distribución alcanza otros
territorios. La investigadora no descarta que pueda estar presente en el
norte de Argentina, especialmente en Jujuy.
El único ejemplar identificado con certeza permanece bajo
cuidado en Senda Verde. El animal, llamado Tigrino en el santuario, no pudo
regresar a su hábitat por la impronta humana que adquirió durante su crianza y
por problemas derivados de su alimentación inicial.
“Si encontramos que no es una sola especie, sino cinco, cada
una debe ser evaluada por separado”, sostuvo Eizirik. En el caso del Tilcayo,
los bosques de los Yungas enfrentan deforestación, quemas para cultivos,
minería de oro y conflictos con pobladores por ataques a aves de corral.
El equipo de Nogales-Ascarrunz busca ahora obtener registros
mediante cámaras trampa y nuevas muestras genéticas. El objetivo es determinar
cuántos ejemplares sobreviven en libertad y qué medidas de protección necesita
una especie que permaneció fuera de los registros científicos hasta 2026.
Texto
tomado de Infobae. Imagen: Fernando Faciole /National Geographic - Handout - vía
REUTERS.