Con 4% en las encuestas y una
base de activismo digital que lo llevó a cofundar el MBL, el ultra Renan Santos
enfrenta ahora la suspensión de su campaña en redes y el bloqueo de fondos
públicos.
El ministro Dias Toffoli,
del Tribunal Superior Eleitoral (TSE), suspendió el 31 de agosto de 2026
la campaña del candidato presidencial Renan Santos (Partido Missão)
en todos los medios electrónicos. La medida cautelar, adoptada en el marco del
análisis del registro de su candidatura, bloquea además los repases
del Fondo Especial de Financiamiento de Campaña y prohíbe al
exactivista del Movimento Brasil Livre (MBL) participar en debates de
radio, televisión, podcasts y otros espacios de comunicación.
Toffoli
detectó irregularidades en la declaración de perfiles en redes
sociales utilizados por la campaña. Según la decisión, la comisión encabezada
por Santos y su vice, el teniente coronel Aroldo Medina, informó al TSE el 19
de agosto un total de 18 perfiles como complementación al pedido de registro
original, protocolado el 7 de agosto.
La ley electoral exige que los candidatos comuniquen sus canales digitales en el momento del registro o, como máximo, dentro de las 48 horas posteriores a su notificación ante la Justicia Electoral.
Al menos uno de esos perfiles,
con 2,4 millones de seguidores, ya venía difundiendo
propaganda y siendo favorecido por los algoritmos de recomendación. “El
candidato estaba previamente consciente de que debía informar los
direccionamientos y de que solo podría utilizarlos en la campaña después de 48
horas de su registro”, escribió Toffoli en su fallo.
Un outsider con trayectoria de
activismo
Renan Antônio Ferreira dos Santos, de
42 años, nació en São Paulo el 14 de febrero de 1984. Cursó Derecho en la
Universidad de São Paulo pero no concluyó la carrera, etapa en la que fue muy
activo en política estudiantil. Militó en el PSDB entre 2010 y 2015, y luego
cofundó el Movimento Brasil Livre (MBL) en 2014, junto a Fábio Ostermann y Kim
Kataguiri (hoy diputado federal).
El MBL surgió como
una “franquicia” del grupo estadounidense Students for Liberty,
vinculado a la Atlas Network, red de think tanks ultraliberales financiada por
magnates como los hermanos Koch. El movimiento fue protagonista central de las
protestas de 2015-2016 que impulsaron el impeachment de Dilma Rousseff,
consolidándose como una de las fuerzas digitales de derecha más influyentes del
país. En 2018, Renan apoyó a Jair Bolsonaro, pero rompió con su gobierno
poco después por diferencias en temas económicos y de combate a la corrupción.
Críticos de izquierda señalan al MBL
como un movimiento “artificial”, creado de arriba hacia abajo y financiado por
intereses corporativos extranjeros y empresas brasileñas como Gerdau y Havan.
El perfil del candidato, con matices culturales y generacionales, se
parece mucho al del presidente argentino, Javier Milei, que viene de las
tiendas libertarias y anarcocapitalistas, y que hizo campaña a base de
polémica y pleito.
En 2023 fundó el Partido Missão,
registrado oficialmente ante el TSE en noviembre de 2025. Su candidatura
presidencial fue elegida en convención partidaria y debutó en las encuestas
con 3%-6% a comienzos de 2026, aunque también con una de las tasas de
rechazo más altas: un sondeo AtlasIntel de enero mostró que 46,5% de los
votantes dijeron que “de ninguna manera” votarían por él.
La última encuesta DataFolha del 21
de agosto ubica a Lula Da Silva con 39%, Flávio
Bolsonaro con 33%, Ronaldo Caiado con 5%, Renan Santos con 4% y Romeu Zema
con 3%.
El “Livro Amarelo”: reformas radicales y “remedio amargo”
Lanzado oficialmente el 1 de agosto
de 2026 y entregado al TSE, el plan de gobierno de Renan Santos es un resumen
ejecutivo de 51 páginas de un documento base de aproximadamente 500 páginas
llamado “Livro Amarelo”, dividido en tres partes: “Estado Novo”, “Reformas de
Base” y “País do Futuro”.
En el prefacio, critica tanto a los
gobiernos del PT como a los partidarios de Bolsonaro, a quienes llama “un
rejunte dudoso de sinvergüenzas e ilusos”.
Entre los ejes principales del
programa se destacan:
- Seguridad pública: combate a facciones criminales
como prioridad número uno, con aplicación del “Derecho Penal del
Enemigo” , doctrina del jurista alemán Günther Jakobs, para endurecer
penas contra el crimen organizado. Propone el uso de mecanismos de
Garantía de la Ley y el Orden (GLO), “desfavelización integral” de Brasil
en diez años, confisco de bienes de faccionados y “guerra al crimen en el
primer día de gobierno”.
- Ajuste fiscal: como primer acto de gobierno,
promete una “PEC de Transición” para el ajuste fiscal, calificado
como “remedio amargo”.
- Asistencia social: sustituir el Bolsa Família por
“Frentes Cidadãs”, un programa que exige contraprestación laboral o
comunitaria de los beneficiarios.
- Educación: fin de las cuotas raciales y sociales
en la educación, alfabetización con método fónico (inspirado en el estado
de Ceará), y militarización de escuelas en zonas vulnerables.
- Salud: digitalización total del SUS con
telemedicina, diagnóstico por IA, historia clínica electrónica y fila de
atención por gravedad y no por orden de llegada.
- Economía y tecnología: marco regulatorio
favorable a Bitcoin con impuestos reducidos a criptoactivos, y uso de
blockchain para trazabilidad de fondos públicos.
Renan llegó a declarar que defiende
que Brasil tenga bomba atómica, sin necesidad de “estudio científico”
según él.
El show de rock cancelado y el
episodio del Bar Bukowski
Renan Santos toca guitarra y canta
en Limão Rosa, banda de rock que él mismo describe en sus transmisiones
diarias como parte de sus “preferencias culturales”. El 16 de julio de 2026
anunció un show gratuito en el Bar Bukowski de Río de Janeiro,
después de que el local Audio Rebel cancelara una presentación previa por
presión de militantes de izquierda en redes sociales.
La casa de shows argumentó que el
precandidato “representa un campo político incompatible con los valores que
históricamente defendemos”. Renan calificó la cancelación como “ridícula y
autoritaria” y reflejo de lo “infantil” de parte de la escena indie alternativa
brasileña, y sostuvo que la banda no convierte sus shows en actos
político-partidarios.
Con 4% en las encuestas (y creciendo) y
una base de activismo digital que lo llevó a cofundar el MBL, Renan Santos
enfrenta ahora un escenario incierto. Su candidatura, que combina liberalismo
económico con agenda conservadora en costumbres, busca convertir un movimiento
de activismo digital en un proyecto de poder nacional, con especial atracción
entre el electorado joven. Pero la decisión de Toffoli, que algunos
especialistas califican de “excesiva” y “abusiva”, pone en jaque su estrategia
de campaña, centrada casi exclusivamente en el entorno digital.
El futuro de su registro depende
ahora de los recursos que presente su defensa y de la decisión final del TSE.
Mientras tanto, el candidato mantiene su promesa de no bajar los brazos y sigue
convocando a sus seguidores en redes, aunque ahora sin la posibilidad de
utilizar los canales que llevaron su mensaje a millones de brasileños.
Tomado de La Red 21 / Uruguay.
