- Sus
directores, ambos israelíes, ahora enfrentan amenazas de muerte. Y en
Israel piden a los servicios de inteligencia que la identidad de las
fuentes para hacer el film.
- El
film, presentado días atrás, recibió una ovación de pie de aproximadamente
25 minutos, marcando un récord como una de las ovaciones más largas en la
historia del Festival de Cine de Venecia.
El ministro israelí de Cultura, Miki Zohar, envió este
miércoles una carta al jefe del Shin Bet -servicio de inteligencia interior-,
David Zini, pidiéndole que investigue la identidad de las fuentes y los
materiales expuestos en el documental 'Naza',
sobre la estrategia de Israel para la matanza de civiles en Gaza.
Volvamos atrás, a la semana pasada, al festival de cine de Venecia.
Allí, Yuval Abraham y Rachel Szor, cineastas israelíes,
mostraron su documental: NAZA. Así, N-A-Z-A, porque es, digamos,
una sigla: el acrónimo militar israelí para designar las bajas
civiles en un ataque: hombres, mujeres, niños... Una suerte de categoría de
víctimas colaterales. Solo a modo de ejemplo, en un ataque israelí en el que
mueren tres personas, dos podrían ser "NAZA".
A la proyección del documental asistieron en Venecia, en una
sala llena, asistentes al festival, críticos de cine, periodistas, figuras de
la industria cinematográfica, además de todo el equipo que realizó el
film.
La ovación más larga en la historia del Festival de Venecia
Cuando terminó, el documental recibió una ovación de pie de aproximadamente 24,5 a 25 minutos, marcando un récord como una de las ovaciones más largas en la historia del Festival de Cine de Venecia.
Además, se llevó el premio especial del jurado.
¿Qué muestra el documental?
Los protagonistas del filme describen los sistemas de
vigilancia y los bombardeos a distancia que se utilizan en la operación del
ejército israelí en Gaza, que, según sostienen, utiliza inteligencia
artificial para identificar posibles objetivos de Hamas y bombardear
sus casas y departamentos, a menudo sabiendo que hay familias dentro.
Gran parte del documental está basado en
investigaciones previas realizadas por Yuval Abraham desde 2023 y
publicadas en la revista israelí-palestina +972 o en el diario
británico The Guardian. El film recupera esos testimonios,
anónimos, y los pone en la pantalla.
“Simplemente les dijimos a estos funcionarios y soldados: por
favor, descríbannos lo que hicieron”, explicó Yuval Abraham.
“Sentimos que todavía hay cierta importancia en tomar esos testimonios y
ponerlos en una película”, señaló. “Es diferente escuchar realmente a las
personas que diseñaron y operaron esos sistemas hablando de ello frente a una
cámara, y describirlo, mostrarlo”.
Nada de lo que sucede en Gaza "ocurre por
accidente"
Las fuentes describen cómo nada de lo que sucede en
Gaza "ocurre por accidente" y cómo Israel pasó de autorizar
tras el 7 de octubre la muerte de decenas a cientos de civiles como
'daño colateral' en ataques contra altos cargos de Hamas.
El documental también describe la práctica israelí de
bombardear viviendas palestinas, con familias enteras dentro, una vez que el
padre de familia y presunto miliciano de Hamas regresa a su casa, así
como el diseño de modelos de IA que predicen -según patrones de las llamadas de
sus teléfonos y con 15 % de error- si un gazatí es o no
probablemente un miliciano.
¿Por qué esos protagonistas decidieron hablar? El documental no avanza por ahí.
Yuval señaló que algunos manifestaron remordimiento y otros no; algunos
hablaron deliberadamente en hebreo, algunos hablaron con indiferencia, otros
con orgullo. Pero ninguno mintió ni desmintió después. Es más este miércoles en
Israel se buscaban "cabezas".
En Israel exigen saber quién habló
"Aclarar los hechos es fundamental para que el
Ministerio del Interior pueda examinar el caso y revocar la ciudadanía" de
los directores, exigió el ministro israelí de Cultura, Miki Zohar en su cuenta
de X, en la que compartió la carta enviada a los servicios de inteligencia
domésticos pidiendo que investiguen "quien habló".
Zohar le pide al jefe de esta agencia que descubra quién
proporcionó los materiales a los periodistas y cineastas Yuval Abraham y Rachel
Szor, cómo los obtuvieron, si se "divulgó o utilizó información de
seguridad de forma ilegal y si entre las partes que proporcionaron
información o participaron en su transferencia hay elementos hostiles o
personas que actúan en su nombre, incluida la organización terrorista
Hamas".
Esta petición se suma a una oleada de ataques contra
los directores y su película.
Los ataques llegaron desde frentes previsibles: el
jefe del Ejército, políticos como el ultranacionalista y exconvicto por
terrorismo Itamar Ben Gvir, el Ministerio de Exteriores y el propio Benjamín
Netanyahu.
"(El documental) es indignante (...) Luchamos contra la
incitación antisemita a nivel mundial, pero cuando esta proviene de nuestras
propias filas, resulta sencillamente intolerable", dijo
Netanyahu en un video.
Yuval Abraham y Rachel Szor dedicaron tres años para
hacer NAZA. Los dos sufren ahora repetidas amenazas de muerte en
redes sociales.
Periodistas israelíes iniciaron este miércoles una
recogida de firmas en apoyo a Abraham y Szor, condenando "los
ataques feroces e infundados perpetrados por políticos, militares y líderes de
opinión" y denunciando que "en un país que aspira a ser
considerado una democracia, los periodistas y sus fuentes no
deberían tener que temer investigaciones, amenazas de violencia, insultos
ni la revocación de su ciudadanía".
“NAZA” fue producido por The Guardian y por los mismos
cineastas detrás de “The Zone of Interest” o Zona de interés,
el film británico-polaco de 2023 que relata la vida de un comandate
nazi en Auschwitz.
El largometraje acaba de tener su estreno mundial y
continuará su recorrido por el circuito internacional de festivales antes
de llegar al streaming.
Con información de EFE, Los Ángeles Times y France24 - Tomado de Clarín / Argentina.