El presidente estadounidense se mostró en un evento
con una cabellera más abundante y lustrosa y desató una oleada de comentarios y
memes
NUEVA YORK. – El presidente estadounidense, Donald
Trump, viajó a Las Vegas para hablar de economía. Pero durante algunas
horas los medios y las redes sociales se enfocaron en otra cuestión: ¿qué
pasó con el pelo del presidente?
Las imágenes del mandatario durante el acto en Nevada
mostraron una cabellera aparentemente más rubia, voluminosa y tupida que
la habitual, un detalle que rápidamente captó la atención de los que navegaban
en las plataformas.
Pronto circularon imágenes generadas por IA de Trump
respondiendo preguntas cerca del Marine One, el helicóptero
presidencial, con un enorme peinado rubio con mucho volumen.
Otra imagen lo mostraba con una cabellera abundante desde un ángulo de 360 grados. En otra aparecían miembros del gabinete con crecidos peinados rubios.
Y tratándose de Trump, cuyos inconfundibles cabellos son, no
solo de ahora, sino desde hace décadas objeto de bromas, imitaciones y
memes, las teorías no tardaron en aparecer.
“¿Es un peluquín o se hizo un trasplante?”, preguntó en
X el periodista y comentarista Aaron Rupar. “No hay manera de que ese sea
el verdadero pelo de Trump. ¡Absolutamente ninguna!”, escribió otro
usuario.
Pero no todo fue ironía. También aparecieron
seguidores dispuestos a elogiar el renovado aspecto presidencial. “No
me importa en absoluto lo que digan los demás. Esta es la prueba de que el
presidente Trump está rejuveneciendo. Su pelo se ve realmente fantástico”,
sostuvo un usuario.
La cabellera siempre fue un asunto particularmente sensible
para el magnate republicano. Años atrás el mandatario reconoció que
intentaba hacer todo lo posible para ocultar su calvicie, y su médico
reveló que desde hace tiempo utiliza medicamentos para combatir la caída del
pelo.
Durante su intervención en la Conferencia de Acción Política
Conservadora de 2018 en Oxon Hill, Maryland, Trump dijo: “Me esfuerzo al
máximo por ocultar esa calva, amigos. Trabajo duro en ello”.
Pero el propio presidente tampoco ha evitado históricamente
bromear sobre uno de sus rasgos más reconocibles.
Su particular peinado se convirtió en parte inseparable
de su imagen pública mucho antes de su desembarco en la política, desde
sus años como empresario inmobiliario y estrella de reality shows en
televisión.
Trump ha reconocido en el pasado que su singular peinado
despierta fascinación. Según recordó The Wall Street Journal, cuando la
legendaria entrevistadora Barbara Walters le preguntó qué le disgustaba de su
apariencia, él respondió: “Otros dirían, ya sabes, que es mi pelo”.
Cuando fue elegido presidente en 2016, durante su última
aparición en el programa de Jimmy Fallon antes de asumir el cargo, el
presentador le preguntó si podía hacer algo impropio de un
presidente. Trump accedió, y Fallon se inclinó sobre la mesa y le alborotó
el pelo.
Ahora, a sus 80 años, la aparente transformación relanzó
las especulaciones. ¿Un cambio de peluquero? ¿Un nuevo tratamiento? ¿Más
tintura? ¿Un trasplante?
Altos funcionarios de la Casa Blanca se tomaron con humor la
reacción de las redes sociales. Comentaron que su pelo se veía diferente
bajo la iluminación LED del Red Rock Casino, donde tuvo lugar su discurso
del miércoles en Las Vegas. “La iluminación lo es todo”, dijo la
secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Por ahora no hay ninguna explicación oficial ni evidencia que
permita afirmar que se haya sometido a un procedimiento capilar. Pero
Internet ya emitió su veredicto: Trump llegó a Las Vegas para hablar de
economía y terminó haciendo que buena parte de las redes hablara de su pelo.
Agencia ANSA- Tomado de LA NACION / Argentina.
Foto: Mark Schiefelbein – AP.