Asociación Médica Israelí enfrenta petición de
expulsión de la WMA por su postura ante el genocidio en Gaza, perpetrado por el
gobierno de Benjamin Netanyahu
El Movimiento Popular de Salud, Médicos por Gaza y el Consejo
Asesor de Salud de la Voz Judía por la Paz han presentado una petición formal
ante la Asociación Médica Mundial (WMA) solicitando la suspensión inmediata de
la Asociación Médica Israelí (IMA). La medida responde a lo que los críticos
describen como violaciones sistemáticas de la ética médica y el derecho
internacional humanitario durante la guerra en Gaza.
La petición, que ya cuenta con más de 1150 firmantes entre
profesionales y organizaciones sanitarias internacionales, será debatida en la
Asamblea General de la WMA en octubre. Las organizaciones firmantes acusan a la
IMA de no haber condenado públicamente la destrucción de la infraestructura
sanitaria, la tortura y asesinato de trabajadores de la salud, y el genocidio
de la población palestina en la Franja de Gaza.
El silencio cómplice de la IMA
Leslie London, Profesor Emérito de Salud Pública de la
Universidad de Ciudad del Cabo y miembro del PHM Sudáfrica, declaró a The
Lancet que la IMA ha “coludido en el trato inhumano de los palestinos durante
esta guerra. Nunca ha reconocido la evidencia de la destrucción deliberada de
centros de salud y trabajadores sanitarios en Gaza, ni las condiciones crueles,
inhumanas y degradantes en las que los detenidos palestinos permanecen en
prisiones y centros de detención israelíes”.
London enfatizó que mientras los gazatíes eran sometidos a
hambruna y se les negaba el acceso a agua y suministros médicos, la IMA
“mantuvo silencio”. Solo cuando la Asociación Médica Británica suspendió sus
vínculos con la IMA en junio de 2025, la organización israelí “ofreció algunas
apelaciones muy débiles para permitir el ingreso de suministros médicos”.
La Dra. Juliette Mattijsen, coordinadora del PHM Europa y
médico en Países Bajos, sostiene que la IMA “no está cumpliendo con su
juramento médico; es decir, defender los roles de la salud y a los colegas que
están siendo asesinados y detenidos”.
La defensa de la IMA que la incrimina
En su respuesta a The Lancet, la IMA calificó las acusaciones
como “en el peor de los casos, mentiras, y en el mejor, alegatos muy
controvertidos presentados como hechos”. La asociación argumentó que la
petición “ignora cualquier papel de Hamás en la destrucción del sistema de
salud de Gaza, como su estrategia deliberada de esconderse debajo y dentro de
los hospitales y usar los hospitales como centros de mando militar y
almacenamiento de municiones, en violación del Artículo 19 de la Cuarta
Convención de Ginebra”.
Esta declaración resulta particularmente significativa porque
la IMA repite la justificación militar israelí para atacar
infraestructura sanitaria, a pesar de que el Alto Comisionado de la ONU
para los Derechos Humanos, Volker Türk, declaró ante el Consejo de Seguridad
que Israel “no ha proporcionado información suficiente para corroborar muchas
de estas afirmaciones”.
El informe de la Oficina del Alto Comisionado documentó un
patrón de ataques a hospitales entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de junio
de 2024 que comienza con bombardeos israelíes, seguidos de incursiones
terrestres y la detención de pacientes y personal médico. Según Türk, el uso
de armas pesadas contra hospitales es difícil de reconciliar con el principio
de distinción entre objetivos militares y civiles que exige el derecho
internacional humanitario.
El colapso del sistema de salud gazatí
Rik Peeperkorn, Representante de la Organización Mundial de
la Salud para Cisjordania y Gaza, informó al Consejo de Seguridad que “los
hospitales se han convertido en campos de batalla” y que el sector de la salud
en la Franja está siendo “desmantelado sistemáticamente y llevado al punto de
ruptura”.
Actualmente, solo 16 de los 36 hospitales de Gaza permanecen
parcialmente funcionales, y la mayoría carece de capacidad para tratar
enfermedades crónicas y lesiones complejas. La OMS ha verificado 654 ataques
contra centros de salud en Gaza.
En el norte de Gaza, tras el ataque del 27 de diciembre
contra el Hospital Kamal Adwan -el último hospital funcional en esa zona- solo
el Hospital Al-Awda permanece mínimamente operativo. Según Peeperkorn, “la
última línea de salud en el norte de Gaza corre el riesgo de ser cortada”.
El testimonio de los trabajadores sanitarios
Tanya Haj Hassan, médica de Ayuda Médica para los Palestinos,
compartió ante el Consejo de Seguridad la perspectiva de los trabajadores
sanitarios en Gaza “que han estado enviando mensajes SOS a este Consejo durante
más de un año”.
“Nos dicen que son objetivos porque son trabajadores de la
salud —que usar batas blancas es como llevar un blanco en la espalda”, declaró.
“Nunca pensé que el derecho internacional o las instituciones de derechos
humanos permitirían que 2 millones de personas fueran encerradas en una jaula y
masacradas sistemáticamente”.
Hassan reveló que el 96% de los niños de Gaza cree que su
muerte es inminente, y muchos desean su propia muerte. Solo en la última
semana, siete bebés han muerto por hipotermia, “literalmente se congelaron
hasta morir”.
La postura de la Asociación Médica Mundial
La WMA se ha opuesto a la expulsión de la IMA, argumentando
que “valora profundamente la inclusión y cree que el compromiso con sus 117
organizaciones médicas nacionales miembros es vital para avanzar en la salud y
la ética médica a nivel global”.
La organización declaró que “la IMA, uno de nuestros miembros
fundadores y un firme defensor de la ética y políticas de la WMA, ha
participado en el desarrollo de nuestras declaraciones sobre Gaza y ha abordado
al Gobierno israelí con preocupaciones compartidas por la profesión médica en
numerosas ocasiones”.
Sin embargo, Derek Summerfield, profesor clínico honorario
del King’s College de Londres y firmante de la petición, contradice esta
posición al afirmar que la IMA “ha violado todas las reglas de la WMA”.
En octubre de 2025, la Asociación Médica Sudafricana
suspendió sus vínculos con la IMA y solicitó su suspensión de la WMA por “la
conducta de la IMA en el contexto de la ética médica internacional y las
obligaciones humanitarias” durante la crisis en Gaza.
El precedente peligroso
La IMA advierte que su expulsión “no promovería la paz, la
atención médica o los derechos humanos. En cambio, dañaría la colaboración
científica, debilitaría el diálogo médico internacional y establecería un
precedente mediante el cual las campañas de presión política podrían usarse
para aislar a profesionales de la salud sobre la base de su nacionalidad”.
Sin embargo, los críticos sostienen que la comunidad médica
global enfrenta un momento crucial de definición ética. Como declaró el
representante de Palestina ante el Consejo de Seguridad: “Los médicos y el
personal médico palestinos asumieron su misión con el corazón, a riesgo de sus
vidas. No abandonaron a las víctimas; no los abandonen. Pongan fin al
genocidio”.
Fuente: La Red 21 / Uruguay. Foto cortesía de la agencia de
noticias palestina WAFA