- Por
Dr Miguel Pineda / Opinión
En comunicado suscrito por el gobierno encargado de Venezuela
fechado el 11 de agosto, se anuncian las nuevas relaciones diplomáticas entre la
República Bolivariana de Venezuela e Israel.
El restablecimiento de relaciones consulares y la cooperación
humanitaria entre Israel y Venezuela, dado el reciente desastre natural que afectó
nuestro país, contribuyen al proceso de transición democrática al legitimar los
canales diplomáticos internacionales y consolidar el reconocimiento global de
las autoridades encargadas venezolanas.
Este acercamiento, a partir del respaldo moral y material, actúa como un respaldo pragmático para garantizar la operatividad y estabilidad del gobierno transitorio, pero deja abierto el camino, entre bastidores, para que en el mediano plazo se consolide el respaldo de un aliado estratégico mientras se cumple con la hoja de ruta diseñada por el gobierno de Trump de obligatorio cumplimiento por las dos Asambleas Nacionales, dejando abierta hacia Occidente el nuevo rumbo geopolítico de Venezuela, desbloqueando paso a paso con las restricciones impuestas por el gobierno de Norteamérica y en la que el gobierno de Israel se involucra directamente.
Además, la apertura de relaciones consulares, por
ahora, es prueba de la Política Pragmatica del gobierno encargado para
anteponer las necesidades civiles a los dogmas ideológicos previos.
Está nueva relación diplomática Fortalece la posición del
gobierno encargado de Delcy Rodríguez ante foros internacionales y socios
globales clave como Estados Unidos y la Unión Europea.
Sin embargo, es importante resaltar que solo cumpliendo con la hoja de ruta: nuevos CNE, TSJ, Fiscal General de la República, nuevo Contralor y un nuevo Defensor del Pueblo y el llamado a elecciones se enciende el Faro de Luz definitiva de la democracia venezolana.
