La ofensiva de Irán llevó a los
funcionarios de EE.UU. a reconsiderar el despliegue de personal y recursos de
inteligencia en una región que se enfrenta a la amenaza del arsenal iraní,
afirma el medio estadounidense.
Entre Todos D.
Durante la reciente guerra, los
ataques con misiles y drones iraníes han infligido “daños sin
precedentes” por valor de miles de millones de dólares a las instalaciones
de inteligencia y los equipos de vigilancia estadounidenses en todo Asia Occidental, informó NBC
News.
Según el informe, que cita a cuatro
fuentes con conocimiento del asunto, los ataques dañaron edificios y equipos de
recopilación de inteligencia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de
Estados Unidos, y otras agencias de espionaje estadounidenses.
La magnitud de la destrucción es
mayor que cualquier daño sufrido anteriormente por las agencias de inteligencia
estadounidenses, y su reparación o sustitución costará miles de millones
de dólares, según los funcionarios.
Desde su creación en 1947, la CIA nunca había sufrido ataques a sus instalaciones y equipos de una magnitud similar, declararon los funcionarios.
Misiles y drones iraníes atacaron
instalaciones de inteligencia, así como objetivos militares convencionales,
incluyendo una oficina de la CIA en Riad, Arabia Saudí, y un centro de
inteligencia en la provincia de Suleimaniya, en la región autónoma del Kurdistán
iraquí (norte).
También fueron atacados los sistemas
de radar y otros equipos de vigilancia, junto con estaciones fijas de
inteligencia electrónica, sistemas de comunicaciones por satélite y centros de
procesamiento de datos.
Las líneas eléctricas y los sistemas
de refrigeración necesarios para el funcionamiento de equipos de alta
tecnología resultaron dañados, lo que redujo la capacidad de Estados Unidos
para supervisar los acontecimientos en Asia Occidental.
Los ataques se extendieron por una
amplia zona geográfica, y una evaluación anterior reveló que se atacaron más de
100 objetivos. Entre esos países se encontraban Catar, los Emiratos Árabes
Unidos (EAU), Baréin, Jordania, Kuwait, Irak y Arabia Saudí, y se cifró en 16
el número de bases estadounidenses dañadas, dice el informe.
La ofensiva de Irán llevó a los
funcionarios estadounidenses a reconsiderar el despliegue de personal y
recursos de inteligencia en una región que se enfrenta a la amenaza del arsenal
iraní, afirma NBC News.
Conforme a la cadena de noticias, los
ataques han suscitado interrogantes entre expertos militares y exfuncionarios
estadounidenses sobre por qué Estados Unidos no está adecuadamente preparado
para defender sus instalaciones gubernamentales en la región.
La cadena señaló que algunos de los
equipos atacados son utilizados conjuntamente por las fuerzas armadas y los
servicios de inteligencia de Estados Unidos.
El coste económico es enorme;
el American Enterprise Institute estima que solo las
reparaciones de infraestructuras podrían superar los 5000 millones de dólares,
sin incluir los daños a los equipos y las armas.
A finales de julio, el Departamento
de Guerra de Estados Unidos solicitó 67 000 millones de dólares en fondos de
emergencia, incluidos 18 200 millones para reponer los sistemas Patriot, THAAD
(Terminal High Altitude Area Defense), SM-6 (Standard Missile-6) y otros
misiles avanzados.
El coste de la guerra en general
también ha sido asombroso, y Bloomberg informó de que Estados Unidos disparó 13
629 municiones contra objetivos iraníes entre febrero y abril.
CBS News estimó que el coste total de
la agresión ascendía a no menos de 50 000 millones de dólares, mientras que el
jefe del Estado Mayor Conjunto, Daniel Caine, advirtió que la reanudación de
los combates podría agotar peligrosamente las reservas de interceptores
estadounidenses.
Con información publicada por Hispan
TV.