La plataforma especializada Arquitectura Venezuela rescató
la memoria histórica de la «Casa Mara», un emblemático módulo prefabricado
desarrollado en la década de los setenta, tras difundir imágenes de una
estructura en estado de abandono ubicada en la población de Miranda, estado
Carabobo. El hallazgo revivió el impacto de una de las propuestas más
singulares del diseño industrial y residencial en la arquitectura nacional.
Origen y diseño de «La Mandarina»
Diseñada en 1974 por el arquitecto venezolano Jorge Castillo,
la Casa Mara, popularmente conocida como «La Mandarina» debido a sus formas
orgánicas e inspiradas en la naturaleza, nació con el propósito de ser
fabricada en serie. Su objetivo principal era ofrecer una solución modular y
masiva ante las demandas de vivienda en el país.
Tal como lo reseñó @arquitecturavzla, la obra fue concebida originalmente para ser producida en fibra de vidrio, un material ampliamente utilizado en la vanguardia arquitectónica de los años setenta y ochenta, la estructura también contó con versiones ejecutadas en concreto armado, las cuales han logrado resistir con mayor firmeza el paso de las décadas.
La adaptabilidad del diseño permitió que la Casa Mara
trascendiera el ámbito residencial para convertirse en una solución de
infraestructura pública. Entre sus aplicaciones más destacadas figura el
urbanismo de la Fundación CIEPE en San Felipe, estado Yaracuy, además de su uso
recurrente como módulos de atención de IPOSTEL, puestos de control de la
Guardia Nacional y casetas para diversos cuerpos policiales.
Esta distribución llevó a «La Mandarina» a instalarse en
múltiples regiones del territorio venezolano, con presencia registrada en
ciudades como Caracas, Maracaibo, Coro, Puerto La Cruz, La Guaira, San Antonio
de los Altos y La Colonia Tovar, alcanzando incluso zonas limítrofes y
estratégicas como el Archipiélago Los Monjes para funciones de resguardo
militar.
Tomado de FMUC 104.5