Por Víctor
Baptista* / Opinión
La situación
país, hoy más que nunca, necesita que la sindéresis sea la protagonista.
Vivimos un clima detestable, que la
tragedia causada por los terremotos ha magnificado enormemente. Los venezolanos
en medio de esta vorágine de sueldos y pensiones miserables, con un dólar a más
de 700 bolívares, todavía con presos políticos y tutelados por el Departamento
de Estado y el Anaranjado Donald Trump, estamos atrapados, sin embargo, se
insiste en algunos sectores de la oposición en esperar salvadores y hoy no hay
lugar para ello.
Lo que sí parece cierto, es que se está abriendo una oportunidad para darle un gran empuje al proceso de transición, que como lo he afirmado en varias oportunidades, NO HA COMENZADO, pero esa posibilidad hoy existe. Las declaraciones de Dinorah Figueras y la de Jorge Rodríguez apuntan en el camino de ese inicio, que sería a partir del 1ro de agosto. Allí es donde hay que apostar, allí es donde los partidos y la sociedad civil deben ponerse de acuerdo para impulsar y construir consensos para que la transición arranque.
Es hora de
dejar el “pescueceo”, es momentos para ir al encuentro con la gente en sus
luchas diarias, de dejar la soberbia y los odios entre factores de la
oposición, porque al fin y al cabo NADIE PUEDE SOLO.
La transición
es el primer paso y una vez consolidada, vendrá el proceso electoral que dará lugar
a que los cambios se consoliden. Repito no es tiempo de salvadores, ni de
mesías, es el momento de la inclusión y de demostrar que en medio de las
diferencias podemos lograr la salida del Chavismo destructor y construir la
Venezuela democrática y de prosperidad que los venezolanos anhelamos. De todos
los venezolanos depende que así sea.
*Dirigente político independiente en el estado Aragua.
