El sistema venezolano de salud,
debilitado por años de crisis y el éxodo de personal médico, dificultó la
respuesta, explicó. La ayuda internacional reforzó la atención, mientras crecen
las críticas al régimen.
Los mayores riesgos para la salud
tras los dos terremotos que azotaron principalmente la costa de Venezuela el mes
pasado incluyen la falta de atención médica adecuada, las condiciones de
sobrepoblación en refugios y la falta de acceso a agua potable, advirtió
la OPS.
"En las próximas semanas, los mayores riesgos para la salud podrían derivarse no solo de las lesiones causadas por los terremotos, sino también de las interrupciones en los servicios de salud, el hacinamiento, las deficiencias en el agua y el saneamiento, y la reducción del acceso a vacunas y atención médica de rutina", precisó el director de la OPS, Jarbas Barbosa.
Además, el sistema de salud
venezolano ya estaba deteriorado significativamente tras años de crisis
económica, lo que contribuyó a la falta de atención médica disponible
inmediatamente después de los sismos, señaló el director de emergencias
sanitarias de la OPS, Ciro Ugarte.
Años de deterioro y éxodo de
personal médico agravaron la respuesta ante la catástrofe
"La escasez de servicios
esenciales inmediatamente después del terremoto fue crítica y las instalaciones
que no estaban destinadas a la atención de traumatismos o al tratamiento de
emergencias tuvieron que adaptarse para este fin en toda Venezuela", dijo
Ugarte.
La atención ha mejorado gracias a
la asistencia
internacional, el personal de otras regiones y los hospitales de campaña,
agregó.
La Presidenta encargada, Delcy
Rodríguez, ha defendido con vehemencia la gestión del gobierno ante los
terremotos, pero llueven
críticas por el hecho de que hayan sido los civiles los que han
liderado muchas de las operaciones de rescate y recuperación, con la ayuda de
equipos profesionales de rescate de todo el mundo, bomberos y voluntarios.
Con texto publicado por
DW / Alemania. imagen: Miami Fire-Rescue Department /AFP.