La revocación
permitiría la destrucción generalizada en los hábitats de la fauna protegida en
Estados Unidos, denuncian ambientalistas, que prometen dar una batalla legal al
gobierno.
La histórica Ley de
Especies en Peligro de Extinción fue aprobada en 1973 y se le atribuye haber
salvado al águila calva, al caimán americano y otras especies emblemáticas de
Estados Unidos.
La Administración del
presidente Donald
Trump anunció este viernes la revocación de una medida de
protección clave para las especies en peligro de extinción en Estados Unidos,
que había estado vigente desde hace 50 años, y expone sus hábitats a la tala y
la minería, entre otras actividades comerciales.
El gobierno republicano derogó una parte fundamental de la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA, por sus siglas en inglés) que protege a dicha fauna de la destrucción de su hábitat.
En concreto, la nueva norma anula
la definición de lo que constituía un «daño», que incluía la modificación o
degradación del hábitat "cuando se mata o lesiona a la fauna
silvestre" al alterar significativamente patrones de comportamiento esenciales,
como la reproducción, la alimentación o el refugio para estas especies.
La revocación permitirá actividades
de desarrollo, tala, y minería, entre otros usos, en los hábitats de las
especies en peligro de extinción.
La Administración Trump justificó
la medida alegando que la norma era obsoleta y que buscaba agilizar la
aprobación de proyectos.
"Durante años, las agencias
federales abusaron de la ESA para obstaculizar el uso legítimo de la tierra y
perjudicar a las familias y empresas estadounidenses", declaró el
secretario del Interior, Doug Burgum.
Ambientalistas
prometen batalla legal
Ambientalistas criticaron la medida
del Ejecutivo y prometieron una batalla legal argumentando que infringe la ley.
"Que quede claro: la norma de
la administración Trump carece de todo respaldo, ya sea científico, jurídico o
público. Nos veremos con la administración Trump en los tribunales", dijo
en un comunicado Kristen Boyles, abogada de Earthjustice.
La organización explicó que un
factor clave en el éxito de la ESA a lo largo de las décadas ha sido su
prohibición de destruir bosques, playas, ríos o humedales de los que dependen
para sobrevivir las especies en peligro de extinción.
Subrayó, además, que en 1995 la
Corte Suprema ratificó que la definición de "daño" incluía la
destrucción del hábitat.
Earthjustice advirtió que la Casa
Blanca ya ha intentado socavar la ESA al otorgar a la industria petrolera una
exención total de la ley en el Golfo de México para explotación, que supone una
amenaza para dos docenas de especies marinas, incluidas ballenas y tortugas
marinas.
jc (efe, afp) Tomado de DW /
Alemania.