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21 julio, 2026

COLOMBIA: Sorpresiva derrota para el presidente electo. Senado demuestra su independencia frente a Abelardo de la Espriella al elegir presidente a Honorio Henríquez

El senador del Centro Democrático vence a su colega Alfredo Deluque, de La U, gracias a una impensable alianza entre el uribismo y el Pacto Histórico

Juan Miguel Hernández Bonilla

El Congreso de Colombia le ha propinado una fuerte e inédita derrota al presidente electo Abelardo De la Espriella. En la noche de este lunes, el Senado ha elegido como su presidente al senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, por encima de Alfredo Deluque, de La U y candidato del nuevo Gobierno. En una estrecha votación, Henríquez logró 56 votos, frente a los 45 de Deluque y uno en blanco. Desde minutos antes de la medianoche y hasta el siguiente 20 de julio, el senador uribista ocupará el cargo más poderoso del Congreso, en una decisión que marca un inicio tenso de las relaciones entre el Legislativo y el Ejecutivo entrante. La pérdida del cándidato de De la Espriella no tiene antecedentes cercanos, pues al inicio de cada cuatrienio, los congresistas suelen elegir a un aliado del nuevo mandatario.

La victoria del senador uribista fue posible gracias a una impensable alianza entre el expresidente de derecha Álvaro Uribe y el saliente presidente de izquierda Gustavo Petro. Los dos políticos más influyentes de las últimas décadas en el país, enemigos acérrimos durante años, se unieron para frenar al candidato del presidente De la Espriella. A los votos del Centro Democrático, el partido fundado y liderado por Uribe, y del Pacto Histórico, que presidirá Petro tan pronto deje la jefatura de Estado, se sumaron algunos apoyos disidentes de los partidos De la U, Verde, Liberal y Conservador. Deluque tuvo el apoyo de las mayorías de los partidos tradicionales y de Salvación Nacional, el partido de ultraderecha que avaló la candidatura de De la Espriella.

Al final de la votación, los senadores del Pacto Histórico celebraron la victoria de Henríquez abrazando a los del Centro Democrático, que han sido sus principales rivales por décadas. Incluso, el excandidato presidencial Iván Cepeda, enemigo histórico de Álvaro Uribe, votó por el senador Henríquez. La imagen inédita de los dos polos opuestos del Congreso celebrando juntos por la derrota del ultraderechista De la Espriella muestra el poder que conservan Petro y Uribe. Antes de la votación, el senador Wilson Arias, del Pacto Histórico, confirmó que la decisión de apoyar a Henríquez no era un respaldo al partido Centro Democrático, sino un voto contra el fascismo.

La ajustada votación es un golpe notorio para el ministro del Interior designado, el exsenador Rodrigo Lara, y un triunfo importante para el expresidente Uribe, quien durante la última semana atacó al candidato Deluque por haber votado a favor del proceso de paz y por respaldar algunas iniciativas del petrismo. Tras conocer los resultados, Uribe celebró la elección de su copartidario: “El Senado eligió presidente a Honorio Henríquez, ciudadano mesurado, transparente, garantía para el correcto discurrir democrático. Muchas gracias a todos quienes confiaron en él, y le hará bien a Colombia”, escribió el exmandatario en su cuenta de X.

La molestia de Uribe, más que con el derrotado político guajiro, se dirige al presidente electo. El exmandatario insistió en que su partido, el Centro Democrático, tiene el derecho a ocupar la presidencia del Congreso por ser la más grande de las bancadas que se han declarado de gobierno. De la Espriella rompió una tradición y un pacto tácito, conocido por los políticos, al desconocer esa fuerza y empeñarse en apoyar a su amigo Deluque, que pertenece a una bancada sustancialmente más pequeña: el Centro Democrático tiene 17 senadores, ante tan solo 8 de La U. Uribe, además, ha tenido diferencias públicas con un asesor principal de la campaña de De la Espriella, Carlos Suárez, a su vez cercano a Deluque. Por todos esos motivos, y porque está en juego el liderazgo que ha mantenido en la derecha colombiana desde hace un cuarto de siglo, el expresidente se empeñó con su máximo esfuerzo en derrotar al candidato de De la Espriella.

Lo logró, pero para hacerlo tuvo que aliarse con el petrismo, la fuerza política de izquierda que le hizo oposición y a la que se ha opuesto. Durante los últimos días, el fundador y presidente del Centro Democrático prometió que, en una presidencia de Henríquez en el Senado, la izquierda no será maltratada: “Si los amigos del Pacto Histórico, del petrismo y del Partido Verde quieren garantías, las tienen todas: ellos conocen a Honorio (…) Si lo que quieren los del Pacto Histórico es garantías al presidente Petro, las tienen todas. Nosotros no perseguimos seres humanos, solo perseguimos que se cumpla la ley”, dijo en entrevista con Caracol Noticias.

El Pacto Histórico respondió con votos a las palabras conciliadoras de Uribe. Antes de las votaciones, el presidente Petro aseguró que ninguno de sus senadores y representantes debía apoyar al candidato de la Espriella o, en sus palabras, “al fascismo”. Ahora, De la Espriella enfrenta el reto de tender puentes con el Centro Democrático y con el senador Henríquez, con la meta de conformar una coalición legislativa sólida que le permita aprobar los proyectos de ley que presente durante el primer año del Gobierno, como una anunciada reforma tributaria, el plan de desarrollo y el presupuesto para 2027.

Tomado de El País / España (con ligeras modificaciones en el titular). Foto: Sergio Acero.