El pecarí de collar había
desaparecido de Uruguay. Tras 17 años de trabajo, cerca de 100 ejemplares
fueron liberados nuevamente en su ambiente natural.
Por Andrés Aguilera
Una especie que había
desaparecido de los campos uruguayos recibió una segunda oportunidad.
El pecarí de collar, un mamífero nativo emparentado con los cerdos, volvió a recorrer ambientes
silvestres de Uruguay después de casi un siglo de ausencia
local. La historia volvió a circular durante 2026.
La reintroducción fue realizada
después de 17 años de cría, planificación y coordinación entre organismos
ambientales y una reserva privada.
No se trataba de una especie
extinguida en todo el mundo. El animal había sido declarado extinto dentro
de Uruguay, mientras todavía mantenía poblaciones en otras regiones de América.
Qué animal regresó a los campos uruguayos
El protagonista es el pecarí de
collar, cuyo nombre científico es Pecari tajacu. En distintas regiones de
Sudamérica también es conocido como pecarí, cateto o chancho de monte.
Aunque su cuerpo puede recordar al
de un jabalí, pertenece a otro grupo y tiene características diferentes. El
gobierno uruguayo señaló que es más pequeño, herbívoro y que no representa el
mismo riesgo para la fauna nativa o los animales domésticos.
Los ejemplares adultos pueden pesar
entre 30 y 40 kilos. Viven en grupos que pueden reunir desde unos pocos
individuos hasta varias decenas y utilizan tanto pastizales abiertos como
bosques con sectores de refugio.
Cómo se logró el
regreso después de casi un siglo
El proyecto comenzó alrededor del
año 2000 e involucró al Bioparque M’Bopicuá y a la entonces Dirección Nacional
de Medio Ambiente de Uruguay.
Durante 17 años, los equipos
trabajaron en la reproducción de ejemplares, la diversidad genética, los
controles sanitarios y la adaptación a condiciones cercanas a las de su
ambiente original.
Casi 100 pecaríes fueron liberados
en dos etapas. La operación contempló la disponibilidad de alimentos, la
presencia de refugios y la posibilidad de realizar un seguimiento posterior.
No se trató simplemente de
trasladar animales y abrir una jaula. Una reintroducción necesita analizar si
el lugar todavía reúne las condiciones necesarias y si las amenazas que
produjeron la desaparición fueron reducidas.
Por qué había
desaparecido de Uruguay
La pérdida de hábitat, la
transformación de ambientes naturales y la presión humana contribuyeron a la
desaparición local de distintos mamíferos de tamaño mediano.
El pecarí habitaba especialmente
zonas del litoral y del este uruguayo. Con el avance de las actividades
productivas, la reducción de áreas naturales y otras presiones, dejó de
registrarse en libertad.
La ausencia se extendió durante
cerca de un siglo. Por ese motivo, el animal fue incorporado a la lista de
especies prioritarias para la conservación del país.
Fuente: Loa Andes – 142 años -.