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11 junio, 2026

Trump impone su imagen al festejo por los 250 años de Estados Unidos

 La Jornada

El logotipo de UFC Freedom 250 y la estructura conocida como "La Garra" para la próxima pelea de UFC, ordenada por el presidente Donald Trump, como parte de la celebración del 250 aniversario del país, en la Casa Blanca, el 11 de junio de 2026.

Jim Cason y David Brooks, corresponsales de La Jornada

Washington y Nueva York. El presidente Donald Trump organiza una autocelebración al fusionar su cumpleaños 80 con el festejo oficial del 250 aniversario de la declaración de independencia de Estados Unidos al programar un torneo de luchadores de artes marciales mixtas en un octágono construido sobre el jardín de la Casa Blanca, que él presidirá, evocando una imagen del circo romano donde los gladiadores luchaban frente al emperador y sus invitados.

Aún no se sabe si el republicano jugará con la señal del pulgar para decidir si un gladiador derrotado vive o muere, pero el acto, bautizado como Ultimate Fighting Competition Freedom 250, de tres horas programado para el próximo domingo, coincide con el cumpleaños del mandatario y ha sido promovido intensamente por la Casa Blanca como un festejo patriótico.

Al transitar por la Casa Blanca es imposible no ver las alteraciones al domicilio presidencial en preparación para ese gran acto, al cual asistirán unos 4 mil invitados. A lo largo del pasado mes, trabajadores han construido una estructura masiva de metal de 47 metros de ancho y 28 metros de altura sobre el jardín que está entre la Casa Blanca y el Mall Nacional, el parque en el centro de la capital.

La estructura de 544 toneladas métricas es más alta que la Casa Blanca y más visible por las 800 luces que iluminan su parte exterior, como también el pabellón rojo, blanco y azul en su cima. Trump lo ha comparado con la Torre Eiffel y hasta ha sugerido que tal vez debería ser permanente.

Frecuentemente, el mandatario combina los intereses de la nación con los personales, y esta competencia del domingo es sólo uno de varios eventos programados para festejar los nacimientos de Estados Unidos y del presidente.

Se prepara una celebración en el centro de Washington el 4 de julio –fecha de la Declaración de Independencia– que culminará con lo que aseguran será el espectáculo de fuegos artificiales más grande del mundo, una gran feria dedicada a resaltar la historia de este país, según la visión de Trump, y una carrera de autos titulada Gran Premio de la Libertad en agosto en las calles de la capital con automóviles de carreras, como los usados en Indianápolis 500.

Organizadores habían planeado un gran concierto bajo el título Libertad 250 para fines de junio, pero cuando fueron revelados los nombres de los artistas, casi todos cancelaron al distanciarse de la controversia de combinar el festejo patriótico con la fiesta de Trump. En lugar del gran concierto, ahora se ofrecerá un espectáculo de aviones militares y un discurso principal del propio Trump.

La lista oficial de Libertad 250 de “15 maneras patrióticas de celebrar” también incluye una fiesta en el Mall para presenciar el primer partido en Estados Unidos de la Copa Mundial. De hecho, el programa oficial inició hace más de un mes con un acto masivo para rezar en esa misma plaza en el que participaron en persona o por mensajes de video el mandatario, sus secretarios de Estado y de Guerra, y también el líder de la Cámara baja del Congreso.

Los planes para el 250 aniversario de Estados Unidos se empezaron a elaborar en 2016 cuando el Congreso aprobó 150 millones de dólares en fondos y se creó un comité nombrado America 250, durante la presidencia de Barack Obama. Pero Trump decidió que no le interesaba una conmemoración bipartidista y ha canalizado gran parte de los fondos para llevar a cabo su versión de este festejo nacional, uno en que su presencia está al centro.

Las modificaciones ilegales del mandatario

Trump literalmente ha impuesto su imagen y su marca sobre los sectores oficiales de esta capital. Mantas enormes de 10 metros de altura con la imagen de su cara penden actualmente sobre varios de los principales edificios del gobierno. Él y sus aliados lograron renombrar el Centro Kennedy para las Artes, con su nombre instalado arriba del original, y el Instituto de Paz de Estados Unidos ahora se llama Donald J. Trump Institute of Peace. Aunque jueces federales recientemente declararon que estos cambios son ile-gales, la Casa Blanca sigue pugnando en tribunales por mantenerlos.

Después de los festejos, Trump tiene la intención de continuar moldeando la capital con su imagen y marca. Planea construir algo parecido al Arco del Triunfo de París, pero, claro, más grande. La semana pasada anunció que también tiene la intención de edificar un tipo de paseo cerca del Monumento a Lincoln.

Como parte del doble festejo del país y el presidente, su gobierno tienen la intención de crear un nuevo billete de 250 dólares y una moneda de oro, ambas con la imagen de Trump. Ya están aprobados los diseños, pero el Congreso debe sacar una ley que anula la prohibición contra el uso de imágenes de presidentes vivos en la moneda nacional.

Pero la marca del presidente ya está por todos lados: hay un nuevo tipo de buque de guerra de misiles guiados designado como destructores Clase Trump, una “tarjeta de oro Trump” para inmigrantes ricos dispuestos a pagar un millón de dólares. Hay cuentas de ahorro Trump para la jubilación, y un plan Trump Rx de seguros para medicamentos recetados. No sorprende esta obsesión con imponer su marca para un empresario que, antes de llegar a la presidencia por segunda vez, había puesto su nombre a sus hoteles, clubes de golf, edificios y vendía Carnes Trump, Vodka Trump, Agua Trump, su aerolínea Trump Air, también perfumes, juegos, Biblias Trump, relojes Trump y corbatas, mucho de lo cual se fabricaba en China y casi todas estas iniciativas fracasaron.

Por ejemplo, los teléfonos móviles Trump aparentemente no funcionan y eso que aún muchos de los vendidos no se han entregado. El republicano sostiene que lo de los celulares, como muchos de los otros fracasos, fueron culpa de otros.

Tomado de La Jornada / México. Foto: Afp