La escasa diferencia de votos que separa a la candidata
conservadora Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y al
izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) anticipa una
larga crisis postelectoral luego de los comicios presidenciales en el país andino.
El domingo se llevó a cabo una segunda vuelta en Perú que
ratificó las previsiones de empate técnico, anticipadas por diversas encuestas,
por lo que todavía no se puede declarar a un ganador.
En la mañana de este lunes, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) había contabilizado el 92,9 % de los votos, de los cuales el 50 % corresponde a Fujimori y el 49,9 %, a Sánchez. En la práctica, se trata de una diferencia de solo unos miles de sufragios de entre 18,6 millones emitidos.
La primera vuelta se realizó el pasado 7 de abril,
pero el ONPE tardó 35 días en terminar de contar los votos que
confirmaron que Fujimori y Sánchez avanzaban el balotaje. Con ese precedente,
se prevé que ahora el organismo volverá a demorarse en declarar a un ganador.
A la espera
De hecho, la vocera del Jurado Nacional de Elecciones
(JNE), Grecia Rentería, advirtió que los resultados definitivos se darán
a conocer recién a mediados de julio.
A sabiendas de la tensión que recrudecerá durante
las próximas semanas, en las que cada voto será decisivo, el presidente de este
organismo, Roberto Burneo, convocó a
la "responsabilidad" y serenidad" por parte del Gobierno, los
candidatos, sus partidos y la ciudadanía en general.
"La confianza en la democracia también se construye
respetando los procedimientos, los tiempos electorales y la voluntad libremente
esperada por los ciudadanos, negamos tajantemente cualquier narrativa de
fraude, cualquier narrativa que busque desmerecer la legitimidad de
proceso electoral", señaló.
Los candidatos, por su parte, comenzaron a
hacer definiciones políticas en cuanto inició el conteo de los
votos, pero sin denunciar todavía ningún tipo de irregularidad o anticipar
alguna impugnación.
"Es el momento del gran consenso de los patriotas, de
los demócratas, de aquellos que estamos convencidos que el único enemigo
de la patria es la corrupción", expresó Sánchez luego de que Ipsos informara que él
tenía ventaja en el conteo rápido.
Aunque celebró los datos que lo favorecen, también convocó a
sus seguidores a actuar con prudencia y esperar a que el ONPE termine el conteo
oficial de votos, ya que ese será el resultado definitivo.
Fujimori, por su parte, explicó que las únicas certezas hasta el momento es
que hay un virtual empate técnico, por lo que nadie se puede
proclamar ganador. En esa línea, anticipó que vienen "días largos"
y que ella reconocerá el resultado oficial "sea cual
sea", por lo que instó a Sánchez a que selle el mismo
compromiso.
La candidata convocó a los observadores internacionales
a que se queden en el país para vigilar el proceso electoral hasta su última
definición. Además, pidió a sus votantes que mantengan la "fe",
"esperanza", "calma" y "serenidad".
Fuente: RT / Imagen: Klebher Vasquez / Jorge Cerdan /
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