El candidato oficialista Iván Cepeda defendió la necesidad de
abrir un diálogo nacional
Desde la sede del Pacto Histórico, Cepeda insistió en esperar
el escrutinio oficial y le respondió a su rival De la Espriella: “No nos
asustan ni sus rugidos ni sus alaridos”.
“Somos un movimiento
político muy numeroso. Tenemos una larga historia de resistencias y estamos muy
curtidos. Hemos derrotado a muchos gobiernos autoritarios y a muchos políticos
violentos”, apuntó.
Desde Bogotá
A la sede del Pacto Histórico en el centro de Bogotá, Iván
Cepeda llegó con el andar y los modos tranquilos que constituyen sus marcas
personales, y con un semblante que no denotaba el
desgaste de la trasnoche electoral. En contraste, entre la militancia se
observaban algunas caras largas. En la rueda de prensa que ofreció, el
candidato —quien según el preconteo quedó a 250 mil votos por debajo de su
rival, Abelardo De la Espriella— insistió en esperar el escrutinio oficial y
destacó que su equipo de vigilancia electoral ya presentó “57.189
reclamaciones” ante las autoridades correspondientes para su revisión.
Cepeda también respondió al discurso de victoria del candidato de ultraderecha, conocido como “El Tigre”: “No nos asustan ni sus rugidos ni sus alaridos. A nosotros que no nos amenacen”, afirmó, cuestionando las palabras pronunciadas por su rival la noche del domingo, tras conocerse el resultado preliminar que le dio el triunfo por una ventaja inferior al uno por ciento. El senador del Pacto Histórico aseguró que el país está dividido en “dos mitades casi idénticas y simétricas” y defendió la necesidad de abrir un diálogo nacional.
Al mismo tiempo, Cepeda rechazó lo que consideró mensajes
intimidatorios. “Somos un movimiento político muy numeroso. Tenemos una larga
historia de resistencias y estamos muy curtidos. Hemos derrotado a muchos
gobiernos autoritarios y a muchos políticos violentos”, manifestó.
Tarde en la noche electoral, De la Espriella había pedido a
su contendiente y al presidente Gustavo Petro respetar la voluntad popular,
abstenerse de promover una “tercera vuelta en las calles”, “hacer las maletas”
y prepararse para ejercer la oposición. Al respecto, Cepeda fue
enfático en que no se irán a ninguna parte, e hizo un llamado a sus
seguidores a mantener la serenidad y a garantizar que cualquier expresión
pública se realice de manera pacífica.
El escenario del escrutinio definitivo
El senador de izquierda insistió en que su campaña actuará
bajo la legalidad mientras avanza el cómputo oficial, el cual durará unos días.
El escrutinio municipal concluyó en la madrugada y este lunes comenzó la
revisión departamental, quedando pendientes las etapas nacional e internacional
del proceso. Según el preconteo de la Registraduría Nacional, De la Espriella
obtuvo 12.959.542 votos (49,6 por ciento) frente a los 12.708.712 sufragios
(48,7 por ciento) logrados por Cepeda; una diferencia mínima que deberá ser
confirmada.
“Estamos en tiempos de penales”, usando una metáfora
futbolera, comentó la senadora María José Pizarro, presente en la sede. Al ser
consultada por esta enviada sobre si el escenario de Colombia se asemeja al
proceso electoral de Perú —como lo sugirió el presidente Petro en una
publicación en X, enfocándose en los votos del exterior—, Pizarro señaló: “Hay
que prestarle mucha atención a la custodia del voto, recibir ese material del
exterior de los consulados, que se haga un escrutinio y atender cualquier denuncia
de nuestros observadores electorales en el exterior. Aquí se trata de
fortalecer la democracia en Colombia”.
Al preguntarle cómo interpretan las felicitaciones que
presidentes como Javier Milei ya han extendido a De la Espriella, la
senadora Pizarro respondió a Página/12: “Aquí hay una preocupación inmensa
en todo el continente. Nosotros dijimos que cuando hay expresiones,
trinos y apoyos en el marco de una contienda electoral que claramente puede
afectar o condicionar la decisión de los votantes, se está haciendo injerencia en
el proceso electoral colombiano. Colombia es soberana, así que esto genera
preocupación”.
Respecto a las declaraciones amenazantes de De La Espriella,
la jefa de campaña añadió: “El candidato De la Espriella nos amenazó con que la
justicia internacional investigaría a la dirigencia del Pacto Histórico, cuando
nosotros no tenemos investigaciones abiertas en nuestro país y hemos cumplido
las reglas de la democracia. Por eso digo: amanecerá y veremos si hay respeto
en este país por la izquierda. Si se confirma que De la Espriella es el
ganador, él debe brindar garantías a la oposición política. Vamos a esperar con
calma el escrutinio definitivo”.
Asimismo, Pizarro anticipó que avanzarán en la construcción
de un acuerdo nacional: un gran movimiento por la defensa de la vida y de las
conquistas sociales. La senadora es hija de Carlos Pizarro y, junto a Cepeda,
comparte la historia de haber quedado huérfana debido a los asesinatos de sus
padres en contextos de violencia contra la izquierda.
El análisis de los resultados
El historiador Enrique Martínez Ruiz analiza la
remontada de la izquierda desde la primera vuelta hasta el balotaje,
considerándola importante pero insuficiente, lo que a su juicio evidencia
cierta falta de madurez de la fuerza política. “La persecución en los ochenta,
especialmente el genocidio de la Unión Patriótica, causó que una gran cantidad
de líderes políticos carismáticos de izquierda fueran asesinados, como Carlos
Pizarro y León Gómez. Este primer ejercicio de gobierno de Petro mostró
que no tenemos una tecnocracia de izquierda y que, a la hora de hacer campaña
nuevamente, se pararon en un pedestal de dignidad moral y rectitud
ética que no les permitió llevar su mensaje a todos los colombianos”.
El experto agregó: “Tarde le concedieron entrevistas a los
periodistas de los grandes medios y a los youtubers, por lo que no mostraron
cercanía con la gente ni se dejaron conocer más allá del personaje que
representaba Cepeda como candidato”.
Martínez Ruiz señala que en las clases medias y altas de los
centros urbanos aún pesa el recuerdo del conflicto: “Existe el fantasma de la
izquierda guerrillera. Petro significó eso finalmente. Buena parte de la
sociedad colombiana se siente víctima de las guerrillas y considera que no ha
habido una reparación suficiente. Petro es el primer exguerrillero que llegó al
poder”.
Al respecto, la campaña de De la Espriella azuzó el espectro
de que Cepeda era parte de la guerrilla, a pesar de que el senador
siempre ha estado del lado de las víctimas del conflicto, fue un férreo
opositor de Álvaro Uribe en el caso de los llamados “falsos positivos”
(más de 6400 jóvenes civiles asesinados por el Ejército y presentados como
bajas de la guerrilla) y participó activamente en las negociaciones de
los acuerdos de paz de La Habana.
Finalmente, el historiador considera que el panorama actual
refleja una mutación política: “Hoy se ve la reencarnación del
uribismo. El uribismo, por torpeza, no le abrió la puerta en su
interna para que De la Espriella compitiera con sus precandidatos. Creo que
Abelardo está completamente alineado con el uribismo. Seguramente el periodismo
de investigación va a ir tras los escándalos y casos poco éticos de De la
Espriella”.
Es que, como abogado penalista, De la Espriella defendió a
parapolíticos -políticos vinculados con paramilitares- y empresarios acusados
por estafas. Además, fue estratega jurídico de Alex Saab, el controvertido
empresario colombiano y exministro de Industria de Venezuela detenido en Nueva
York por lavado de activos.
Tomado de Página 12 / Argentina. Imagen de AFP.