- Una investigación en Bolivia que analizó material de 20 años logró
registrar 600 apariciones del perro fantasma o perro de orejas cortas en
más de 4600 imágenes.
- Esta especie es una de las menos conocidas a nivel mundial y su
subsistencia depende de la calidad del bosque donde habita, según los
autores del estudio.
- En Bolivia, se encuentra, por lo general, en áreas protegidas o
territorios indígenas.
- Este cánido prefiere los bosques de tierra firme, lejos de los ríos,
come animales y frutas y es muy tímido.
Cinco datos clave
Tiene hocico de zorro, patas palmeadas, una membrana entre
los dedos de sus pies parecidos a las de un pato y una cola gruesa. Es el perro
de orejas cortas, también como conocido como perro fantasma o perro del
Amazonas (Atelocynus microtis). Es uno de los cánidos
menos conocidos del mundo y uno de los carnívoros con menos apariciones en
Latinoamérica. En Bolivia, un trabajo de más de 20 años reveló 600 registros
con cámaras trampa que muestran cómo vive, dónde habita y por qué esta especie
depende de bosques intactos para sobrevivir.
Este trabajo demuestra que el perro fantasma es una especie amazónica y, especialmente, de bosque. En Bolivia se encuentra en los bosques continuos amazónicos del norte del departamento de La Paz, en el departamento de Pando, en el norte y noreste de Beni y en el extremo norte y noreste de Santa Cruz. También se lo encuentra en los bosques preamazónicos de los Andes o bosque de piedemonte, debajo de 750 metros sobre el nivel del mar.
Robert Wallace, biólogo inglés de la Wildlife Conservation
Society (WCS) de Bolivia y uno de los autores del estudio, afirmó a Mongabay
Latam que realizaron un resumen sistemático de los registros de
distribución publicados y no publicados de la especie en Bolivia y entre
2001 y 2024 llevaron a cabo 34 muestreos intensivos con cámaras trampa en
las zonas bajas del Gran Paisaje Madidi-Tambopata (noroeste de Bolivia) y el
Paisaje Biocultural Llanos de Moxos (norte de Bolivia).
El experto explicó que el perro fantasma tiene su hábitat
establecido en los bosques amazónicos y no en las pampas amazónicas. “Nuestros
datos demuestran que lo que más busca [esta especie] es bosque en sí
porque evita hábitats de transición hacia espacios más abiertos. Es
una especie de bosque”, dijo Wallace.
El biólogo agregó que, si se usa tecnología escondida como
trampas cámaras, el perro fantasma no es tan difícil de encontrar como se cree,
pero –dijo- ver la especie directamente es muy difícil porque este
cánido es bastante nervioso, tiene un sentido de olor muy desarrollado y logra
evitar encuentros con personas y depredadores naturales.
“El perro fantasma es, sobre todo, diurno, pero
también crepuscular, es decir bastante activo alrededor del amanecer y
atardecer. Puede ser activo durante la noche, pero la gran mayoría de los
eventos de trampas cámaras son de día”, detalló Wallace.
El experto afirmó que el tipo de bosque favorito de esta
especie es el bosque de tierra firme, “no tan al lado del río, si no en
el bosque maduro, adentro”.
Un trabajo de más de 20 años
El estudio, apoyado por WCS Bolivia, incluyó el fototrampeo,
que, cada año, se realizó durante la estación seca.
Esta técnica mostró que el perro fantasma tiene un
perfil corporal relativamente bajo, patas cortas, orejas muy pequeñas y
redondeadas, una cabeza grande y un pelaje denso y oscuro que varía de gris
negruzco a marrón rojizo, con una banda dorsal oscura y una cola larga
y muy tupida que a menudo arrastra por el suelo. Además, sus
patas están parcialmente palmeadas, es decir que poseen una membrana entre
sus dedos que los unen, un rasgo único entre los cánidos amazónicos.
En total, en todos los muestreos con cámaras trampa se
obtuvieron 4635 fotos que representaron 594 eventos independientes
de la aparición de perros de orejas cortas.
“Los muestreos con cámaras trampa proporcionaron información
significativa sobre el comportamiento y la abundancia
relativa del perro de orejas cortas, lo que sugiere que es más abundante de
lo que se creía, aunque sigue siendo un carnívoro de tamaño mediano
relativamente raro”, destacó Wallace.
Para el experto, es alentador que la abundancia
relativa del perro de orejas cortas fuera mayor en áreas protegidas
y territorios indígenas que se superponen con áreas protegidas,
lo que refuerza –dijo- la importancia de estas unidades de manejo para la
conservación de la biodiversidad.
“Estos resultados tienen importantes implicaciones para la
conservación, ya que sugieren que se requerirán grandes extensiones de bosque
continuo, comparables en tamaño a áreas protegidas más grandes, para mantener
poblaciones viables a largo plazo de perros de orejas cortas”, remarcó el
experto.
Según la organización ORÉ, en Bolivia se conocen seis
especies de cánidos y una de ellas es el perro de orejas cortas, que en zonas
bajas de la Amazonía también lo conocen como perro de monte. Esta
entidad aclaró que no se debe confundir al perro fantasma con el perrito de
monte (Speothos venaticus) ni con el zorro de monte o de patas negras (Cerdocyon
thous)».
ORÉ, que cooperó con un estudio en 2024 junto al Museo de
Historia Natural Noel Kempff Mercado, informó a Mongabay Latam que
el perro de orejas cortas es la única especie de su género y que es un carnívoro
solitario del bosque tropical amazónico. Mide de 70 a 100
centímetros de largo, con una altura de 35 centímetros y una cola peluda de
color negro, excepto en la base, lo suficientemente larga (otros 30
centímetros) para tocar el suelo.
Características de la especie
La cabeza del perro fantasma es grande y más parduzca que su
espalda grisácea. El hocico presenta una marcada línea negra que va desde la
nariz hasta debajo del ojo. Las orejas son pequeñas, pero sobresalen por encima
de la coronilla, son redondeadas y de color marrón claro, que contrasta con el
color de la cabeza. Pueden pesar entre nueve y 10 kilogramos y las
hembras llegan a ser 30 % más grandes que los machos. Se estima que su dieta
está compuesta por anfibios, peces y reptiles, pero también comen frutas.
Marco Greminger, veterinario zootecnista y docente de la
Universidad Autónoma del Beni José Ballivián, relató a Mongabay Latam que en
2023 un perro fantasma fue capturado con vida en inmediaciones de la
universidad donde dicta clases. El experto afirmó que el animal se había
refugiado en un conducto de aire que estaba en desuso en el patio.
“Fue increíble el trabajo de capturar vivo a ese perro
fantasma. Me llamaron para ayudar y lo hicimos. El perro [de orejas cortas]
entró al canil, estaba bien flaquito. Recuerdo que le di 350
gramos de hígado de pollo, que es rico en ácido fólico, patas [de pollo] y
rehidratante oral. Se comió las diez piezas que le puse”, dijo Greminger.
Además, el veterinario explicó que el animal tiene un
olor fuerte. “Es más fuerte que el del puercoespín y del zorro, es más
agrio”, dijo.
La veterinaria y ecóloga Renata Leite Pitman,
investigadora en la Universidad Duke, aseguró en varias publicaciones que los
perros de orejas cortas, al que estudia desde hace 14 años, “son muy
extraños y difíciles de ver”. A lo largo de su carrera ubicó a cinco
en la cuenca de la Amazonía, donde realiza su trabajo de campo y les colocó
collares de seguimiento para analizar sus costumbres. “Son muy tímidos,
totalmente diferentes de las mascotas”, detalló.
La veterinaria fue contactada por Greminger en 2023, quien le
pidió que lo asesore cuando encontró con vida al perro fantasma en el patio de
la universidad del Beni. “Le dije qué alimentación le había
dado. Coincidimos y coordinamos algunas acciones. Ella
me recomendó que le diera papaya, yo le había dado guayaba”, recordó
el médico veterinario boliviano.
Fuente: Mongabay
Latam / Foto: Renata Leite Pitman