Desplazó a Rafael López Aliaga
de la segunda posición. Hay más del 90% de las mesas escrutadas de las
elecciones realizadas el domingo y lunes.
El candidato de
izquierda radical Roberto Sánchez trepó este miércoles al segundo lugar en
el recuento parcial de las presidenciales en Perú y se ubica
como posible rival de la derechista Keiko Fujimori en un
balotaje, tras unos comicios
opacados por fallas logísticas y denuncias.
El país atraviesa una grave
crisis política desde hace una década. Con una sucesión de ocho
mandatarios, seis de los cuales no cumplieron su mandato por
destitución o ante la amenaza de ello, la ciudadanía dejó de creer en
sus políticos.
Con más de 90% de las actas
contabilizadas, la
hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori obtiene cerca de 17%
de los votos. La sigue Roberto Sánchez (12%), tras
desplazar por mínima diferencia al ultraconservador Rafael López Aliaga
(11,9%), quien cuestiona la elección. Los resultados aún pueden
variar.
Sánchez, psicólogo de 57 años y heredero político del expresidente Pedro Castillo (2021-2022), creció en particular el martes en el cómputo que lleva la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), organizadora del sufragio.
Los votos de fuera de Lima, la
capital, han demorado más en ser procesados. En el sur andino y en zonas
rurales se encuentra el electorado más firme del candidato del partido Juntos
por el Perú. «Vamos con tranquilidad, con serenidad, estamos confiados en el
respaldo de nuestro pueblo (…) porque las actas no mienten», dijo Sánchez en
entrevista con la AFP el martes. «Estas elecciones se tienen que respetar»,
agregó.
Unas proyecciones publicadas
el lunes por la consultora Ipsos ya lo colocaban con las mejores posibilidades
de acceder a una segunda vuelta.
Roberto Sánchez fue ministro
de Comercio Exterior y Turismo de Pedro Castillo, el único que sobrevivió en
su puesto durante los cinco cambios de gabinete que tuvo aquel turbulento
gobierno de 17 meses.
Con un sombrero
campesino, ha emulado durante su campaña la imagen del sindicalista
Castillo, maestro de escuela que llegó a ser mandatario.
Hoy preso y condenado a más de
11 años por un fallido intento de disolver el Congreso, Castillo se mantiene
popular entre los sectores empobrecidos de los Andes. «Será liberado por
nuestro gobierno, en correspondencia a la prerrogativa presidencial que otorga»
la facultad de indultarlo, aseguró Sánchez.
El candidato de Juntos por el
Perú prometió una «nueva Constitución» y la fundación de un «Estado
plurinacional» para gobernar con los pueblos nativos, como lo hizo Evo Morales en
Bolivia.
«Hay un inmenso deseo de cambio» entre las poblaciones excluidas, dijo a la
AFP.
Sánchez representa «un voto
rural (…), con ciertas identificaciones menos blancas, más contestatario, más
de izquierda, más de reclamo, más de inclusión», dice el politólogo Jorge
Aragón.
Para el experto, el
izquierdista sería un rival más difícil que López Aliaga para Keiko
Fujimori en el balotaje. Si eso ocurriera, «de alguna manera se va a
reeditar la elección de 2021», en la que la derechista perdió con Castillo.
AFP – Texto tomado de Rio
Negro / Argentina.