Ambos gobiernos atraviesan una
escalada comercial y política que ha incluido el aumento de aranceles hasta el
100 por ciento.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro,
acusó este lunes (13.04.2026) a su homólogo de Ecuador, Daniel Noboa, de
"entregar la frontera a la mafia", en plena crisis bilateral por la
guerra arancelaria, y advirtió del riesgo de que las organizaciones criminales
se hagan con el control de la zona limítrofe.
"La frontera no puede
caer en manos de la mafia. Lo que está haciendo Noboa es entregar la frontera a
manos de la mafia", afirmó Petro durante un consejo de ministros celebrado
en Ipiales, localidad fronteriza con Ecuador.
El mandatario cuestionó además
decisiones tomadas por el Gobierno ecuatoriano en relación a Colombia, como el
cierre del puente internacional sobre el río San Miguel para reforzar la
seguridad.
Las declaraciones del mandatario colombiano elevan el tono de la confrontación entre ambos países, que atraviesan su peor momento en años tras una escalada comercial y política que ha incluido el aumento de aranceles hasta el 100 por ciento.
El conflicto se ha visto
agravado por reproches cruzados sobre la lucha contra el narcotráfico y el
control de la frontera común, de 586 kilómetros, históricamente afectada por la
presencia de grupos armados y economías ilegales.
Deterioro de condiciones en la
frontera
En ese contexto, Petro
insistió en que una combinación de factores económicos, como las decisiones
arancelarias y la dinámica del dólar, junto con la acción de redes criminales,
está deteriorando las condiciones en la frontera y aumentando el riesgo de que
estas organizaciones consoliden su control territorial.
"Cuando (Noboa) impide
pasar las tractomulas (camiones) con mercancía legal, le está entregando el
comercio al contrabando", señaló, al advertir que "el cierre de la
frontera no detiene el comercio, lo vuelve ilegal" y que estas dinámicas
facilitan el lavado de dinero del narcotráfico y el control territorial por
parte de mafias.
Petro advirtió que, sin una
respuesta coordinada, el deterioro de la relación bilateral puede terminar
favoreciendo a las mafias que operan en la región fronteriza. La semana pasada, Ecuador llamó a consultas a su embajador en Bogotá,
Arturo Félix Wong, en respuesta a unos comentarios de Petro, que llamó
"preso político" al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, y
Colombia hizo lo mismo con su embajadora en Quito, María Antonia Velasco, luego
de que Ecuador elevara del 50 al 100 % los aranceles a los productos
colombianos.
mg (efe, El Comercio) – Texto tomado de D.W. / Alemania.
