BRASILIA. – El
presidente de Brasil, Luiz
Inácio Lula da Silva, aseguró este martes que su gobierno podría tomar
medidas de represalia tras la expulsión por parte de Estados Unidos de
un agregado de seguridad brasileño que trabajaba como enlace con las
autoridades de inmigración norteamericanas desde Miami.
El gobierno de Estados
Unidos anunció el lunes en una publicación en X que expulsaría
a Marcelo Ivo de Carvalho, presuntamente implicado en la
detención del exdiputado federal y exjefe de la Agencia Brasileña de
Inteligencia (Abin) Alexandre Ramagem por parte de la policía de
inmigración estadounidense ICE, la semana pasada.
Ramagem fue puesto en
libertad tras una breve detención. Huyó de Brasil en
septiembre luego haber sido condenado por conspirar para dar un golpe
de Estado junto con el expresidente de Brasil, Jair
Bolsonaro, aliado político del mandatario norteamericano, Donald
Trump.
La detención de Ramagem
El registro de la
detención del exfuncionario brasileño llegó a ser incluido en el
sistema del condado de Orange, con foto e indicación de “retención
migratoria”, lo que señala una custodia de carácter migratorio, sin
una acusación penal local detallada.
El día de la
detención, la Policía Federal brasileña difundió un comunicado atribuyendo
el arresto a la cooperación policial que mantienen ambos países.
“La detención se
produjo a partir de la cooperación policial internacional entre la
Policía Federal y las autoridades policiales de Estados Unidos. El detenido
es considerado prófugo de la Justicia brasileña tras su condena por los
delitos de organización criminal armada, golpe de Estado e intento de abolición
violenta del Estado de derecho”, informó la Policía Federal brasileña en un
comunicado el lunes pasado.
Tras la liberación,
autoridades de ICE señalaron que hubo una “decisión administrativa” en
el caso de Ramagem. En la conversación, el organismo estadounidense
comunicó el hecho de que el exfuncionario fue liberado dos días después
de haber sido detenido en Florida. Según integrantes de la Policía Federal
brasileña, ICE informó que Ramagem tiene derecho a una permanencia
provisoria en el país.
Tensa relación
"Ningún
extranjero puede manipular nuestro sistema de inmigración para eludir
las solicitudes formales de extradición y extender las cacerías de
brujas políticas al territorio estadounidense “, dijo el lunes en la red
social X la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del departamento de
Estado norteamericano, que añadió que se había pedido al “funcionario
brasileño en cuestión” que abandonara el país.
El mensaje, que fue
compartido por la embajada de Estados Unidos en Brasil, no nombraba al
funcionario ni mencionaba explícitamente el caso de Ramagem. La embajada
confirmó posteriormente a Reuters que se refería a De Carvalho.
En declaraciones a la
prensa en Hannover, Alemania, Lula sostuvo
el martes que no sabía qué había sucedido, pero que Brasil tomará medidas
recíprocas si hubo un abuso por parte de las autoridades
estadounidenses en el caso que involucra al funcionario brasileño.
“No podemos aceptar
esta injerencia y este abuso de autoridad que algunos estadounidenses quieren
ejercer sobre Brasil”, afirmó el presidente brasileño.
Tensiones bilaterales
El incidente marca el
más reciente encontronazo en la tensa relación diplomática que
mantienen Lula y
Trump.
A principios de mes,
el presidente brasileño calificó como “emperador” a su par
norteamericano y dijo que Brasil sufre las consecuencias de la guerra de Estados
Unidos en Irán, a la que calificó de “irresponsable”.
“Un día de estos
alguien decide invadirnos; nosotros tenemos un ciudadano en el mundo
que cree ser un emperador. Todos los días publica tuits; cada día
decide una cosa distinta “, señaló Lula durante la entrevista concedida al
portal ICL en su despacho del Palacio del Planalto, en Brasilia, en tácita
referencia a Trump.
Si bien la relación
con Washington tuvo una recomposición en septiembre pasado,
una reunión bilateral prevista para marzo quedó postergada por diferencias en
torno al conflicto en Medio Oriente y la situación en Venezuela.
Por ese entonces, el
mandatario brasileño describió la estrategia de Trump como un juego de
poder para seducir al electorado norteamericano bajo una idea de
nación omnipotente y superior.
Agencia AFP, ANSA y Reuters y diario O Globo. Tomado de La Nación / Argentina. Imagen de AFP.
