- Figuras
como el francés Jordan Bardella, el holandés Geert Wilders y el
vicepremier italiano Matteo Salvini quieren expulsar a todos los
extranjeros no blancos.
- La
ultraderecha denuncia que la población blanca y cristiana europea está
siendo reemplazada por inmingrantes negros y árabes.
Dirigentes de varios partidos europeos de extrema derecha se reunieron
este sábado en la ciudad italiana de Milán bajo el lema “Sin miedo: en Europa,
somos los jefes en casa”, para promover el concepto de “remigración”.
Se trata de una idea, equivalente a una masiva limpieza étnica, que
pide deportar a su supuesto lugar de origen racial a todos los migrantes
no blancos y a sus descendientes, sin distinguir su lugar de nacimiento o
su nacionalidad. Equivaldría a deportar a decenas de millones de personas,
muchas de ellas nacidas en el continente europeo y con nacionalidad de algún
país europeo.
A la cumbre, una especie de manifestación en la Piazza del Duomo con discursos de dirigentes de extrema derecha, asistieron en persona o a través de videoconferencia los principales dirigentes de los partidos que forman el grupo ‘Patriotas’ en el Parlamento Europeo, la tercera fuerza de la Eurocámara.
Figuras como el francés Jordan Bardella (probable candidato de
la extrema derecha a la presidencial de abril de 2027 si definitivamente Marine
Le Pen es inhabilitada por la Justicia), el holandés Geert Wilders o
representantes de la formación alemana AfD. El maestro de ceremonias fue el
italiano Matteo Salvini. El español Santiago Abascal entró por
videoconferencia. La semana pasada perdieron al húngaro Viktor Orban.
Desde el escenario, Wilders dijo: “La tragedia que había predicho es hoy
una realidad: nuestro pueblo, los habitantes originarios de Europa, es golpeado
por la marea de la inmigración en masa, por la inmigración ilegal,
principalmente llegada desde países islámicos”. Europa recibe menos
migrantes, con o sin papeles, que hace una década.
Bardella dijo que había ido a Milán para asegurar que la extrema derecha
francesa ganará las elecciones del próximo año y que, “con Marine Le Pen,
llevamos a cabo un combate existencial para hacer de Francia de nuevo una gran
potencia”. Aunque copien algunos de sus eslóganes, estos partidos empiezan
a alejarse de Donald Trump porque su cercanía se ha demostrado
contraproducente en las urnas.
"Conspiración"
Quienes defienden la “remigración” aseguran que hay una conspiración de
los grandes poderes financieros, políticos, culturales o mediáticos europeos
para sustituir a la población blanca y cristiana de Europa por población negra
y árabe, de confesión musulmana y de origen en África y Oriente Medio. Los
partidos de extrema derecha europeos creen que la población europea está siendo
“étnicamente reemplazada” y que hay que revertir ese proceso.
Estos partidos y dirigentes intentan hacer políticamente aceptable ese
concepto de “remigración”, hasta ahora aislado en foros de internet de
conspiracionistas y de partidos incluso más a la derecha, defendidos por
pseudomedios de comunicación financiados por esos partidos, en los márgenes del
sistema parlamentario y sin apenas representación política. Eran hasta hace
poco ideas demasiado extremas incluso para dirigentes como Marine Le Pen o
Santiago Abascal.
Detrás de la organización y la promoción de la cumbre estaba La Lega, el
partido del italiano Matteo Salvini, en la coalición de gobierno de Giorgia
Meloni. Salvini intenta volver a las esencias de estos partidos y a los que les
une: racismo y rechazo a la inmigración.
El año pasado se intentó organizar una cumbre similar en Milán, que
acabó sin hacerse y con la organización envuelta en un caos cuando los lugares
que debían acogerla empezaron a cancelar las reservas e incluso los hoteles que
debían alojar a los participantes se negaron a reservarles habitaciones.
El 30 de mayo se celebrará otra cumbre similar y con el mismo nombre
(‘Cumbre Remigración’) en la ciudad portuguesa de Oporto. En esa cumbre
participarán dirigentes aún más a la derecha del espectro político, ya en los
márgenes, pero que empujan con sus conceptos a toda la extrema derecha. Como el
austríaco Martin Sellner, neonazi a quien el Reino Unido prohíbe pisar su
territorio. Sellner fue quien popularizó el concepto de “remigración” e incluso
creó un ‘Instituto para la Remigración’.
Una de las participantes es la diputada española Rocío de Meer, de VOX,
quien ha llegado a defender que España deporte a siete millones de extranjeros
y a sus hijos. Es nieta de Carlos de Meer, alto cargo militar del franquismo.
En 2020 pidió al Ejército que diera un golpe de Estado para derribar a Pedro
Sánchez y el mismo año compartió en sus redes sociales videos de propaganda
nazi.
Tomado de Clarín / Argentina. En la imagen, el
viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, en la cumbre de extrema derecha
en Milán, ayer sábado. Foto: REUTERS.