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11 abril, 2026

Gestión y Visión desde la Realidad. AMAZONAS: UNA GEOGRAFÍA RICA, UN PUEBLO EN RUINAS

Por Abg. Gustavo Camacho* / Desde Amazonas, Venezuela.

Como líder social y político, con una trayectoria de años defendiendo los intereses de esta tierra, puedo afirmar con conocimiento de causa y dolor profundo que estamos frente a una crisis humanitaria sin precedentes. El estado Amazonas, con sus 177.617 km², representa la mayor extensión selvática y biodiversa del país; sin embargo, esta inmensa riqueza natural contrasta aberrantemente con la pobreza extrema y el abandono institucional que sufrimos.

Desde la visión estratégica y humanista, he gestionado y denunciado por años que la negligencia y la falta de planificación del Estado han convertido nuestra región en una zona de sacrificio.

LA TRAGEDIA EN ALTO ORINOCO: EL GENOCIDIO SILENCIOSO

La situación más crítica y dolorosa que exige atención mundial se vive en el Municipio Alto Orinoco. Allí, nuestros hermanos de la etnia Yanomami están siendo víctimas de un abandono inaceptable. Es inadmisible que en pleno siglo XXI, los pueblos originarios, guardianes de nuestra selva, estén muriendo por enfermedades curables y por hambre.

La falta de presencia del Estado en esta zona ha generado un colapso total:

- Epidemias descontroladas: La Malaria y la Tuberculosis se han convertido en las principales causas de mortalidad, expandiéndose como fuego por comunidades aisladas sin ningún tipo de control sanitario.

- Enfermedades de la piel y parasitosis: Son la constante debido a la falta de higiene y agua potable, afectando severamente la integridad física de nuestros indígenas.

EL SISTEMA DE SALUD: UN FRACASO ADMINISTRATIVO

Gerencialmente hablando, el sistema de salud en Amazonas es un proyecto fallido. No existe capacidad de respuesta, no hay logística, no hay insumos y la infraestructura hospitalaria es obsoleta e inservible. La gente muere esperando una cita, una medicina o un traslado que nunca llega. Se ha violado el derecho fundamental a la vida y a la salud.

LA INFANCIA Y EL HAMBRE: LA DEUDA IMPAGABLE

Lo que más exige una acción inmediata es el flagelo de la desnutrición grave. Vemos niños yanomamis y amazónicos con signos evidentes de desnutrición avanzada, cuerpos esqueléticos que claman por ayuda. El hambre y la miseria son hoy los dueños de muchos hogares. Esto no es solo un problema social, es un fracaso de modelo de país que nos avergüenza ante el mundo.

MI COMPROMISO

Como abogado y gestor social, he dedicado mi vida a denunciar estas irregularidades. No me canso de luchar porque creo en un Amazonas productivo y digno. Seguiremos alzando la voz, exigiendo planes de contingencia reales, inversión verdadera y respeto por la vida.

Amazonas no puede seguir siendo el patio trasero del país. ¡Exigimos justicia, salud y pan para nuestro pueblo!

Seguiremos luchando por un Amazonas Digno.

*Las opiniones contenidas en este articulo son de la exclusiva responsabilidad del autor.